¡A toda vela, que Skull and Bones ya llegó!

Escucha La canción del Pirata II.

Hace un buen tiempo pudimos personificar la aventura de Edward Kenway en Assassin’s Creed IV: Black Flag, un pirata que hizo parte de la orden en el siglo XVIII, amigo del mismo Barba Negra, Jack Rackham y las poderosas Anne Bonny y Mary Read. Fue así como una de las mecánicas de la tercera entrega se profundizó en esta, ofreciéndonos un juego que nos dejó con ganas de saqueo, queríamos ser piratas más allá de la historia de los Asesinos. Desde entonces se esperó con ansias este título y después de 10 años el tío Ubisoft hizo que al fin tocara puerto, sin más preámbulos, La Vida es un Videojuego te trae las primeras impresiones de Skull and Bones.

La belleza del Océano Índico 

Tomas el timón en medio de una cruenta batalla naval contra la Alianza Comercial Británica, haces parte de la flota del Exeter, el olor a pólvora y sangre se hace evidente en el aire; el ruido ensordecedor de los cañones, los gritos desesperados de los piratas, el humo tapando la visibilidad, mientras el sol se asoma en el horizonte, todo sucede al tiempo, sin darte cuenta te superan en número y tu barco es hundido con gran parte de tu tripulación.

Con esta secuencia inicia nuestra aventura y logra verse portentosa en los primeros minutos, la calidad gráfica y sonora en altamar no tiene tachos en esta aventura. La música también le agrega epicidad a los combates, e incluso, fuera de ellos, siempre habrá una saloma para escuchar en medio del Océano Índico (varias ya conocidas por Assassin’ Creed); todo muy bien puestecito en su lugar.

No pasa lo mismo cuando abandonamos el barco, la movilidad de nuestra pirata personalizada (utilizo el femenino porque creé a una mujer) se veía algo tosca y si bien los personajes tienen gran detalle en sus vestimentas, no se sienten muy naturales cuando interactuamos con ellos, por lo que siempre trataremos de terminar nuestras pesquisas en tierra firme y volver a la mar.

Las posibilidades dentro de la piratería

Como gran parte de los juegos de Ubisoft, Skull and Bones apuesta por su fórmula tradicional de mundo abierto; hay acción y muchísimas actividades por hacer, empezando por las misiones principales y alternas, en donde siempre te pondrán a buscar recursos para entregar o a hundir a algún infeliz. No obstante, funciona el enfoque, navegar es divertido en demasía y agarrarte a cañonazos con otros barcos le agrega mucha emoción a la cosa, especialmente cuando los niveles de los barcos están igualados.

A propósito, la piratería es igual que ser comerciante, pero con más opciones, es decir, puedes comprar los implementos y materiales que necesitas de forma honrada, y, también puedes saquearlos y ahí es donde está la gracia. Por ende, hay muelles en donde conseguiremos comerciar directamente sin necesidad de bajarnos del barco, algunos especializados en objetos específicos, aunque, si notas que no está tan bien protegido o que tu barco tiene el mismo nivel que el asentamiento, pues desvalíjalo y quédate con todo, esto hará que debas enfrentarte a oleadas de defensores y algunas torres a medida que el botín es liberado.

Otro elemento grandioso es el del cambio en el valor de los productos, te explico: no todos los comerciantes manejan los mismos precios en ciertos productos, por lo tanto, vender de forma adecuada el botín de tus “negocios honestos” es vital para sacarle ganancia a todo lo robado y comprado. Afortunadamente, en la misma interfaz sabrás por un par de indicadores qué objetos se compran en menor precio y cuáles otros se venden con mayor ganancia. 

Obviamente tenían que darnos mapas del tesoro, estos se consiguen de forma sencilla al hacer un poco de buena piratería. Una vez los tienes, una descripción en el mismo específica en qué puesto (lugar donde es posible desembarcar) se encuentra el cofre o menciona algún punto de referencia. Justo al descender de tu chalupa, el seguimiento de misiones te notificará que hay un tesoro enterrado cerca, dándote la opción de sacar el mapa para encontrarlo.

Casi se me olvida mencionar que cada tanto aparecerán eventos aleatorios; un corsario que eliminar, un convoy que atracar o la lucha por un mapa del tesoro legendario. Estos eventos harán que busquemos aliados entre nuestros amigos u otros piratas en las guaridas con los que contar, haciendo del juego algo mucho más entretenido.

La canoa de bareque… 🎵🎶

Nuestro viaje inicia con un pequeño barco pesquero, solo faltaba escuchar la canción de Totó la Momposina para entrar en ambiente. Aquí iremos a la guarida pirata de Sainte Anne y juntaremos los materiales para crear nuestro primer barco, a partir de aquí es donde se instala uno de los mayores aciertos en torno a la progresión, pues, pese a que los barcos que se pueden construir están divididos solo en el nivel 1,2, 3 y 5, este se eleva de acuerdo al equipamiento que les pongamos.

