Respiración agitada, aumento del pulso cardíaco, sudoración excesiva, vista nublada y temblores son algunos de los síntomas que provoca el miedo. Pero es esa descarga de adrenalina la que realmente hace que muchas personas quieran vivir esos momentos de pánico sin la necesidad de ponerse en peligro. Además de todas esas cosas que sentimos, las experiencias de miedo que queremos disfrutar deben tener algo más: una buena historia, personajes memorables, mecánicas llamativas, sonido impecable y sobre todo niveles de dificultad que permitan que el terror no se convierta en frustración. Ahora, teniendo en cuenta la gran cantidad de videojuegos que le apuntan al género, intentaremos separarlos de acuerdo al tipo de terror que manejan; el terror sobrenatural, biológico y psicológico.
Lo primero que tenemos que mencionar es que a pesar de que la historia principal, en muchos juegos, se rija bajo ciertos temas únicos como los mencionados anteriormente, las perspectivas y mecánicas pueden cambiar, animándote o desanimándote a probarlas. En el caso de los juegos de terror la perspectiva en primera persona (Outlast tiene esta perspectiva) es la que realmente más ayuda a vivir las emociones a flor de piel; estamos viendo lo que ve el personaje y esto permite ponernos en los zapatos de él. Sin embargo, cuando jugamos en segunda persona (al estilo Resident Evil 4) es un poco más difícil dejarse sorprender ya que el campo de visión es más amplio… y ni se diga en el modo de tercera persona (como el que encontramos en Dead Nation).



En cuanto a las mecánicas, estas varían dependiendo de la capacidad del jugador para enfrentarse a los enemigos: podemos encontrar los juegos en donde el sigilo es indispensable ya que no contamos con elementos que usar a la hora de defendernos (Outlast vuelve a ser un buen ejemplo de ello); donde nos enfrentarnos con los enemigos pero no de manera directa, sino interactuando con el entorno (Unholy tiene esta mecánica y Days Gone también) y en donde son permitidos los enfrentamientos directos con los enemigos (Dying Light, Dead Space o The Last of Us). La situación que más permite sentir terror es aquella en donde el personaje deja de tener habilidades poco comunes, no sabe usar armas y se siente diminuto ante el problema… claro está que a muchos jugadores les gusta “dar bala a lo que marca”. Otra mecánica que juega un papel secundario en el gameplay y que le suma un poco de paranoia a la inmersión es la persecución de los enemigos; aquí sentimos que algo está siempre detrás de nosotros y lo primero que tenemos que hacer para avanzar es perderlo de vista (algunos títulos de Resident Evil poseen estas características). La resolución de acertijos son también actividades indispensables en los juegos de terror ya que nos presentan objetivos temporales a cumplir para poder seguir avanzando o para desbloquear accesorios, objetos o props únicos.
La oscuridad del entorno afecta también mucho la inmersión del juego, permitiendo causar una atmósfera de suspenso que alimenta la experiencia en general; igualmente entornos realistas logran que el jugador sienta una relación más acorde con la realidad que con la ficción.
Nota: los apartados antes mencionados sin duda pueden hacer de la experiencia algo memorable, sin embargo creo que el aspecto que más influye en que un juego asuste o no es el audio. Sonidos 3D surround de ambiente, de pasos, de voces, hacen que un Tetris te pueda sacar un grito de repente (cómo olvidar en clásicos como Doom y los gruñidos de los enemigos).
Terror sobrenatural
Si eres amante de la mitología, de los fantasmas y de aquello que podríamos considerar paranormal sin duda juegos como Resident Evil Village, The Mortuary Assistant o Until Dawn son para tí. Este mundo lo podríamos dividir en dos: aquellas historias que se basan en hechos reales o que manejan temas conocidos, considerados como posibles, y las que tratan elementos exagerados o que su probable relación con la realidad es baja (ya sabemos que todo aquello que “está basado en hechos reales” puede dar una pizca más de miedo).
