Mi esposa suele discutirme porque hago mucho ruido. Algo que en una casa con dos niñas pequeñas es un riesgo, porque soy una amenaza a sus siestas y por ende a la tranquilidad de todos. Y seguramente si hay algo peor que un niño irritante puede ser un monstruo que solo quiera matarte si haces mucho ruido. Así que por mi naturaleza reseñar A Quiet Place: The road ahead era un peligro inminente y el resultado ha sido una experiencia realmente aterradora.
Este videojuego llega con la premisa de la película en la que está inspirado: no puedes hacer ruido, porque si no aparecerá una criatura gigante y te matará. Una idea poco explorada en los juegos terror y que temáticamente cae muy bien, al incluir varios elementos que hacen difícil este reto, aunque no está exento de fallos.
Así por favor te recomiendo una lectura mental de esta reseña, porque la idea es no hacer ruido…

Sin gritos ni errores: así es A Quiet Place
A Quiet Place: The road ahead no es una adaptación de las películas o una continuación de lo que allí sucede. Simplemente, toma su universo y concepto para contar una historia original. Aquí seremos Alex, una chica que junto a su pareja van a buscar recursos en una casa y termina llevándose dos noticias radicales para su vida: está embarazada y su novio se sacrifica para salvarla.
Esto no es un spoiler porque sucede a los 10 minutos de empezar la historia y es el punto de entrada para desarrollar todo lo que se nos viene después.
Al igual que en la película, la amenaza son unas criaturas que detectan el ruido y atacan a quien lo genera. Así que nosotros tendremos que atravesar todo lo que se nos ponga al frente para superar ese desafío sin generar un solo sonido. A esto se suma que la protagonista tiene asma, así que muchas cosas (realmente muchas) le van a generar estrés o cansancio y estaremos siempre al borde de un taque de asma, que generará mucho ruido y moriremos.
Toda esta premisa está bien desarrollada con diferentes elementos que hacen mucho ruido. Encontraremos latas de gaseosa en el suelo, cajas, piedras y el agua, además, todas las puertas que tenemos que abrir están diseñadas para generar más ruido que una bomba. Y aunque parezca exagerado, tiene mucho sentido porque realmente al estar la mayor parte del tiempo con solo ella cruzando la historia, hay pocas cosas que hagan ruido, por lo que el entorno debe ser un enemigo más.
Con el tema de los ataques de asma, tendremos inhaladores y pastillas que nos ayudarán a minimizar el riesgo. Algo que bien llevado nunca será un problema mayor, a no ser que la criatura pase muy cerca de ella y el asma se eleve rápidamente.
Nuestro objetivo como personaje será encontrar un lugar seguro para nosotros y para nuestro futuro hijo, mientras atravesamos distintas zonas peligrosas y sorteamos la difícil relación con nuestra suegra.

El juego nos escucha
Un elemento clave en la mecánica del juego es la posibilidad de activar el micrófono, para que el ruido que generamos como jugador impacte en el nivel de audio que percibe el monstruo. Esto es bien interesante en la previa, pero al momento de usarlo realmente no tiene mayor impacto.
Si bien el sistema funciona correctamente, la mayor parte del tiempo jugué solo y no suelo hacer mucho ruido cuando juego, incluso si me asusto. Así que las verdaderas enemigas eran mis hijas que al estar en la casa hacían mucha bulla y ahí se activaba el micrófono.
Si bien esta opción se puede desactivar, creo que le suma a la experiencia, aunque no con el impacto que muchos creen. Es divertido, pero faltaron momentos que me obligaron hacer ruido con la voz.
¿Qué tal funciona todo esto? ¿Vale la pena?
A Quiet Place: The road ahead es un gran juego de terror, quizás de los mejores del año en ese género. Su mecánica de no hacer ruido rompe con la lógica de muchos títulos similares, en los que no importaba mucho y se siente ese amenaza continua de hacer todo con cuidado. Algo que me es más fácil hacer en el juego que en la vida real.
Sin embargo, el juego se suele romper en muchas partes, generando que facilmente, aunque uno no haga mucho ruido, se active de inmediato la alerta y la criatura aparezca. Esto es un problema, especialmente ante la distancia de los puntos de guardado, porque repetir toda una zona, porque el juego detectó algo mínimo como un ruido mayúsculo, genera mucha frustración. Pero en términos generales, estamos ante una experiencia muy cumplidora en temas de terror. Explorar el audio como primer recurso de miedo y la tensión de hacer todo con cuidado, se siente muy cercana. Todo ese ambiente de la película se traslada de buena forma y la historia agrega elementos que motivan al chisme de saber qué sucede al final.
Si les gustan los juegos de terror, aquí hay una gran oportunidad para disfrutar. Jueguen con audiófonos y sientan esa ansiedad de abrir una puerta, porque el aceite para bisagras se extinguió de la faz de la Tierra.

¡@JuandGames_, good game!