Guayota, un acertijo que nos acerca a Canarias

Actualmente hay videojuegos de diferentes estilos, tamaños y colores, tantos como para cubrir todos los gustos. En lo personal, si hay un título que logre enseñarme algo en los primeros minutos de gameplay, ya empieza a ocupar un buen lugar dentro de mi corazón. Es precisamente esto lo que logra la desarrolladora española, Team Delusion, en esta obra lanzada para Nintendo Switch y Microsoft Windows. Sin más preámbulos, La Vida es un Videojuego te trae las primeras impresiones de Guayota.

Mitos y leyendas Canarias

Si bien, mis reseñas suelen destacar primero el aspecto visual y sonoro, esta vez tengo que empezar usando otro enfoque, ya que, lo que más llama la atención de este juego independiente es el contexto en el que se desarrolla su trama; dentro de una de las paradisíacas islas españolas, Las Canarias. Por tal razón, al poco de unos minutos conoceremos que nuestra aventura ilustrará parte de la historia de los primeros pobladores de este archipiélago, develando las tradiciones y creencias que tuvieron los indígenas de esta zona y cómo fueron desplazados por el instinto de conquista e invasión, tan común de las monarquías europeas.

Aquí controlaremos a un explorador, cuya misión es registrar junto a su tripulación todo lo hallado en la mítica isla de San Borondón, por ende, deben hacer uso del saber ancestral de los Guanches, el pueblo indígena que habitaba las islas, quienes a través de su conocimiento logran hacer que nuestros protagonistas lleguen a tierra firme. Ya en este lugar, los españoles encontrarán ruinas antiguas y templos, que cuentan una leyenda en torno a lo sucedido con los pobladores originales, en donde se mezclan dos relatos, uno oficial, dado por el cristianismo y uno olvidado, que pertenece a los Guanches.

Puzles y memoria

Guayota es esencialmente un juego de acertijos, en donde tendremos que sobrepasar diferentes salas en los templos antiguos de la isla de San Borondón para develar la historia del pueblo Guanche, en donde la luz dentro de las ruinas se vuelve una herramienta primordial para resolver cada uno de los acertijos.

Así bien, nuestro protagonista, armado con una antorcha y su cuaderno de dibujo, deberá superar las pruebas de cada templo, en donde, al final de cada sala, podrá encontrar un grabado con parte de la leyenda de la isla.

Remarcar, además, que cada sala tiene dos fases, una, en la que debemos mantener nuestra antorcha encendida a toda costa, con trampas dispuestas a apagar nuestra fuente de luz y sumergirnos en la oscuridad. La segunda fase transcurre justamente cuando se ha apagado la luz de la antorcha, haciendo que el acertijo de la sala cambie, obligándonos a resolver cada sala en ambos modos (uno de luz y otro de oscuridad) para contraponer las representaciones que aparecen en los grabados.

En cada templo, habrá mecánicas diferentes, que suelen combinarse en las partes avanzadas de la trama, pero básicamente, debes encender antorchas para revelar pasajes, crear caminos de brea encendida para controlar las llamas o usar rocas que emiten y refractan la luz, para activar puertas y puentes. Por lo tanto, la complejidad del título se remarca principalmente en el propio acertijo a resolver.

No obstante, odié los escenarios donde aparecen unas torretas que escupen burbujas para apagar la antorcha, no por la complejidad del acertijo, sino porque era muy difícil esquivar el daño provocado por las burbujas, haciendo muy tediosas esas fases; sumado a que frecuentemente, el movimiento de barrida o dash dejaba suspendido a nuestro héroe en el aire, colocándolo, durante unos segundos, a merced de los ataques de las torretas.

Revisionismo y ocultamiento

He mencionado en los anteriores dos apartados que Guayota combina dos relatos, uno que se impone y otro oculto por el primero. Este título logra aportar una gran crítica frente a cómo funciona la disciplina de la historia, en donde los conquistadores y los vencedores han impuesto sus relatos sobre los vencidos, obviando los relatos de esa masa de humanos que realmente estuvo detrás de los acontecimientos.

Me explico, los grabados encontrados en los templos representan la evangelización de la isla y ponen a los monjes y al mismo San Borondón como un faro de luz cuando llega al archipiélago, que muestra a la cristiandad luchando contra la maldad de la isla, pero, a oscuras, los grabados exponen otra aspecto, centrado en los mitos y leyendas canarios, en donde dioses reparten dones entre los pobladores.

Aquí es posible evidenciar al cristianismo absorbiendo e invalidando las creencias ajenas a su dogma, imponiendo sus imágenes sobre las tradiciones, eliminando la historia a su acomodo y ayudando en el proceso a los invasores a concretar la conquista.

Guayota consigue brindarnos un videojuego entretenido, con puzles sencillos y exigentes a la par, con una trama que enseña algo (que ignoraba) en torno a la propia leyenda de los Guanches. Con un apartado gráfico que me recuerda a ICO, un clásico dentro de los juegos artísticos y con mecánicas centradas en la resolución de acertijos. Guayota es un título, muy de nicho, que puede llegar a ser disfrutado por personas que buscan cosas específicas dentro de sus gustos. También, posee algunos problemas técnicos y una música que lamentablemente pasa de agache, pero que nos aporta una crítica valiosa a través del juego, una que pocas veces puede verse fuera de los libros y los análisis académicos, recordándonos cómo nacen los sincretismos religiosos.

Hasta aquí la reseña, antes de irte a revelar los misterios de Canarias, respóndeme, ¿ya has probado este título?, ¿qué otros juegos de este estilo conoces?, ¿qué otro ejemplo histórico recuerdas sobre sincretismos? Déjame tus respuestas aquí abajo en los comentarios o en Facebook, X e Instagram.

Calachoowie te dice, see you space cowboy…

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