Sword Art Online fue durante mucho tiempo ese anime que nos dio esa esperanza de poder sumergirnos de lleno en un videojuego. Justo en esa época, donde cosas como el Oculus Rift y otros periféricos empezaron a salir al mercado, muchos soñábamos con el nivel de inmersión que presentaba la obra de Reki Kawahara, algo que aún, lastimosamente, parece lejano. Sin embargo, la popularidad del concepto fue tal que pronto empezaron a surgir copias y, cómo no, sus adaptaciones al videojuego. Eso sí, dejando un inciso especial a .hack, una saga de videojuegos que surgió casi al tiempo y que muchos consideran precursora incluso del propio concepto de SAO (no Super Almacén Olímpica, sino Sword Art Online), aunque de esto hablamos brevemente en nuestro especial sobre el género cyberpunk.
Como planteábamos, juegos de Sword Art Online ha habido muchísimos, pero todos siempre suelen caer en un mismo ciclo, que es hacernos vivir la aventura a través de los ojos del protagonista. Esto, en principio, no es malo; muchos queremos vivir las aventuras de nuestros personajes favoritos, pero en el caso de SAO se puede volver algo tedioso, debido a que Kirito es una especie de Gary Stu al que todo le sale bien o siempre tiene más poder guardado cuando lo necesita. Además, no es de los mejores protagonistas del anime (eso es conversación para otra entrada), por lo cual de vez en cuando es bueno encontrarse con propuestas como lo es Echoes of Aincrad, un juego que te permite vivir el mundo de Sword Art Online, convirtiéndote en parte de la historia y viviendo este mundo de este mortal VRMMORPG como siempre quisiste.

Aincrad desde bambalinas
En el mundo de SAO hubo muchas historias que se quedaron sin contar. Este es el motor ideal para crear esta narrativa, y es que, mientras Kirito y Asuna ya estaban logrando hazañas, había miles de jugadores dentro del servidor de Sword Art Online que estaban tratando de sobrevivir a su manera en este juego donde la muerte en el juego significa la muerte en la realidad.
¿Que nunca habías escuchado sobre Sword Art Online? No te preocupes, aquí va un pequeño resumen.
En este mundo se crea la tecnología NerveGear, un dispositivo que permite meterse de lleno en un videojuego. Y cuando decimos “de lleno”, es que puedes sentir dolor, hambre y vivir una vida alterna. El problema es que el primer videojuego con este nivel de inmersión (Sword Art Online) atrapa dentro de su servidor a miles de jugadores y modifica todo para que, en caso de que mueran dentro del juego, estos mueran en la realidad, sin permitirles desconectarse ni quitarse el casco, pues esto también puede significar perder la vida.
Ese es, a grandes rasgos, el punto de partida de la historia.
En este Echoes of Aincrad, nosotros somos un jugador que tuvo la oportunidad de probar la beta del juego, la versión preliminar con detalles sin pulir. Durante la primera parte de esta aventura podemos vivir el asombro de los personajes al conocer este nuevo mundo, con uno que otro guiño para todos aquellos que son fans de la aventura original. Incluso logramos crear un pequeño grupo de amigos con los cuales quedamos para volvernos a ver cuando el juego se lance al público. Toda esta gente es llamada los Beta Testers.
Es ya en el juego oficial donde todo se complica, y aquí el juego hace algo muy interesante. En el universo de SAO, cuando a los jugadores se les anuncia que están atrapados en el juego, también hace que su avatar cambie a su apariencia real. Esto, en el juego, es traducido a que es en este punto donde podrás crear tu avatar, lo cual es bastante raro, pues ya llevas aproximadamente seis horas de juego. Sin embargo, se torna interesante, sobre todo al volverte a encontrar con tus amigos y ver cómo son muy distintos a como los recordabas.
