Como la mayoría de niños latinoamericanos, mis tardes estuvieron llenas de Dragon Ball Z y Supercampeones, y aunque cada vez que llegaba al colegio intentaba las acrobacias de los hermanos Korioto o Steve Hyuga, las aventuras de Goku y compañía era de lo que más se hablaba en los salones de clase.
Y luego de cientos “Quiero una PS2 papá, quiero una PS2 papá, quiero una PS2 papá” obtuve su respectivo chancletazo, pero también un lindo PS2 Fat con el disco duro lleno de juegos y, como sospecharás, dentro de él estaba Dragon Ball Z: Budokai Tenkaichi 3, un título que me hizo el niño más feliz del mundo. Luchar con todos estos personajes, incluso con algunos de los que no tenía conocimiento, ya que en la “Perúbolica” reiniciaban la serie cada vez que iba a ocurrir un momento trascendental, fue algo totalmente genial.
Pero, lo que más me llena de emoción al recordar estos momentos, es que aún puedo sentir la presencia de mi padre sentado junto a mí jugando Budokai 3 hasta dañar el stick de tanto darle vueltas, así que esta reseña de Dragon Ball: Sparking! ZERO está dedicada a él y su memoria, sé que me ves desde el cielo y me ayudas en cada paso que doy.

Revive tus recuerdos.
Lo más destacado de DRAGON BALL: Sparking! ZERO es su modo Episodio de Batalla, aquí podrás revivir todas las sagas de Dragon Ball Z y Dragon Ball Super desde la perspectiva de Goku, Vegeta, Trunks, Piccolo, Gohan, Goku Black, Freezer y un personaje más que para no darte spoiler, solo diré que hace parte del Torneo del Poder.
Y aunque es muy genial volver a partir por la mitad a Freezer robot, ¿qué pasaría si ese espadazo de Trunks no hubiera funcionado? Este modo de juego cuenta con bifurcaciones en la historia que nos presentan situaciones ajenas a lo visto en el manga/anime. Por ejemplo, Piccolo derrotando a Cell en el torneo, Goku Black cumpliendo su cometido y eliminando a todos los humanos o Goku convirtiéndose en Super Saiyajin en la primera batalla contra Vegeta.

Obtener estos “Escenarios Sparking” no es muy difícil, pero tampoco es fácil, deberás completar ciertos requerimientos, que no están escritos en la descripción del escenario, tienes que intuir lo que cambiaría el transcurso de la historia. Si no lo haces a la primera, puedes volver al mapa de la aventura y verificar si en verdad había una bifurcación o no.

Desde ya te digo que no te obsesiones con estos “What if”, ve a tu ritmo, aprende a jugar y sobre todo sigue nuestra guía para derrotar a Vegeta Ozaru.
Opciones para todo tipo de Ki.
Fuera del modo historia, Dragon Ball: Sparking! ZERO cuenta con una gran variedad de opciones de juego que hará que se convierta rápidamente en tu juego favorito de peleas, tanto como si juegas en solitario o con tus amigos. Primero, podemos participar en el Torneo Mundial y quitarle el título del hombre más fuerte del mundo a Mr. Satán. Incluso puedes crear tus propios torneos personalizados con la posibilidad de configurar las reglas como no poder volar o si salir fuera del terreno te hace perder automáticamente; al igual puedes elegir los personajes, el tiempo de batalla y hasta decidir si el participante recupera salud luego de ganar un combate.

Por supuesto, las batallas uno a uno contra la CPU, siguen existiendo, es más, podrás combatir en grupos de hasta 5 personajes e ir cambiando según se vaya desarrollando la batalla. Esto también es posible hacerlo contra otro jugador de forma local u online, sin embargo, si juegas a pantalla dividida solo podrás elegir la Habitación del Tiempo como escenario, se espera que con futuras actualizaciones se pueda luchar en otros escenarios.
Ahora bien, luchar en cualquiera de los modos tiene su recompensa. Primero, subirás tu nivel de jugador, que te permitirá desbloquear nuevos objetos en la tienda, como cápsulas, atuendos y personajes, además de darte acceso a nuevas misiones y desafíos. También subirás el nivel de habilidad del personaje que estés usando, esto sirve para desbloquear nuevas habilidades y técnicas, para personalizar tu forma de jugar. Aunque es importante que sepas que equipar cápsulas para subir tus estadísticas solo funciona en el modo offline, si juegas en línea estos buffs no tendrán efecto.




