Uno de los grandes referentes de la cultura pop y un ícono del cine geek de finales de los años ochenta es, sin duda, Indiana Jones. Excelentemente representado por el gran actor Harrison Ford e imaginado por George Lucas (sin dejar de lado la espléndida banda sonora compuesta por John Williams), “Indi” cuenta en su haber no solo con películas, sino también con una serie de televisión, varias novelas y algunos videojuegos. El último de estos es el que nos reúne aquí, siendo, hasta ahora, la más reciente entrada en el gran diario de este aventurero nacido en Princeton, Nueva Jersey, el primero de julio de 1899.
Uno de mis juegos favoritos en la década de los 90 fue Indiana Jones y la Máquina Infernal. Con gráficos cuadriculados, controles sencillos y una gran historia, se posicionó entre mis títulos preferidos. El hecho de poder ampliar las aventuras de este personaje hizo que lo disfrutara aún más. En esa misma línea de amores, Indiana Jones y el Círculo Dorado fue muy especial para mí. Lo jugué con muchas ganas; pero quiero dejar claro que, a pesar de que la franquicia es de mis preferidas, mis comentarios serán lo más objetivos posible, comenzando con un cambio que se aleja de todo lo visto en las entregas anteriores: la perspectiva de cámara.


Todos los juegos anteriores mantenían la cámara en tercera persona (podíamos ver al personaje y el entorno que lo rodeaba); sin embargo, ahora jugaremos desde los ojos de Indiana, lo que nos sumerge aún más en su perspectiva. Personalmente, no tuve inconvenientes en adaptarme a esta vista, comúnmente encontrada en los FPS (First Person Shooters), pero sé que este es un factor determinante que para algunos define si jugarán un título o no. No es un aspecto que le reste o sume demasiado a la experiencia, aunque reconozco que solo por este cambio el juego puede tener detractores.
Otro punto que quizá pueda resultar controversial son los requisitos del sistema para jugarlo en PC.

Es un título que exige recursos importantes, incluso para jugar en calidad baja. Si se quiere disfrutar con todas las especificaciones en ultra, probablemente harán falta varias navidades para conseguir los componentes necesarios. Un poco de optimización hubiera sido bien recibida para que más personas pudieran disfrutar de una aventura más del famoso arqueólogo. Claro está, estos requisitos tan altos permiten disfrutar de gráficos destacados, con detalles muy bien pulidos, un excelente manejo de luces y sombras, y solo alguna que otra caída de frames.
Los detalles de este juego son increíbles. Al sumergirnos en una aventura donde cada elemento es de suma importancia —y considerando que se trata de arqueología—, cada pequeño detalle, cada piedra tallada y cada momia de gato deben estar recreados con precisión. Incluso al inicio del juego podemos recorrer un museo donde es posible leer las tarjetas que explican los elementos de las colecciones. Nunca imaginé aprender tanto de historia con un juego que no fuera Assassin’s Creed. La carga icónica y semiótica es enorme, lo que deja claro que nada de lo que está en el juego ha sido puesto al azar, incluso, si analizamos algunos objetos del entorno, nos llevaremos gratas sorpresas. La interfaz gráfica es muy pulida, con un diseño acorde al estilo de Indiana Jones, y su constante accesibilidad resulta útil en algunos momentos del recorrido.




En cuanto a la interacción, se recomienda el uso de un control (incluso uno compatible de cualquier consola) si se juega en PC. De hecho, el juego está configurado para funcionar con ellos, incluso si no se tiene configurado el sistema de controles análogos de STEAM, siempre que se inicie desde esta plataforma. Esto es un gran punto a favor para quienes, como yo, no contamos con una Series X/S para probar el juego. Jugar con teclado y ratón resulta un reto que, probablemente, no permite pasar del prólogo.
El sistema de juego incluye varias mecánicas relacionadas con la exploración y el combate. Sin embargo, es necesario consultar de vez en cuando el menú de controles para recordar las combinaciones de botones y palancas, especialmente al enfrentar a algún enemigo, como los clásicos nazis. Durante la exploración, aparecen ayudas visuales que indican el tipo de interacción debemos realizar.


