Reseña Paper Trail: aventuras desdobladas

Uno de los videojuegos revelados en Wholesome Direct que más me emocionaba probar es Paper Trail. No solo los gráficos se veían preciosos, sino que siempre he sido fan de un buen puzzle. Y, después de un par de enredos, logré terminarlo. Acá te cuento todo para que te animes a probarlo.

Odisea en origami

En Paper Trail, encarnas a Paige; una chica que está a punto de entrar a la universidad a estudiar física. Sin embargo, sus padres no están de acuerdo con que vaya a la gran ciudad y debe escaparse. Así, atravesarás múltiples mundos, todos con diferentes temáticas y estéticas, para ayudarla a llegar a tiempo. Además, aprenderás de su vida y por qué su familia es tan sobreprotectora.

Vamos por partes, porque este juego tiene mucha tela que cortar. Empecemos por lo más importante: los puzzles. 

Como se puede notar por el nombre, Paper Trail está inspirado en el origami, así, para pasar de un lado a otro debes literalmente doblar la pantalla. La idea es manipular el “papel” de manera que Paige pueda pasar de un lado al otro. Es ingenioso, muy tierno y la forma en que conecta con la narrativa me sorprendió: manipular el tiempo y el espacio desde la física.

En cuanto a la dificultad, le daría un 7 de 10, hay varias partes donde me estanque y de verdad tuve que intentar varias veces, sin embargo, como si el mismo juego percibiera mi frustración, el mundo inmediatamente después fue bastante sencillo. Valoró mucho esta decisión de parte de los desarrolladores porque realmente demuestra compresión de lo más importante de los videojuegos: la jugabilidad.

Personalmente, y no creo que sea una opinión impopular, consideró crucial en los videojuegos puzzle equilibrar la dificultad, pues si los acertijos son demasiado difíciles, la mayoría terminarán por abandonar la partida. Y creo que Paper Trail hace un buen trabajo, sin tratarse de acertijos excesivamente fáciles.

Con respecto a la narrativa, es sencilla pero muy bien hecha. Obtenemos una historia sorprendentemente conmovedora. Y, también se aprovecha de sus mecánicas para contarla. De modo que, en las partes narrativas, igualmente tienes que hacer dobleces sencillos para descubrir la historia. 

Visualmente, no hay ninguna queja. Por donde se lo mire, está bien logrado. También apreció la narrativa ambiental, de manera que, cuando estamos en la ciudad, las luces sirven para avanzar o, cuando estamos ayudando al náufrago, debemos recuperar piezas del fondo del mar con ayuda de los faros.

Y bueno, musicalmente también lo disfruté. Su música es relajante y, sorprendentemente, no aburre. En los juegos de puzzle es normal quedarse estancado y el loop constante de sonido puede ser agotador, pero no me sucedió.

Con todo esto en mente, Pixo le da un 9.5 de 10. El medio punto que le deduzco es porque me estaría mintiendo a mí misma si no dijera que me frustre por momentos. No obstante, recalcó un comentario que vi en YouTube: esto es lo que pasa cuando los desarrolladores le ponen amor a sus juegos.

Fan o no del género cozy o puzzle, este es un imperdible según mi criterio.

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@LulaCozyGamer – This is the way

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