Si eres fan de las películas de terror, especialmente los clásicos slashers ochenteros, Killer Frequency es para ti. Y si aún tienes dudas, acá te cuento mi experiencia con este corto y nostálgico juego.
Onda mortal: atrapando al asesino

En Killer Frequency, juegas como Forrest Nash. Un conductor de radio que, por motivos desconocidos, ha pasado de manejar un exitoso programa en la gran ciudad a trabajar en un pequeño pueblo: Gallows Creek. En esta noche, recibirás una escalofriante llamada de la operadora del 911, quien ha descubierto el cuerpo inerte del sheriff y a la única otra policía inconsciente. Así, la operadora deberá ir por ayuda al pueblo más cercano para atrapar al asesino, mientras que todas las llamadas del 911 serán desviadas a tu estación de radio.
De este modo, tendrás que ayudar (o no) a las personas que están siendo perseguidas por el asesino. Además, irás recolectando pistas para descubrir su identidad. No solo esto, sino que debes escoger los mejores éxitos musicales para mantener el ambiente.
La premisa es clara y toma mano de varios tópicos comunes de los slashers, especialmente del excelente clásico Scream (1996) que, aunque se estrenó un par de años después del auge del género, sin duda alguna es imprescindible. Por lo tanto, verás bromas que salen mal, adolescentes de fiesta y giros inesperados. De hecho, el guiño es poco sutil: tu programa se llama The Scream.

Como concepto, es sumamente interesante. Y la ejecución es buena. La mayoría del juego transcurre desde tu puesto de conductor, donde seleccionas los diálogos que determinan el destino de los habitantes de Gallows Creeks. Mi preocupación particular en los videojuegos es su calidad narrativa y definitivamente cumplió mis expectativas.
Con respecto al terror, este es principalmente psicológico. No te encontrarás con jumpscares y ni siquiera realmente con el asesino. Simplemente, escucharás los gritos al otro lado de la línea. Según el estilo de videojuegos que disfrutes, esto puede no ser lo que buscas, pero narrativamente funciona.
Los elementos ochenteros no hicieron falta y disfrute la estética. Manejarás vinilos, casetes e incluso disquetes. Creo que en estos tiempos de nostalgia en los que vivimos, fue una gran estrategia y le agrega puntos en ambientación.

No obstante, tengo una pequeña crítica y son las mecánicas de juego. Básicamente, solo puedes levantar objetos y soltarlos. Es incómodo y dificulta el proceso. Es posible que debido a que fue pensado para VR, esto se refleje en animaciones molestas de objetos sin gravedad que debes cargar de un lado a otro, aparatosamente.
Sin embargo, no me parece que afecte significativamente la experiencia, puesto que no solo es un juego corto, sino que gran parte del tiempo estarás en un mismo punto seleccionando opciones de diálogo.
Gracias todas las razones aquí expuestas, Pixo optar por decir: recomendado pero…, ya que si disfrutas juegos de terror con mucha acción y sustos continuos, este no es para ti. Por otro lado, si tienes nostalgia por los años ochenta y disfrutas de videojuegos principalmente narrativos, no dudes en probarlo.

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