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Reseña, Tales of Kenzera: ZAU: un viaje personal que todos hemos afrontado

Perder un ser amado es uno de los momentos más difíciles de la vida. Sentir su ausencia, entender nuestro dolor y luchar contra tantos sentimientos es una pelea que debemos vivir internamente y que irá sanando con el tiempo. Pero no siempre es fácil superar esa etapa y nos aferramos a la idea de querer volver a ver a quién falleció, sin importar nada. Zau y Zuberi están justo en ese momento de la vida y los acompañaremos en un viaje muy personal.

Tales of Kenzera es una muestra de cómo los videojuegos son una forma de entendernos a nosotros mismos, de vivir historias propias en las de otros y buscar un alivio diferente al que nos ofrece la vida cotidiana y el paso del tiempo.

Este metroidvania, desarrollado por Surgent Studios e EA Originals, ofrece una experiencia muy interesante, ideal para quienes quieren entrar en el género y buscan un título que no solo centre en las mecánicas, sino que cuente una historia cautivadora en el camino. Acompáñenme a conocerlo mejor.

De qué trata Tales of Kenzera: ZAU

La historia es clave en esta experiencia. Todo arranca con Zuberi, un joven que acaba de perder a su padre, y mamá le entrega un obsequio que él le dejó. Se trata de un libro que cuenta la historia de Zau, un chamán que también perdió a su baba (papá) y busca la ayuda del dios de la muerte, Kalunga, para poder revivir su espíritu.

Para lograrlo deberá encontrar unos espíritus perdidos y emprender un viaje que lo llevará a conocer un poco más de su historia y afrontar su perdida.

Esta es la base narrativa del juego. Paralelo a esto tenemos un metroidvania de fácil acceso. Desde el inicio, Zau contará con varias habilidades, teniendo poderes de combate a distancia y cuerpo a cuerpo, así como saltos largos y golpes fuertes. Algo poco habitual en este género que se enfoca en la evolución de las habilidades. Sin embargo, esta decisión tiene sentido porque Zau ya es un chamán, ya tiene conocimiento y poderes, solo que está en un proceso de aprendizaje y una búsqueda personal.

Eso no quiere decir que no vamos a ir adquiriendo habilidades y desbloqueando poderes, como es habitual en este género, dependiendo de lo que nos exija cierto nivel y las zonas que necesitamos desbloquear.

Habrá mucho plataformeo, combate, jefes finales y misterios por resolver, así como zonas alternas que nos ayudarán a encontrar cristales para ir conociendo más sobre nuestra historia. Un paquete bastante completo, pero no por eso, perfecto en su ejecución.

Cómo funciona todo este combo de historia y mecánicas

A nivel narrativo tenemos una historia sencilla, con algunos giros argumentales no tan drásticos, pero lo suficientemente personal como para identificarnos con Zau y Zuberi, ya que todos en algún momento hemos perdido a alguien y nos costó superarlo.

Pero lo más destacado son las actuaciones de voz, que están disponibles en suajili y eso le da un toque mucho más inmersivo. Complementado por un gran respeto por la cultura africana. Se siente el gran trabajo investigativo que hubo para crear todo el entorno y los personajes, dando un juego muy completo en ese aspecto.

El contrapeso viene en algunos elementos jugables. El combate es quizás el punto más débil. Los enemigos base son siempre los mismos y después de la primera mitad del juego, la experiencia se vuelve muy repetitiva. Además, tarda bastante tiempo en explotar la variedad en las habilidades y lo más destacado es la posibilidad de cambiar de tipo de golpe, que sí le da un dinamismo muy interesante que nos mantiene pegados a la pantalla.

En cuanto a la progresión de los niveles y la esencia metroidvania de ir y volver, Tales of Kenzera no es tan exigente, la primera mitad del juego es prácticamente ir para adelante y tomar pequeños desvíos para encontrar cristales. Es ideal para entrar y conocer el género, ya que la dificultad de las secciones de plataformas no es muy alta y tras varios intentos vamos a entender la dinámica.

Este un punto interesante, que puede que algunos jugadores no les llame la atención, pero siempre es bueno tener variedad dentro del género y que no todo sean experiencias (casi) siempre imposibles de completar.

“¿Quieres seguir este camino? Hazlo con respeto”.

Sin duda tenemos un juego bien interesante por disfrutar. No estamos ante la joya de 2024, pero tampoco ante un mal desarrollo. Es de ese tipo de experiencias que cautivan, entretienen y se sienten hechas con cariño. La historia no te va a cambiar la vida, pero es lo suficientemente cautivadora como para querer conocerla.

Seguramente si estás pasando por un proceso de duelo reciente lo sentirás más personal. Zau y Zuberi aprenden en el camino lo que significa esto y lo importante de seguir adelante.

Todo esto acompañado por un juego muy lindo a nivel visual, con muchos colores en pantalla y un sonido bien elaborado, buenas actuaciones de voz y música que acompaña de forma ideal el viaje.

Además, si quieres entrar en el mundo metroidvania, Tale of Kenzera es la puerta ideal, porque es exigente, pero no frustrante y genera satisfacción lograr una secuencia épica de combate.

¡@JuandGames_, good game!

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