Llegó diciembre con su alegría, con los aguinaldos, los villancicos, las novenas bailables y esas a las que vamos solo a comer (qué, no me juzguen), con la natilla y los buñuelos, con la armada del árbol y con esa lucha constante para que las ovejas se sostengan solas en el pesebre... en fin. Un... Continue Reading →