El 17 de noviembre de 2004 salía a la luz un título que para muchos es la obra culmen de toda una saga, a pesar de que hubo secuelas, esta entrega fue una de las más adoradas por los fanáticos. Metal Gear Solid 3 se convertía en un hito en la historia, donde la jugabilidad y la narrativa se mezclaban de forma magistral para ofrecernos uno de los juegos más importantes de este siglo. De ahí radica la emoción de muchos gamers al ver anunciado un remake por parte de Konami, que se vería al fin materializado este 2025, generando un montón de opiniones y sentimientos encontrados. Sin más preámbulos, La Vida es un Videojuego te trae las primeras impresiones de Metal Gear Solid ∆: Snake Eater.

De nuevo, no sobra aclarar que esta nota hablará de forma general del juego, debido a que es una reseña, no solo para los asiduos jugadores de MGS, sino también para quienes no hayan probado nunca esta saga y así entiendan las mecánicas que posee.
I’m still in a dream, snake eater!
Algo que llama la atención es el apartado gráfico, este posee elementos a destacar y otros a denostar. Por ejemplo, los escenarios se ven muy geniales, la iluminación a través del follaje de los árboles y ver la interacción de esta con el paisaje nos hace sentir que estamos ante un juego de nueva generación. Sumado a lo increíble que se ven los personajes, cuyos detalles también se remarcan en gran medida, especialmente en toda la saga Metal Gear Solid, en donde las cinemáticas son tan importantes como la jugabilidad.

No obstante, se hace evidente que hay una calca sobre el juego anterior, los movimientos son los mismos de hace más de 20 años, esto lleva a que, especialmente los soldados enemigos se muevan de forma acartonada durante las patrullas o cuando interactúan con el entorno. De hecho, fue posible apreciar que las texturas de los personajes tardaban un segundo más en cargar cada vez que la cámara los enfocaba en los cortes de escena, esto te desconecta de la experiencia un montón. Aunque el error fue, digamos, apaciguado con actualizaciones, todavía se puede evidenciar.

La música retoma las canciones compuestas por Harry Gregson-Williams, un artista que ha musicalizado películas de la envergadura de The Martian, Las Crónicas de Narnia o la siempre mítica Shrek 2. Sus composiciones han acompañado la saga desde Sons of Liberty hasta Phantom Pain y en este remake vuelven a resonar, para darle fuerza en los combates que tiene Snake contra la Unidad Cobra. Y si te parece poco, pues, se ha regrabado el legendario tema de inicio, Snake Eater, interpretado de nuevo por Cynthia Harrell, para sentirnos como todo un espía de la misma talla de 007.
Kept You Waiting Huh?
Han pasado 10 años desde que tuvimos un juego de Metal Gear Solid en nuestras pantallas, si bien vuelve en forma de remake, ha logrado captar la atención de millones de fanáticos de todo el mundo y hacer que quienes no habían podido acercarse a la saga, puedan jugarla al fin, aprovechando además que es el primero en orden cronológico.
Metal Gear Solid ∆: Snake Eater es un título, cuyo género se describe mejor en las letras pequeñas de la portada, Tactical Espionage Action, debido a que es un juego que abarca todos estos elementos, centrándose principalmente en el espionaje y el sigilo; para después adentrarnos en combates, enfrentándonos contra enemigos de lo más estrafalarios y huyendo o afrontando situaciones que le insertan ese chute de acción que tanto llama la atención en los juegos de disparos en tercera persona.

El sigilo se retoma de la misma forma que en las últimas entregas, a partir de un porcentaje de camuflaje, el cual nos indica que tan mimetizados estamos con el entorno; a mayor porcentaje, más difícil será para nuestros enemigos vernos. Por ende, disponemos de todo tipo de conjuntos de ropa y pintura facial que afectarán directamente este porcentaje.
Conjuntamente, podemos acercarnos de puntillas a los enemigos desprevenidos (esta opción no la recuerdo del original) y aturdirlos rápidamente, sacarles información o degollarlos para que no se interpongan más en tu camino. Incluso es posible acercarse lentamente a sus espaldas y apuntarles con nuestra arma, esto hará que, siendo presas del pánico, se deshagan de municiones o raciones que nos servirán en la difícil misión que tenemos por delante.

Esto me lleva a otro punto, la administración de nuestro inventario. Desde un principio se nos aclara que no tenemos más armas que la pistola con la que inicia la misión, por lo que cualquier objeto que necesitemos, deberá ser extraído directamente del terreno. Silenciadores, armas automáticas, explosivos e incluso comida podrán ser obtenidos a medida que progresemos.

Tal y como he mencionado, la comida es un punto central de la mecánica del juego, debido a que poseemos dos barras principales, una de salud, que será afectada por cualquier fuente de daño, entre disparos, quemaduras, picaduras de serpientes o avispones, etc. Esta puede ser recuperada por cápsulas de Pro-vida o llenarse lentamente cuando tenemos la barra de energía a buen recaudo. Esta última se agota lentamente y solo se puede llenar al consumir diferentes tipos de alimentos, entre raciones militares, comida instantánea e incluso ratas y serpientes que encontremos en la jungla.