El pequeño Zen también está presente en el juego y te pedirá que completes una serie de desafíos para obtener varias recompensas como Zeni, la moneda del juego para que te compres personajes, atuendos, música de fondo o modos de enfoque para la CPU. También obtendrás títulos y elementos decorativos para tu tarjeta de jugador, ya sabes ese letrerito bonito que acompaña tu Nick Name en los combates Online.


Pero eso no es todo, como ves en la imagen sobre estas líneas, el ángel Whis tiene una carpeta de Sellos, que te premiarán con esferas del dragón y más Zeni, al menos corto de dinero no andarás.
Domina tu Ki y el modo Sparking.
La forma de combatir en Dragon Ball: Sparking! Zero por supuesto, es una evolución de lo que vimos en Budokai Tenkaichi 3. Los combates son mucho más rápidos y gracias al poder de la actual generación de consolas, todo se ve espectacular. Durante las batallas podremos volar libremente por los escenarios, usar el entorno a nuestro favor al poder ocultarnos de nuestro rival si nos vemos muy acorralados.
Aunque lo que más destacado es el Contador de Habilidad, que se irá cargando a medida que vas jugando y que según cada personaje al llegar a cierto número podrás realizar habilidades especiales como el Taiyoken o poder transformarte.

Y al igual que en el anime, podrás elevar tu Ki y según la cantidad que acumules, así mismo podrás usar ciertas técnicas y si bien, lanzar un Kame Hame Ha es genial, es mejor y hace más daño lanzar uno con el Kaioken aumentado 20 veces, para esto vas a tener que elevar tu Ki un poco más allá del máximo para activar el modo “Sparking!”, que fuera de darte acceso a esta mega técnica, te otorgará un aumento de poder temporal y la capacidad de lanzar ráfagas de Ki sin gastar tu medidor.
En cuanto a la cantidad de luchadores, Dragon Ball: Sparking! Zero cuenta con un impresionante roster de 182 personajes, que van desde Dragon Ball Z, Dragon Ball Super, las películas, ciertas OVAs e incluso Dragon Ball GT. Cada personaje tiene su propio estilo de lucha y habilidades únicas, sin embargo, luego de un tiempo se pueden clasificar en tres arquetipos: los ofensivos como Goku Super Saiyajin, Vegeta Super Saiyajin o Freezer en su forma final, que se centran en infligir gran cantidad de daño en el menor tiempo posible con la rapidez de sus ataques.
Los defensores son tanques con muchísima salud y resistencia, cuentan con golpes fuertes, aunque su punto débil es la carga de Ki al ser demasiado lenta, un ejemplo perfecto de esto es Freezer con cuernitos. Y finalmente está el tipo versátil, no tienen la protección de los defensores, ni la velocidad de los ofensivos, pero se maneja bien para los jugadores menos experimentados.
Ya para ir cerrando esta reseña y dejarte jugar tranquilo, te puedo decir que Sparking! Zero es simplemente espectacular, los modelados de los personajes están llenos de detalles y la ropa se irá desgastando.

Los escenarios tienen una muy buena extensión y muchos de sus elementos son destructibles, la música tiene el mismo nivel de calidad al resto combinando temas originales, más el opening de Super, sin embargo, este último cuenta con protección de derechos de autor y no podrás grabar partida o transmitir mientras esté sonando.

Y así, con el corazón lleno de nostalgia y la emoción de un Kame Hame Ha a punto de estallar, yo me despido. Dragon Ball Sparking! Zero no es solo un juego, es la máquina del tiempo de Trunks que nos ha transportado a nuestra infancia, es un recordatorio de que, aunque crezcamos y cambiemos, la magia de Dragon Ball siempre estará con nosotros. Y quién sabe, tal vez, y como yo, puedas sentir la presencia de aquellos que compartieron nuestra pasión por la saga, pero ahora están en el otro mundo junto con Enma Daio Sama esperando a nuestra llegada.
@Relict King – Hail to the King.
es la primera vez que una reseña me hacer llorar y estando aqui en un pais extranjero buscando una mejor vida me hace mucha falta mi papa gracias por acerme recordar mi infancia