Reseña Winter Burrow: el inesperado cruce entre lo cozy y la supervivencia

Winter Burrow no es cualquier juego de supervivencia, es un cozy. Cuando vi el tráiler me pregunté: ¿cómo es posible combinar dos géneros que a simple vista parecen tan opuestos? Acá te doy la respuesta, sigue leyendo.

¿Qué esperar de Winter Burrow?

En Winter Burrow eres un ratón que decide volver al campo luego de que sus padres fallecen. Estos han trabajado toda su vida en terribles condiciones en la ciudad. Así y con bellos recuerdos de la antigua madriguera, regresas.

Sin embargo, la madriguera está en malas condiciones y es invierno. Por lo que deberás no solo empezar desde cero, sino tener cuidado con el punzante frío. A pesar de que soy fiel jugadora del género cozy, he tenido la oportunidad de jugar varios videojuegos de supervivencia y cualquiera que remotamente sea familiar con estos sabrá que suelen ser de terror con cierto nivel de dificultad.

Winter Burrow es realmente especial. Tenemos varias mecánicas que, a través de la estética y la narrativa, terminan siendo cozy. Por ejemplo, al igual que en todos los survival, es necesario obtener materiales y, al ser invierno, tener ropa adecuada. Sin embargo, aquí se trata de tejer adorables guantes, gorros y chaquetas. Entre las misiones tendrás que hornear pasteles e invitar a tus vecinos a una cena.

Algo que ya he hablado y no es una discusión nueva es el hecho de que cozy es un término muy difuso. No todos los videojuegos que se han catalogado como parte del género tratan temas agradables y un gran ejemplo de ello es Spiritfarer, cuyo enfoque es la muerte. Con Winter Burrow, sucede algo similar. Sí, es cierto que la estética es tierna, así como muchas de las actividades, pero gran parte de la narrativa está atravesada por las complejidades de la supervivencia y la vida en general: la muerte, el peligro constante, la explotación laboral y las tensiones familiares. Es sorprendentemente conmovedor ver al ratón sobreponerse a las dificultades y no solo a él, a su tía y los demás vecinos.

En términos de dificultad, diría que, aunque es más retador de lo que los cozy suelen ser, no es extremadamente complejo, especialmente a medida que mejoras tu guardarropa o aprendes a hacer fogatas. Con lo que más problemas tuve fue derrotar las arañas, no obstante, puedes desactivarlas en las opciones, por lo que es un videojuego accesible y creo que esto también influye en que sea cozy.

No quiero hablar mucho de la historia, solo diré que es corta, la pude terminar en aproximadamente seis horas y he visto personas que tardaron incluso menos. Es conmovedora y por lo mismo no quiero contar los detalles. ¡Dense el chance de probar Winter Burrow, está en el Game Pass de Xbox!

Igualmente, una vez terminada la historia puedes continuar jugando: mejorando tu casa, construyendo muebles, aprendiendo recetas, etcétera.

Honestamente, Pixo le da 9 de 10. No tengo quejas, es realmente divertido, con una narrativa sólida, el arte es hermoso y creo que es un videojuego de supervivencia que desde los más veteranos hasta los más novatos disfrutarán.

¿Te animas a probarlo? ¿Qué es realmente un videojuego cozy? Cuéntanos tu opinión en los comentarios o nuestras redes sociales:  Facebook, Twitter (X), Instagram y Bluesky.

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