En cuanto al primer caso, los espíritus, animales, fantasmas, ritos, posesiones o asesinos son los subtemas más comunes. Haciéndole honor a ellos encontramos Phasmophobia, La Bruja de Blair, Siren, Fatal Frame, Kuon, F.E.A.R o The Devil In Me (Dino Crysis podría entrar en este grupo también); mientras que en el otro lado destacan los monstruos deformes, los alienígenas y los demonios grotescos como los encontrados en Silent Hill, The Thing the Videogame, Dead Space o Agony.
Terror biológico
Siempre habrán cosas en la naturaleza que son todo un misterio y que de encontrarlas podrían desatar un caos terrorífico. Incluso algunos de estos elementos creados por el hombre o por seres desconocidos pueden acabar con la humanidad en un abrir o cerrar de ojos. Cuando hablamos de videojuegos inspirados en riesgos biológicos no solo entra en escena el enfrentarnos a seres mutados o cambiados por virus u hongos, sino que también debemos tener cuidado de no infectarnos a nosotros mismos. Algunas de las grandes obras inspiradas en este ámbito son:
- The Last of Us: aquí el hongo Cordyceps infectó casi la totalidad del mundo, convirtiendo a la mayoría de la humanidad en seres similares a zombies. Este hongo existe realmente y se caracteriza por controlar el sistema nervioso de los insectos a los que infecta.
- Resident Evil: todas las entregas de este título han tenido en su historia patógenos biológicos que se desarrollaron. Tenemos el parásito de las plagas, el virus T, G, C y sus variantes, el virus progenitor, Uroboros y el moho de la Megamiceta. Los cambios en los portadores de estos patógenos son variados e incluyen mutaciones físicas, alucinaciones, aumentos de la agresividad, daño cerebral, necrosis, entre otras.
- Dying Light: todo el terror en Harran fue causado por el virus que lleva el mismo nombre de la ciudad. Es una variante de la rabia y muta a los individuos que han sido infectados por mordidas.
- Obscure: la planta medicinal Mortifilia, es incompatible con el metabolismo humano a pesar de sus propiedades, por lo cual es la causa principal de todos los eventos de Obscure y Obscure 2. La planta de esporas negras, en especial, produce ciertos síntomas cuando los individuos inhalan sus esporas.
Otros tantos juegos también involucran agentes patógenos como Days Gone, Back 4 Blood, Left 4 Dead y algunos más.
Terror Psicológico
Aquel en donde todo se desarrolla en la mente del protagonista, en donde toda la historia gira en torno a la manera en que el personaje la percibe, la afronta y la vive. Lo mismo sucede con el jugador, en donde se intenta causar temor no con enfrentamientos directos, sino jugando con la cabeza de este. Entre los videojuegos que tienen estos elementos bien sea en su historia o como forma de generar miedo se encuentran Manhunt, Amnesia, Alien Isolation, Alan Wake, Layers of Fear, Clock Tower, Rule of Rose, Hellblade: Senua’s Sacrifice, entre otros. Hay que resaltar que un juego no necesariamente debe adaptarse a los marcos de cada uno de los subgéneros del terror, sino que puede tener influencia de varios.
En conclusión si quieres experimentar el terror de primera mano te recomendamos juegos de primera persona, que traten de temas basados en hechos reales y en donde se mezclen algunas mecánicas de persecución con buen apartado de audio. Si quieres tener una aventura más controlada, puedes jugar en segunda persona y optar por títulos en donde no te enfrentes directamente con los enemigos; pero si lo tuyo es simplemente vivir una aventura terrorífica dejando a un lado las emociones intensas, vive un juego en donde acabarás a los enemigos a punta de disparos y en donde al final ellos tendrán más miedo de ti que tú de ellos.
Al final de cuentas cada uno es un jugador diferente y lo que me puede dar miedo a mi, puede no causártelo a ti. Así que disfruta el título que más te llame la atención y serás tu el que decidirá si es el perfecto.
@croatoan9 @johankemert
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