A partir de aquí podrás vivir una historia completamente original que se entrecruzará con algunos eventos del anime, pero los verás más como un personaje de fondo, ayudando a tu manera a que los jugadores avancen entre los pisos de Aincrad. Existe la posibilidad de interactuar con algunos de los protagonistas y sumarlos a tu equipo. Hay alguna que otra sorpresa, pero eso te lo dejamos a ti para que lo descubras. Eso sí, lastimosamente solo podrás avanzar hasta el piso 2 de Aincrad, pero su extensión es bastante grande como para ofrecer buen contenido. Aun así, quedan ganas de jugar más pisos, y esperamos que ojalá lleguen en un DLC.
No todo tiene que ser dos espadas
El juego te da la oportunidad de crear el personaje a tu medida y también de calibrar tu estilo de juego. Tendrás a tu disposición distintos tipos de armas para superar la aventura, desde espadas tradicionales, estoques, cuchillos, hachas, mazos y mandobles, cada una con su propio estilo de ataque y habilidades especiales que podrás ir adquiriendo a medida que las uses, pues cada una cuenta con su propia barra de dominio. Esta te permitirá hacer distintas combinaciones entre las habilidades que vas desbloqueando o probar con qué arma te sientes más cómodo.
También cuenta con un apartado de mejora en donde podrás usar armas que recojas como materiales para fabricar nuevas armas o utilizar la síntesis para que algunas características pasivas del arma puedan ser trasladadas a la que estás usando. Y no solo podrás mejorar tus armas, sino también las de tus aliados, cada uno se especializa en un tipo de arma. Al principio tendrás pocos compañeros, pero, a medida que avances en la historia, irás conociendo a muchos más personajes que harán más dinámicas tus partidas.
El juego cuenta con misiones de historia en donde siempre te acompañarán uno o dos compañeros, pero también tiene misiones secundarias o encargos que te permitirán escoger entre tus compañeros al que quieres que te acompañe, lo cual es interesante porque cada uno cuenta con distintas habilidades, incluyendo unas vinculadas a tu personaje que les permitirán hacer ataques muy potentes o mejorar alguna característica. Te recomendamos hacer estas misiones, pues te permitirán desbloquear algunas piezas de vestuario o una que otra arma llamativa que podrás mejorar e integrar a tu equipo.
Un mundo interesante, pero repetitivo
El mundo de SAO tiene la particularidad de ser muy amplio y, dentro del anime, cuenta con distintos biomas que hacen llamativa la aventura. A pesar de que nunca se nos muestran muchos pisos, los que solemos ver suelen ser variados. Sin embargo, aunque en el juego la extensión es considerable, al poco tiempo algunas estancias se te harán algo repetitivas, sobre todo las mazmorras, que cuentan con estructuras que se repitemuy similares. Afortunadamente, la variedad de enemigos es bastante amplia y algunos jefes son bastante interesantes, teniendo en cuenta que la serie recicla y usa tropos de la gran mayoría de RPG que existen. Eso no quiere decir que no haya jefes que se consideren un verdadero reto.
Eso sí, la cereza sobre el pastel es la modalidad de muerte permanente, la cual desbloqueas una vez terminado el prólogo. ¿Recuerdas eso de que si un jugador moría en el juego moría en la vida real? Pues con esta modalidad, si llegas a morir en combate, tu partida será completamente borrada y tendrás que empezar una desde cero. Un reto pensado para aquellos que quieran sufrir un poco jugando este juego. (Masoquistas hay en todo lado)
En definitiva, es una buena manera de aproximarse a la saga de SAO. El juego, gráficamente, es bastante llamativo, pero cojea en algunos aspectos. Y si eres fan del anime, sentirás un montón de nostalgia al ver los eventos que ya conocías, pero desde otra perspectiva.
Con todo esto, nuestra nota final es un:
Y con esto damos fin a esta reseña, pero dinos… ¿Qué te pareció este Echoes of Aincrad? Te estaremos leyendo en los comentarios o en nuestras redes sociales, Facebook, Twitter, Bluesky o Instagram, no olvides que también puedes ver nuestras noticias en nuestro canal de WhatsApp.
Joseva te dice, It’s Dangerous to Go Alone! Take This.