Reseña Lost and Found Co.: Buscar objetos nunca fue tan adorable

¿De pequeño te gustaba jugar “Dónde está Waldo“? O tal vez otros juegos de acertijos similares. A mí no realmente, no soy la mejor. Pero Lost and Found Co. me atrapó por completo y, aunque me tardé en encontrar cada uno de los zorros, ya estoy aquí para contarte mi experiencia. ¡Sigue leyendo!

Ayuda a Mei a salvar su santuario

Lost and Found Co. es un videojuego de la desarrolladora tailandesa Bit Egg. Mei es una olvidada diosa que pasa sus días viendo el celular en su templo. Sin embargo, todo cambia cuando pierde su celular y, luego de varios sucesos desafortunados, convierte a un pato en humano y decide fundar una empresa para buscar objetos perdidos a su lado.

¡No todo es diversión! El Sr. Zorro, que ha estado desapareciendo los objetos de los habitantes de Plumville, está determinado a deshacerse del santuario de Mei y lo único que podrá salvarlo es la fe de las personas en ella.

Tú juegas como Ducky, el asistente pato-humano, quien debe encontrar lo que los clientes necesiten, y quién sabe, tal vez descubrir otras sorpresas en el camino. Como se puede intuir del nombre, la mecánica es sencilla: point and click. Así, debes revisar escenarios abarrotados, cada uno más especial que el anterior.

En principio, lo que parece básico se vuelve más retador e interesante gracias al nivel de detalle. Prácticamente cualquier objeto o personaje en el que hagas clic, tiene una animación. Esta atención a los detalles hace que explorar cada habitación sea parte del encanto, ya que constantemente aparecen pequeñas sorpresas visuales escondidas entre los objetos. Y todos los gráficos son extremadamente adorables.

No obstante, esto tiene una doble función. Por un lado, hace que cada escenario esté lleno de personalidad; por otro, aumenta la dificultad al convertir cada habitación en un pequeño mar de estímulos visuales donde es fácil perderse. Aunque esta saturación de objetos es algo necesario en este estilo de juegos, Lost and Found Co. lo ejecuta particularmente bien: no solo están llenos de cosas, sino que todo se siente escogido con cuidado, además de ser muy lindo, lo que hace que, incluso cuando no encuentras lo que buscas, explorar siga siendo divertido.

Esto me ayudó con la frustración. Cuando pasas mucho tiempo buscando un objeto, siempre tienes algo más que ver. Pequeñas historias dentro de la historia. Algo que particularmente amé es que el juego está lleno de guiños al cine, series y la cultura popular.

La historia que acompaña al juego es relativamente sencilla, pero también muy tierna. La relación entre Mei y Ducky, así como los numerosos personajes que vas conociendo, le dan un tono divertido y ligero a la narrativa. De manera que, aunque no es compleja, sí funciona bien junto con la mecánica de exploración. Además, incluso después de terminar la historia principal, puedes seguir jugando. Es posible regresar a escenarios opcionales que quizás te hayas saltado o intentar obtener una puntuación del 100% en otros.

Cuando completas los escenarios, obtienes objetos para personalizar el cuarto de Ducky, a la par de que la reputación de tu empresa aumenta. Esto lo podrás ver junto con las estadísticas de cuánto tiempo te tardas en cada escenario y más.

No hay mucho que explicar; al final del día, cumple con su objetivo de ser adorable y entretenido. Si estás buscando un juego casual pero que realmente rete tu mente, esta es la mejor opción, por lo que Pixo le da un 9 de 10.

¿Te animas a salvar el santuario de Mei? Cuéntanos en los comentarios o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter (X), Instagram y Bluesky.

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