La dificultad del juego es completamente ajustable. Podemos elegir niveles diferentes para el combate y los acertijos (ya se ha visto en otros títulos) y permite que haya desafíos interesantes sin que estén relacionados únicamente con la cantidad o la resistencia de los enemigos.
El combate es variado y nos permite utilizar numerosos objetos del entorno. También es posible usar el famoso látigo, que tiene más usos que una navaja suiza: sirve para desarmar oponentes, pasar por riscos, subir a lugares altos, abrir puertas y tumbar cajas, entre otras cosas. Si lo preferimos, podemos recurrir al combate cuerpo a cuerpo, utilizando los puños o haciendo agarres, especialmente si no encontramos nada que romper en la cabeza de un enemigo (podemos ir mejorando nuestras habilidades encontrando una serie de libros). Y, por supuesto, las armas de fuego están disponibles: si “Indi” las usó, ¿por qué no nosotros?


Los acertijos, por otro lado, son el pan de cada día para los aventureros, y en este juego no faltan. Algunos podrían haber sido más complejos o tener más sentido, pero otros realmente requieren usar la cabeza. Por ejemplo, abrir cajas fuertes implica analizar pistas cuidadosamente e incluso usar papel y lápiz como ayuda.
Es importante mencionar que algunos elementos que parecen simples decoraciones pueden ofrecer recompensas como monedas para gastar. Eso sí, debemos tener cuidado: robar está mal, especialmente si hay testigos (algo que se indica con un ícono de ojo en el HUD). Si queremos pasar desapercibidos, podemos usar los disfraces disponibles en cada escenario (como vestimentas de cura, soldado o trabajador). Cada disfraz viene con objetos útiles, que a veces es posible reparar en caso de no encontrar otros recursos cerca. Eso sí, debemos tener cuidado si un personaje importante está observándonos.
A lo largo del juego, también encontramos una gran variedad de alimentos: frutas locales que ayudan con la resistencia, pasteles que restauran la salud y, si exploramos bien, recetas tradicionales que podemos recrear en casa.






La historia es completamente nueva dentro de la franquicia y nos lleva a lugares donde “Indi” ya ha estado antes. El inicio del juego nos transporta a un momento icónico del personaje (llevándonos a la infancia, si crecimos con las películas), lo cual es una manera muy inteligente de introducir los controles y las interacciones iniciales. A medida que avanza la trama, viajaremos por pasillos de universidades, templos perdidos en Giza, salientes congeladas en el Himalaya y selvas húmedas de Asia. Los nazis han descubierto un secreto que abarca lugares alrededor del mundo y revela la existencia de una secta más antigua que las pirámides. Todo apunta a que eventos sobrenaturales están por cambiar el mundo tal como lo conocemos. Cada “nivel” se caracteriza por tener mecánicas variadas y estilos de juego diferentes y su diseño es excelente. Aunque el juego no es de mundo abierto, algunos de ellos permiten cierta libertad de exploración, lo cual vale la pena, ya que cada elemento del entorno es un deleite visual. Seguro dejé pasar algunos detalles en tumbas o selvas, así que si tú encuentras algo interesante, ¡no dudes en comentarlo!


Las cinemáticas son impresionantes y logran hacernos sentir que estamos viendo una película. Los personajes son memorables, aunque un poco torpes si los encontramos como compañeros en el juego. Un consejo: ten paciencia con las misiones secundarias, ya que muchas de ellas solo pueden completarse al avanzar en la historia principal. Por ejemplo, intenté abrir una puerta para completar una misión secundaria, pero descubrí que solo se desbloquea más adelante. Algunas misiones requieren comprar guías en las tiendas de cada episodio, así que es importante ahorrar dinero. También, al inicio de cada nivel, se nos entrega un objeto clave para progresar. Los coleccionables son fáciles de perder, así que si eres de los que busca completar todo, necesitarás estar atento al mapa (activando la misión correspondiente) y explorar cada rincón. Muchas paredes y objetos esconden secretos más allá de lo que parecen.

Teniendo en cuenta la visión general del juego, y algunas cosas que le restaron a la experiencia (uno que otro bugcito fastidioso), nuestra puntuación aquí, en la vida es un videojuego es deeeee:

Indiana Jones y el Círculo Dorado es un gran juego, se disfruta, se goza y es la mezcla perfecta entre la seriedad necesaria para salvar al mundo y la comedia sarcástica típica de este personaje. No dudes en tomar tu látigo, ponerte el sombrero y aventurarte en una de las historias más entretenidas de este año. Tampoco olvides dejar tus comentarios aquí abajo o en Facebook, Twitter (X), Instagram o Bluesky. Además de seguirnos en nuestro canal de WhatsApp.
@croatoan9 sorry, but the princess is in another castle.