Gracias a la reciente moda de los remakes y las remasterizaciones, hemos podido revivir aquellas aventuras que disfrutamos en nuestra infancia o adolescencia. Si la tendencia continúa, ¡terminaremos reviviendo lo que jugamos el año pasado! ¿Cierto, Horizon Zero Dawn? Afortunadamente, en esta ocasión nos embarcaremos en un viaje nostálgico a través del Páramo, un lugar habitado por personajes olvidados de la mano de la mascota de una perversa corporación… digo, de la mano de un icónico ratón.
Y aunque este viaje no está exento de baches, THQ Nordic y Purple Lamp han realizado un trabajo excepcional al crear este remake, enseñándonos que incluso los sueños olvidados pueden ser restaurados. Pero basta de introducciones e iniciemos con la reseña de Disney Epic Mickey: Rebrushed.

Un lienzo de recuerdos.
Como ya te conté, en este juego viajaremos al Páramo, un mundo creado a partir de bocetos y conceptos descartados de Disney. Tras una cinemática algo perturbadora, Mickey termina viajando a este lugar. Por suerte, logró llevarse consigo el pincel mágico de Yen Sid (ojo no confundir con Yelsid).
Al poco tiempo de llegar, un animatrónico gigante nos ataca y gracias a la ayuda de Gus, el Gremlin, logramos salir victoriosos; sin embargo, la situación no mejora, ya que Gus nos cuenta que sus amigos Gremlins han sido capturados por una misteriosa figura. Por lo tanto, ahora tendremos dos tareas: salir de este lugar; y mientras tanto, liberar la mayor cantidad de Gremlins posible.

Este pequeño personaje no será el único con el que podremos interactuar. Oswald, el conejo afortunado, también se encuentra allí y nos trata de una forma algo extraña. Primero nos ve como una amenaza, principalmente al ser olvidado luego de nuestra creación “en el mundo real”. Sin embargo, luego de avanzar un poco en la historia, se convierte en un aliado invaluable para Mickey.
Por otro lado, Pete o Pedro, nuestro eterno rival, aporta tanto conflicto como humor a la aventura, puesto que lo encontraremos en diferentes versiones, como Small Pete y Big Bad Pete, cada uno con su propia personalidad. Clarabelle y Horacio también están presentes y ayudarán a Mickey con misiones y consejos; incluso, podemos hacer que el amor entre ellos florezca una vez más.
La magia de la pintura y el disolvente
La mecánica principal de Epic Mickey gira en torno al uso de dos elementos. En primer lugar, tenemos la pintura, que usaremos para restaurar objetos, crear plataformas, ayudar a los personajes y resolver puzles. Mientras que con el disolvente lo usaremos para descubrir algunos secretos, derrotar a los enemigos y borrar ciertos obstáculos.
Aunque son dos caras de la misma moneda, diluir y pintar se complementan perfectamente, sobre todo en los puzles, donde deberás borrar ciertos mecanismos para avanzar y luego volverlos a pintar para llegar a lugares inaccesibles. Además, es posible usar el pincel en los combates: el disolvente para eliminar a los enemigos y la pintura para convertirlos en aliados, en caso de verse superado durante las batallas.


El Páramo está lleno de desafíos que van más allá de pintar y disolver. Como buen juego de plataformas, se requiere precisión en los saltos, y para que explotemos de mejor manera esta mecánica, Epic Mickey incluye secciones 2D que conectan los niveles principales, donde la pintura no puede usarse y la precisión al esquivar a los enemigos y saltar es clave para continuar la aventura.

Dentro de los entornos 3D, la exploración cobra mayor importancia. Los escenarios, inspirados en las obras de Disney, pero con un toque de decadencia, invitan a explorar cada rincón en busca de tesoros escondidos. Sin embargo, la cámara y los controles, aunque mejorados respecto a la versión de Wii, aún pueden resultar toscos y generar frustración, sobre todo al apuntar con el pincel en los combates.
¿Obra maestra o arte moderno?
Epic Mickey: Rebrushed ofrece enormes mejoras gráficas respecto al juego original de Wii, con hasta 4K/60 FPS si juegas en PS5 o Xbox Series X. En PS4 y Xbox One tendrás una resolución de 1080p, mientras que en Nintendo Switch tendrás Full HD, pero con 30 FPS de velocidad. Sin embargo, y aunque THQ sigue diciendo que es un remake, las texturas se ven borrosas en algunos momentos y los modelados de ciertos enemigos se sienten tomados directamente de Wii sin ninguna mejora, haciendo que el juego parezca más una remasterización.
En cosas que sí tiene un remake, Rebrushed introduce sutiles pinceladas de innovación. Por ejemplo, Mickey ahora se mueve con mayor fluidez y cuenta con doble salto, lo que facilita la búsqueda de cofres secretos. En cuanto al combate, se añadió un nuevo ataque en caída y la opción de esquivar, que no estaba presente en la versión original.

Como dato extra, si juegas en PS5, Epic Mickey: Rebrushed cuenta con soporte para DualSense: lanzar pintura o disolvente hará que los gatillos adaptativos se activen y sientas cuando estos recursos estén próximos a terminarse.
Ya para despedirme te puedo contar que este juego tenía el potencial de ser algo excepcional, pero se quedó a medio camino, los cambios en la jugabilidad y las mejoras gráficas tan solo llegan a ser notables, quedando por fuera de llegar a ser un remake totalmente, aun así Epic Mickey: Rebrushed es un excelente juego de plataformas y una gran forma de conocer o volver a este clásico de Wii.

Y tú, ¿qué opinas? ¿Crees que Epic Mickey: Rebrushed hace justicia al juego original? ¿En cuánto tiempo crees que saldrá el remake de la segunda parte? Déjame tu comentario aquí abajo o en Facebook, Twitter (X) e Instagram.
@Relict King – Hail to the King.
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