Definir el LAG (del inglés lag behid: “quedarse atrás”), es algo muy sencillo, pues básicamente es un retraso taaaaan grande entre la acción de un jugador y la reacción del servidor, el cual hace que sea muy difícil o prácticamente imposible jugar un videojuego online de manera fluida, correcta y divertida. Algo que muchos gamers experimentamos cuando hay más jugadores de los que el servidor de un juego puede soportar o cuando nuestra conexión a internet es pobre.
Es esa carajada que hace que justo cuando estás frente a tu adversario y con el dedo listo para jalar del gatillo, la señal se vaya durante un instante y sin razón aparente termines muerto mientras él se burla de ti parándose y arrodillándose sobre tu cadáver tendido en el suelo una y otra vez. O eso que hace que cuando estás en medio de una batalla épica contra un boss final en un MMORPG, te impide curar al Tanque y al final todos en la party se vayan al carajo uno por uno.

Así que ya lo sabes, cuando escuches a alguien decir que tiene LAG, si puedes dale un abrazo y un agua de hierbas para calmarlo pues eso es jodidamente estresante, ya que se refiere a que los datos en su juego no están llegando a tiempo, por lo que está en desventaja con aquellos jugadores que no lo tienen, pues ellos se moverán más rápido y tendrán mejor tiempo de reacción.
Ah, y se me olvidada, recuerda que el LAG también puede ser una excusa, sí, aunque no lo creas hay algunos noobs que para justificar su bajo rendimiento lo culpan a él. 😉
Y a ustedes, ¿qué es lo más raro que les ha pasado en una partida por culpa del LAG?
@SoloSoyUnGamer offline.