Es decir que un barco pequeño podrá tener un poder suficiente para enfrentarse a más grandes si lo dispones con culebrinas avanzadas. Eso sí, hay armas que solo se pueden instalar en barcos medianos. Volviendo al tema, puedes elaborar armas, blindaje y mobiliario cada vez más poderoso, para ello dependes, en primer lugar, del rango que tengas de infamia: marginado, sabandija, trotamundos, filibustero, bucanero, bandolero, maleante, corsario, degollador y cabecilla. En segundo lugar, compras el plano o lo recibes a través de una recompensa y, por último, reúnes los materiales y lo fabricas. Todo esto por medio de los encargados que se encuentran en las guaridas piratas.

  • Herrero: Es quien te fabrica las armas, el blindaje y la munición.
  • Constructor de barcos: Su nombre lo dice, te fabricará un barco si tienes los planos y materiales necesarios.
  • Refinería: Aquí conviertes tus materias primas en materiales utilizables, funden los metales, convierten la madera en tablones, etc.
  • Carpintero: Crea el mobiliario de tu barco, siendo este una ventaja pasiva mientras navegas, potenciando tu defensa, tu ataque, tu velocidad, etc.

El Mando

Cuando hayas progresado en la historia principal, desbloquearás una serie de misiones relacionadas con una organización pirata llamada El Mando. Esta se encarga de, básicamente, todas las actividades de piratería a gran escala en el Océano Índico y es la parte más gruesa del contenido de Skull and Bones.

Con ellos tendrás disponible una red de suministros, para conseguir caña de azúcar y amapola en grandes cantidades, a través de comerciantes o ataques a fuertes y convoyes (estos últimos requieren de la ayuda de otros jugadores). Una vez dispongas de estas materias primas podrás fabricar Ron Calavera Blanca y Opio Loto Azul. Ya con un cargamento de estos, activarás misiones de encargo, en donde deberás transportar, a riesgo de ser perseguida por proscritos y corsarios, tus productos a buen puerto por una buena recompensa, que incluye Monedas del Mando, una divisa única para conseguir los mejores planos, estéticos y armas o usarlas para mejorar tu imperio.

Además, una vez alcanzas el rango de Cabecilla, se desbloquea la interfaz de Imperio del Mando, en ella podrás organizar ataques a fabricas para apropiarte de ellas y que produzcan para ti, a cambio de materias primas para impulsar y acelerar su producción, generándote un ingreso constante de Monedas del Mando. Eso sí, para conquistar las fabricas te esperan fieras batallas, en donde incluso jugadores humanos se verán inmiscuidos en las refriegas.

Mi ley, la fuerza y el viento, mi única patria la mar…

Skull and Bones es un título que logra poner sobre la mesa elementos muy importantes dentro de lo que fue la era dorada de la piratería, descuidando otros elementos de la experiencia. Por ejemplo, ya la industria ha empezado a sentir una fatiga por los videojuegos como servicio y esta entrega no es la excepción, de hecho, ya se agregó temporada y pase de batalla, con esas microtransacciones que tanta alergia ocasionan a los usuarios finales.

A su vez, venimos de disfrutar de las asombrosas ficciones históricas de Assassin’s Creed, no obstante, en este título el peso de la historia se pierde; si bien el contexto es real, no hay una asociación con personajes verdaderos, ni eventos históricos, lo que le hubiera agregado importancia al macrocontexto de Skull and Bones. Eso sí, los coleccionables de cartas procuran darnos un poco de esto, aunque no pasan de ahí. No hubiera estado mal unos cuantos cortes de escena, junto con una trama donde nuestra pirata saliera a relucir entre cada hito y no se quedara la victoria simplemente en un mensaje emergente en la pantalla.

De igual manera, las misiones se vuelven repetitivas rápidamente, debido a que todas estas se centran en explotar barcos y recibir la recompensa. Sin embargo, el sistema de combate es fácil de entender y resulta muy divertido, apuntas con tus cañones y disparas a las zonas vulnerables de tus enemigos, sumado a una cantidad de armas absurda, cada una con sus propias ventajas y con tipos de daño (incendio, inundación y explosión) que afectan la forma en la que se desenvuelven los combates. La personalización estética ni se diga, cada comerciante te ofrecerá nuevos trajes para la capitana, colores para la cubierta y diseños para las velas de tu barco insignia, incluyendo la posibilidad de cambiar su nombre.

En conclusión, tenemos un título que sufre ya de un agotamiento a causa de la formula tan repetida, pero, la sencillez en sus mecánicas de acción no decrece, las batallas no aburren y buscas rápidamente dejar de lado las responsabilidades y la asignación de misiones en tierra para hacerte a la mar y sentirte igual que un navegante. Su apartado artístico es excepcional y el modo foto se aprovecha montones. Conjuntamente, la elección del Océano Índico resulta un acierto en la ubicación, ya que solo se habla del Caribe cuando se escucha de piratería, omitiendo la importancia de la costa africana e india. Skull and Bones es un juego que cumple raspando con la diversión y es que se debieron explotar más elementos entorno a su jugabilidad tanto en mar como en tierra.

Hasta aquí la reseña, antes de irte a la conquista de los mares, respóndeme, ¿ya probaste este título?, ¿cuál es tu barco favorito?, ¿no extrañas los abordajes de Black Flag? Déjame tus respuestas aquí abajo en los comentarios o en Facebook, X (antes Twitter) e Instagram.

Calachoowie te dice, ¡ARGHH! Digo, see you space cowboy…

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