Jugar videojuegos, así como cualquier otro tipo de experiencia, debe llevar al usuario a alcanzar un estado en el que el tiempo pasa, se pierde el sentido de la realidad y no hay ganas más allá de seguir jugando. Este estado se conoce como estado de FLOW y fue acuñado por el profesor de psicología en la Universidad de Claremont Mihály Csíkszentmihályi.
¿Qué ha cambiado en nosotros para disfrutar de los videojuegos?
Nuevo pódcast sobre el cambio que hemos tenido como jugadores, desde nuestra niñez hasta nuestra etapa actual como adultos.