Este punto le agrega aún más detalles que hacen de MGS uno de los juegos más divertidos; la comida que cazas o recolectas se puede echar a perder si demoras mucho tiempo en consumirla. Si la comes así, enfermarás, afectando tu capacidad de infiltración, pues tus dolores estomacales harán que seas más fácil de detectar, si no es que antes has tenido que salir de las sombras por culpa de la intoxicación para vomitar las botas de un matón. Aunque, puedes dejarla tirada en el suelo e intoxicar a guardias, quienes no dudarán de abandonar su puesto de control ante una inminente diarrea.
Los jefes también tendrán barras de energía y será posible (pero más difícil) derrotarlos vaciándola a través de nuestra pistola de dardos tranquilizantes. Aunque el esfuerzo valdrá la pena, pues serás recompensado con un tipo de camuflaje único, que te dará grandes ventajas en la Operación Snake Eater.

Algunos importantes cambios
Si bien, Metal Gear Solid ∆ se siente muy parecido a su versión original, se implementan cambios que permiten volver más practica su jugabilidad. Por ejemplo, la cruceta direccional, ahora despliega menús instantáneos, que te ayudan a cambiar de camuflaje rápidamente, con una buena combinación; abrir tu códec para hablar con tus aliados; abrir el menú de curación cuando padezcas una herida grave o incluso abrir el mapa rápidamente al comienzo de cada pantalla. Esto es un cambio enorme, ya que antes, solo se podía acceder a estas opciones a través del menú, haciendo que algunos combates se convirtieran en un incordio, ya que debías estar aplicando diferentes tipos de curación, abriendo y saliendo del menú todo el tiempo para no morirte envenenado o desangrado.

Del mismo modo, se ha agregado un modo clásico y un modo nuevo, los cuales tienen que ver con la posición de la cámara: la primera hace que esta se acomode en posiciones fijas en algunos escenarios; esto facilita la detección de enemigos, pero dificulta la percepción de profundidad, por lo que es posible que tengas varias salidas en falso. La segunda, acomoda la cámara detrás de uno de los hombros de Snake, igual que en los juegos de disparo en tercera persona, esto hace que se sienta más moderno el título, haciendo que su problema sea inversamente proporcional a las ventajas de la primera opción. La elección es tuya.

En oposición, otras cosas se mantienen igual, por ejemplo, el carrete del menú de objetos y armas es una de las características que, a día de hoy, siento demasiado fastidiosas, ya que los objetos que vas a utilizar deben ser seleccionados de forma individual: si quieres lanzar una granada, mantienes oprimido hacia la derecha, la seleccionas y la lanzas, pero si ya no quieres usarla, debes volver a abrir el menú y seleccionar de nuevo tu arma. Así con todos los objetos que queramos utilizar, siendo una mecánica que no ha envejecido tan bien.
Tampoco explican la diferencia de ambas pistolas o la forma óptima de apuntar con cada una de ellas, esto lleva a que varios jugadores se terminen frustrando al no ver sus tiros acertando en el blanco. Si bien, varios de estos elementos se pueden leer en la categoría de concejos del menú de pausa, un tutorial emergente hubiera resultado mucho más afectivo.

Operación Snake Eater, más viva que nunca
Metal Gear Solid ∆: Snake Eater nos pone en la piel de un espía estadounidense que, en 1964, debe infiltrarse en medio de una jungla, en medio de la Unión Soviética, en medio de la Guerra Fría y evitar que el mundo quede en medio de una guerra nuclear. Este viaje lo llevará a encontrarse con fantasmas del pasado y definirá la historia de Snake para siempre, cambiando su forma de pensar y convirtiéndolo en el legendario Big Boss, que no es otro más que el archienemigo de nuestro protagonista de los primeros títulos lanzados en 1987 y 1990 (Metal Gear y Metal Gear 2: Solid Snake, respectivamente).

Bajo esta premisa es que hace 20 años se convirtió en uno de los juegos más esperados y queridos, pues develábamos la historia de Big Boss y la relacionábamos con lo sucedido en las entregas que habían sido lanzadas mucho antes. Yo, personalmente, lo jugué en PlayStation 2, PlayStation 3 y ahora, curiosamente, lo reseño en una Xbox Series X.
Así que, de forma general, me ha encantado revivir todos esos recuerdos y sensaciones de antaño, con un apartado gráfico modernizado y unas mecánicas prácticamente calcadas de su versión original. No obstante, este último elemento le puede jugar en contra a quienes no han jugado antes Metal Gear Solid, llegando a sentir su jugabilidad algo pasada de moda. Sin embargo, resulta difícil adaptar un juego como estos y respetar a la vez la visión original de su creador y el recuerdo de los millones de fans, por eso es que, personalmente pienso, se justifican tantos elementos iguales a los de la versión original.

Aún así, considero que es una oportunidad asombrosa, ya sea para volver a aquellas tardes y noches sangrando junto al legendario Big Boss o para quienes siempre han visto con curiosidad la obra magna de Hideo Kojima y logren entender de dónde es que salió un juego como Death Stranding, en donde la dicotomía del realismo y la magia se combinan con la historia, para ofrecernos una trama soberbia, que nos mantendrá pegados a la pantalla durante horas.

Hasta aquí esta reseña, antes de irte a enfrentarte a la Unidad Cobra, respóndeme, ¿ya habías jugado Metal Gear Solid 3?, ¿cuál es tu entrega favorita de MGS?, ¿La-Li-Lu-Le-Lo? Déjame tus respuestas aquí abajo en los comentarios o en Facebook, Twitter (X), Instagram o Bluesky. Tampoco olvides seguirnos en nuestro canal de WhatsApp.
Calachoowie te dice, see you space cowboy…