Por qué Call of Duty: Black Ops 7 no es un buen COD

Call of Duty es una saga que se puede definir con facilidad: shooter militar, dinámico, con historias de conflictos bélicos, momentos absurdos, diferentes armas… pero lo que mejor le queda es que es impredecible. Al ser una franquicia anual, sus lanzamientos son como tirar una moneda: o sale el lado bueno que elegiste o queda la cara desepcionante que te hace perder. Y en 2025 la moneda cayó del lado equivocado.

Para los que son fans de esta saga es algo habitual, saben que en algunos años la saga tiene lanzamientos de transición para luego tener entregas más fuertes y de impacto, de hecho, COD Black Ops 6 fue un buen juego, con una campaña absurda como nos gusta y un multijugador sólido, masivamente jugado. Pero Black Ops 7 es la muestra de que a veces los desarrolladores solo siguen ciertas fórmulas, multiplican sus algoritmos de mercado, traen conceptos del pasado, le ponen algo de azúcar, bebida energizante y sale lo que se puede.

Y esto lo dice alguien no es un enamorado loco de COD, sino de alguien que los juega de vez en cuando y, sobre todo, que le gusta disfrutar de la campaña, como pasó el año pasado o con Modern Warfare de 2019 (que por cierto fue de los primeros juegos que reseñé en el blog).

Black Ops 7 es un juego prediseñado para fans

Si hay algo que me gusta de lo videojuegos es que son experiencias a las que cualquiera puede entrar. Los juegos deben tener la capacidad de explicarle a un usuario sus mecánicas, objetivos, caminos, fórmulas, personajes y universo en las primeras horas, sin importar si llevamos 20 años jugando algo anualizado o si es la primera vez que entro a la experiencia. Esa es una dualidad que los desarrolladores deberían tener la capacidad de resolver. No jugué Hollow Knight, pero cuando entré a Silksong entendí al poco tiempo lo que debía hacer. El lore ya vendrá después, porque las manos nunca llegarán.

Pero Black Ops 7 tiene un problema muy grande: cree que aquel que entra tiene un tatuaje de calavera, su perro se llama Capitan Price y el grupo de amigos en WhatsApp se llama Cordis Die. Quien entra al juego por primera vez o no ha disfrutado de algo de la saga en años se va a sentir muy perdido. Más allá de la interfaz de juego free to play o del bombardeo de contenido de pago, este año la experiencia no fluye de manera correcta, no es divertida de jugar.

El ejemplo más grande está en el multijugador. Aunque los diferentes modos de juego tiene la variedad suficiente para ser disfrutados, el matchmaking es desastroso. Si eres un usuario nuevo, de bajo nivel, al juego no le interesa: te empareja con jugadores de nivel 40, 50… ¿Qué genera esto? Entrar a las partidas, asomar la cabeza y morir cuando apenas estabas recordado con qué botón se disparaba. Revives y avanzas dos pasos, pero nuevamente mueres al instante. Un ciclo de frustración innecesario.

Y sí, vendrán los puristas de que para ser buen jugador toca perder y sufrir. Y primero eso no es pesario, pero sobre todo es injusto y una pésima idea, porque para eso existe un sistema de niveles que busca estandarizar a los usuarios para las partidas. Quienes están aprendiendo no alcanzan a disfrutar de la experiencia porque están lidiando con la rabia de no entrar en la dinámica. Quienes ya tienen recorrido, tendrán equipos desbalanceados y objetivos fáciles de eliminar que, en algunos modos, son el punto de desequilibrio para una victoria o derrota.

La campaña lo empeora todo

Bueno, si el multijugador no funciona, es injusto y poco divertido, la campaña debería ser la solución… ¡No! No se necesita ser un letrado en COD para saber que este es un elemento que le da mucho peso al juego, porque es también una manera de entender la dinámica en la que se envolverá la experiencia general. Y lo hizo, porque es igual de mal implementada.

Más allá de sus elementos narrativos y la relación con el Black Ops 6, el problema de la experiencia es que quiere ser una campaña cooperativa online. Entonces los capítulos no se juegan como una misión continua, sino como misiones en los que se necesita una party para entrar a la historia. Obviamente, se puede jugar en solitario, pero no tiene sentido porque en las cinemáticas vas a estar acompañado de un equipo grande y en el gameplay totalmente solo. Algo extraño y anticlimático. Al menos hubiesen rellenado con NPC.

Un problema que se hace más grande cuando los enemigos disfrutan de que les disparen y están atados a su vida terrenal, por lo que quieren morir y preferían recibir un montón de balas antes de irse al más allá. Algo que se va volviendo desgastante y la dinámica de las misiones cae continuamente, cuando el personaje va corriendo a 20 kilómetros por hora.

Pero el peor de todos los problemas es que al ser una campaña online, si no terminas la misión, deberás de volverla a hacer desde el inicio… ¿No sabían que hay opciones de guardado? Esto genera que sea muy fácil abandonar algo que ya tenías avanzado y que se cortó porque simplemente se fue la energía en casa, a tu hijo se le dio por jugar al electricista o tuviste que salir y dejar la partida para después. Todo pensado para que sea cada vez más incómodo para el jugador.

¿Esperar por el siguiente?

Seguro. Call of Duty: Black Ops 7 no es un juego que recomiende. Si tienes Game Pass mejor juega el 6 y diviértete con esa campaña. O esperar al año siguiente a que haya mejores ideas y se piense más en entregar una experiencia apta para todos, sólida, diferente y con un alma real. No hay nada de lo que perderse esta vez.

¡@JuandGames_, good game!

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