Existen animes como Dragon Ball Z que marcan tu infancia, pero también hay animes que pueden marcar tu adultez y esto fue lo que personalmente me pasó con Crayon Shin Chan, desde su primer capítulo sentí una conexión tan fuerte con Shinnosuke Nohara, que al día de hoy cada vez que me sorprendo digo «¡ostras!», también me sé al derecho y al revés la canción de Ultra Héroe. Y es que su forma de actuar, entre la inocencia y la maldad, hizo que me sintiera totalmente identificado
Así que imaginarás mi alegría cuando supe que un nuevo juego de Shin Chan estaba en camino y luego de estar varias horas a sus mandos, te adelanto que toda la esencia del anime está plasmada en este juego, pero no demos más largas al asunto e iniciemos con la reseña de Shin Chan: Nevado en Carbónpolis.

Un nuevo viaje que despierta la aventura.
Al igual que en Mi verano con el Profesor, Hiroshi el padre de Shin Chan, tiene un viaje de negocios, esta vez en Nomagari, lugar donde él creció. Por esto, decide alquilar una casa rural cerca de sus padres y pasar un tiempo extra con toda la familia. Esto hace especialmente feliz a Ginnosuke, el abuelo de Shin Chan, que como sabrás es igual de travieso que su nieto.
Luego de ciertos eventos, Nevado, la mascota de la familia, llega cubierto de carbón y en una corta, pero intensa persecución, Shin Chan descubre a Carbónpolis, una mágica ciudad donde los perros blancos son considerados amuletos de la buena suerte. Además, en este lugar se encuentran todo tipo de personajes, que quedarán fascinados con las ocurrencias y travesuras de nuestro querido niño de 5 años.

El mundo día nunca es suficiente.
Tanto Nomagari como Carbónpolis tienen muchas actividades por realizar, pero estamos limitados por el pasar del tiempo, aunque no te preocupes que no es igual que en Metaphor: ReFantazio donde hay límites para las misiones, aquí el pasar del día es lo que nos dice qué podemos o no hacer.
Durante la mañana y la tarde podemos explorar en su totalidad estas dos regiones y realizar todo lo que te explicaré más adelante, mientras que en la noche el mapa se cerrará bastante y solo podrás recorrer algunas zonas cercanas a tu casa. Incluso si cae la noche y estás en Carbónpolis, serás trasladado inmediatamente a tu hogar.
Tenemos dos tareas principales, la primera es recolectar todo tipo de insectos como mariposas, escarabajos, abejas, saltamontes, etc. Nuestro objetivo será completar un álbum de descubrimientos para que una muy pintoresca señorita nos premie con dinero cada vez que completemos una hoja, ella también nos recompensará si en la noche capturamos a las esquivas luciérnagas.


Además de capturar bichitos, otra actividad esencial será la pesca y no solo agregaremos peces a nuestro álbum, sino también crustáceos, aunque necesitaremos otro tipo de caña que nos darán más adelante en la historia. En cuanto a la mecánica de la pesca, tan solo deberemos pulsar el botón de acción, justo después de que nuestra presa pique el cebo; con una pulsación es suficiente para obtener siempre el premio.
Y si la pesca no es lo tuyo, ¡no te preocupes! También podrás disfrutar de la agricultura y al estar en el campo, Shin Chan tendrá la oportunidad de sembrar varios tipos de cultivos, obviamente, teniendo en cuenta las capacidades de un niño, no vamos a sembrar orquídeas, ni azafrán, vamos a enfocarnos en los tomates, las cebollas, las berenjenas o las zanahorias. Estos sembrados deberán ser regados a diario para acelerar su crecimiento y en cuanto a las semillas, estas te las dará tu abuelita y serán ilimitadas. Es más, es posible tener un segundo huerto si haces las cosas bien.


Pero, ¿para qué sirven todas estas actividades? Cultivar, pescar y hasta recolectar objetos brillantes del suelo servirán para completar tanto las misiones secundarias como los pedidos de los tableros de anuncios de Carbónpolis y Nomagari. Estos se activarán luego de un tiempo y te pedirán: peces, insectos, hierbas o ciertos cultivos a cambios de este mismo tipo de elementos, pero un poco más difíciles de conseguir.
Cada vez que pasa un día, estos tableros cambian sus pedidos, te aconsejo que los mires cada vez que puedas, eso sí, revisa qué objeto darás en el trueque, no vaya a ser que des un objeto necesario para una misión principal.
Carbónpolis como núcleo central de la aventura.
Al igual que en el anime, la llegada de Shin Chan es un momento clave en la vida de aquellos que lo conocen y esta vez la ciudad de Carbónpolis, vivirá de primera mano lo que es tener a este pequeño dando vueltas por sus calles. Luego de su llegada conocemos a Yuri, una científica que ha creado el Haztelotodo, una máquina gigantesca donde, con un par de materiales puede crear todo lo que imagines.


Como sospecharás, este es el eje central de cómo se avanza en la historia: alguien de la ciudad tendrá una petición, por ejemplo poder calentar el agua de los baños públicos y Yuri diseñará un plano para resolver su problema, siendo nuestra tarea recorrer tanto Nomagari como Carbónpolis en busca de los materiales necesarios.
Al principio, es algo fácil conseguir cada elemento, pero luego de ciertos pedidos, esta tarea se vuelve monótona, principalmente porque algunos materiales se consiguen de manera aleatoria y aparecen como objetos brillantes en el suelo. Otros se pueden conseguir de manera más orgánica, como sembrando en el huerto, completando alguno de los recados del tablero e incluso puedes comprar algunos en la tienda principal de la ciudad.

Ahora bien, también hay tiempo para algo de esparcimiento inocente y qué mejor que participar en carreras de vagonetas. Aquí podrás competir en una muy buena variedad de circuitos, donde la personalización y el agregar piezas de mejora harán de Shin Chan el piloto definitivo. Y aunque pueda que estemos dentro de un “juego infantil” tendrás ciertos niveles donde distraerse un poco significará la derrota.



Mientras recorres las calles y compites en los circuitos, también es posible visitar el restaurante de Yosoi, allí podrás ser el mesero y ganar algo de dinero o ser quien lo salve de la ruina, agregando nuevas recetas al menú.
Galería







Finalmente, y como viste en todas las capturas, Shin Chan: Nevado en Carbónpolis nos recuerda a los años 90, cuando los juegos tenían escenarios pre-renderizados y nosotros nos movíamos a través de ellos. Obviamente, ahora tenemos gráficos mucho mejores y se asemejan a pinturas al óleo o digitales, haciendo que tengamos una experiencia más cercana al anime.
En definitiva, Shin Chan: Nevado en Carbónpolis es una aventura encantadora que con su humor característico, su jugabilidad accesible y su apartado gráfico, te hará sentir como si estuvieras dentro de un episodio de Shin Chan. Por lo que si buscas una experiencia relajante, divertida y muy alejada del estrés de los juegos actuales, no dudes en embarcarte en este viaje a Carbónpolis.

Y ahora, cuéntame, ¿cuál es tu travesura favorita de Shin Chan? ¿Crees que el anime da para explorar nuevos géneros? Déjame tu comentario aquí abajo o en Facebook, Twitter (X) e Instagram.
@Relict King – Hail to the King.
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