Reseñas Vida Gamer

Twin Mirror, la dualidad de nuestra memoria

Si hay un género que se ha visto fortalecido en los últimos años, son las aventuras narrativas, en donde no destacan las mecánicas en torno al movimiento fluido y los combates, sino las decisiones. Si este género ha logrado hacerse un lugar en la industria del videojuego, es por el hecho de que nos hace sentir que somos los que llevamos las riendas del mismo, escogiendo el destino de los personajes con cada elección que tomamos. Por lo tanto, nos emociona tanto que Bandai Namco pensara en nosotros para reseñar su último juego publicado. Desarrollado por Dontnod Entertainment, conocida por traernos joyas como Remember me, Life is Strange o Vampyr, y lanzado para PlayStation 4, Xbox One y Microsoft Windows. Así que, sin más preámbulo, hoy en La Vida es un Videojuego, la reseña de Twin Mirror.

La belleza inherente de Basswood

Si han leído antes reseñas hechas por mí, sabrán que abordaré primero la parte artística, y, solo puedo decir bravo; apenas empezamos el juego, nos dejan controlar a nuestro estoico protagonista, Sam, que se detiene en un mirador en pleno atardecer; los escenarios y la iluminación son impecables, se sienten reales. Por otro lado, la animación de los personajes a veces se queda un poco atrás, viéndose movimientos rígidos, con miradas un poco perdidas entre los protagonistas, ya que en algunas ocasiones no parece que vieran a su interlocutor, aun así, son casos muy puntuales.

Sin embargo, se compensa lo anterior con el buen trabajo de actuación de voz. A su vez, la música, compuesta por David Wingo, se centra en sonidos electrónicos y strings. Esta no es tan instrumental como se ha visto en otras entregas del estudio, pero la inmersión que logra la misma, mientras avanza la historia, es lo que necesita el juego.

La importancia de las cosas simples

Tal como he explicado arriba, este juego es una aventura narrativa en donde podemos labrar nuestro propio camino, a partir de las decisiones que tomemos y las conversaciones que llevemos. Entonces ¿qué es lo que lo hace destacar de otros del mismo género? Su sencillez, en consecuencia, no vamos a estar inmersos en cortes de escena llenos de time events, en donde un mal botón puede lanzar al tiesto tu partida, no, esta historia va mucho más tranquila, es por ello que su jugabilidad también va por el mismo lado. Sam Higgs, debe resolver diferentes situaciones a partir de lo que logra deducir de su poderosa mente, ¿cómo lo logra? A través de su Palacio Mental, un lugar en su cabeza donde tiene organizados recuerdos, eventos, fechas y diversos escenarios; es precisamente esta, una de las mecánicas más innovadoras en el juego, ya que es genial poder resolver ciertas situaciones por medio de la simulación de acontecimientos en tu mente. También disponemos de un menú en el cual podemos ver nuestros objetivos, los personajes que hemos conocidos y las impresiones que tiene Sam de ellos, en algunos casos, Él (un amigo de Higgs) completará la información, recordándonos acontecimientos que sucedieron en el pueblo con esa persona.

Explicando un poco quién es Él, es una constante compañía en la historia, una especie de amigo imaginario, diciéndolo de la peor manera; quien procurará ayudar a Sam durante toda la aventura, y digo procurará, porque normalmente sus consejos van en contra de lo que nuestro protagonista quiere, siendo frecuentemente la voz de la razón en todas las conversaciones que se sostienen en el juego. Quiero destacar aquí, que habrá momentos específicos donde en estas pláticas nos pedirán decidir entre dos opciones principales, claramente resaltadas, son estas las que realmente definen el destino de los personajes del juego, desde prometer o no realizar algo, a permitirte confiar en situaciones críticas para nuestro querido estoico.

Pueblo chico, infierno grande

Twin Mirror nos pondrá en una situación un tanto cliché; el protagonista regresa al pueblo en el que creció y en él deberá hacer frente a su pasado, por ese lado, la historia va normal, son los detalles los que empiezan a desvelar lo grande que será esta corta aventura. Sam vuelve a Basswood luego de dos años, debido a la muerte repentina de su amigo de la infancia, Nick. En este lugar deberá hablar con viejos conocidos y, por decirlo así, amigos, pues para la mayor parte de habitantes de este territorio, Higgs, es una persona no grata. Así bien, entre su pasado está la pequeña hija de Nick, quien, a pesar de su corta edad, logra percibir que algo no cuadra con la muerte de su padre, pidiéndole a su padrino (Sam) que por favor investigue. En este contexto empieza a desenvolverse lentamente el incidente, que al poco de empezar nos pondrá en una situación bastante complicada, nuestro “héroe” despierta sin recordar nada, en un motel del pueblo, con la camisa muy ensangrentada, y ya, no puedo decir más.

La historia es corta y atrapante, hacerla más larga haría al juego demasiado repetitivo y la poca acción que tiene definitivamente lo harían muy aburrido para muchos, por eso, destaco su duración y su excelente narrativa, pues son dos elementos que logran danzar muy bien a medida que nos adentramos en el posible infierno de Basswood.

Huevo de Pascua.

En conclusión, Twin Mirror, para mí, es ya un excelente referente de las aventuras narrativas, con ciertos problemas en la naturalidad de los personajes en sus movimientos y para algunos, tal vez demasiado corto o situaciones poco divergentes, es decir que poco cambian el desenvolvimiento de la historia. Aun así, consigue su cometido y te mantiene pegado a la pantalla unas cuantas horas, mientras resuelves que ocurrió y ocurrirá en este olvidado pueblo entre las montañas de Virginia Occidenal.

Esa fue la reseña de este excelente juego, muy rápida de leer para que vayas a probarlo y nos cuentes aquí abajo en los comentarios o en Facebook, Twitter e Instagram qué te pareció.

Calachoowie te dice, see you space cowboy…

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