Reseña de Planet of Lana: el juego ideal para una tarde de lluvia

Salir el mismo mes que The Legend of Zelda: Tears of the Kingdom debe estar en el top 10 de mala suerte dentro del marketing de videojuegos. Quizá, por esa razón, Planet of Lana ha pasado muy desapercibido dentro del nicho de gamers curiosos que aprovechan cada domingo de lluvia para pedir una pizza y probar algún indie. Si dejamos de lado lo que supuso la mega obra de Nintendo en este segundo trimestre del año, Planet of Lana figura sin duda alguna dentro de los juegos que más me he disfrutado en los últimos días. 

Su narrativa, si bien simple, consigue enganchar a la audiencia y se alimenta de un apartado de plataformas, puzzles y enfrentamientos de sigilo que ofrecen una variedad más que satisfactoria para las cerca de cuatro horas que dura la aventura. Del apartado gráfico y la estética puedo destacar lo hermoso que se ve un escenario de acuarela en una pantalla 4K y 60 FPS. Si miramos el paquete completo, y más allá de ciertos detalles que profundizaré, me resulta bastante fácil recomendar el juego a cualquier curioso que quiera alejarse un rato de las grandes franquicias y regalarse una tarde con una obra modesta, pero entregada.

El juego nos sitúa en un pueblo costero que parece vivir de la pesca. En él, viven Lana y su hermana. La historia nos introduce en este contexto en menos de diez minutos y nos da a entender que las chicas son huérfanas. Puesta la escena, lanza el nudo: mientras las hermanas están fuera del pueblo, sucede una invasión alienígena en la que los entes secuestran a toda la comunidad, incluida la hermana de Lana. Por consecuencia, nuestra protagonista se ve ante la travesía de salvar a su familia y a su pueblo.

Si bien la historia escala en eventos y conflictos de manera repentina y bastante vertical, no necesita hacerlo de otra manera. La trama es sencilla y Whisfully, desarrolladora, entendió que esta industria peca de rellenar sin necesidad y que algo bueno y corto es dos veces bueno. No hace falta añadir conversaciones (que las hay justas y con pequeños fonemas) ni presentar demasiadas mecánicas en el inicio. El jugador, que en muchos casos viene a probar, necesita engancharse pronto, y esta obra lo consigue.

Y ya que introduje el tema de mecánicas, vale aplaudir la curva de aprendizaje. Planet of Lana nunca te abruma con más instrucciones que las que puedes dominar. Confieso que, en un inicio, temí que su jugabilidad se limitara a saltar, mover cajas y agacharse (primeras mecánicas que nos muestra el tutorial) pero, conforme avancé, me di cuenta de que el juego es muy estratégico a la hora de introducir nuevas interacciones con el escenario.

Como lunar, debo decir que hay animaciones que no terminan de pulirse. El salto de Lana, los disparos de los aliens y los puntos de colisión me sorprendieron por su falta de precisión. Eso sí, lo viví solo en algunos escenarios y no afectó de manera grave mi experiencia. Tuve que repetir algunas secuencias porque el personaje no se enganchó a una plataforma a pesar de tocarla o porque un enemigo le disparó, a pesar de que el disparó nunca la impactó. En todo caso, no sufrí demasiado por ello y pude sortear con facilidad las zonas en las que vi errores.

Además, en juegos tan estéticamente bellos como este, este tipo de tragos se pasan fácil cuando, tras superar algún desafío, pasamos a la siguiente parte del escenario. El juego transcurre en espacios de 2.5D continuos, solo separados por pequeñas cinemáticas. Los colores, la luz, la música y los movimientos de personaje, npc’s, enemigos y naturaleza dan una sensación de paz que me recuerda a obras como Ori y The Last Guardian. Cuando los escenarios están envueltos de ecosistemas, es crucial generar momentos de paz dentro de la tormenta y Planet of Lana lo consigue.

Recomiendo sin duda alguna este juego a todo aquel que se cruce con una mañana o tarde libre en su calendario. Quizá, Planet of Lana no se quedará en la huella de muchos por salir en un mes que la historia reservará de manera exclusiva a uno de los mejores juegos de la historia, pero la de Whisfully es una obra que merece sus horas de gloria. No tiene nada negativo que sea imposible de arreglar mediante un parche y, aun sin él, sus defectos son más que perdonables. No duden en buscarle un espacio a este juego.

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AndyalHabla – What is the downside to eating a clock? It’s time-consuming.

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