Hace unos meses tuve la oportunidad de jugar una previa de South of Midnight, en donde pudimos acercarnos específicamente al capítulo 3 y ver lo que ofrecía esta aventura; ya en ese entonces destacaba su apartado gráfico, que hace uso de un falso stop-motion para envolvernos en un mágico cuento sureño. No obstante, esta vez, tuvimos la oportunidad de jugar su versión final, por lo que a continuación hablaré de aquella promesa que hizo Compulsion Games y Xbox con este título. Sin más preámbulos, La Vida es un Videojuego te trae las primeras impresiones (esta vez completas) de South of Midnight.

No sobra aclarar que, repetiré ciertos elementos abordados en la nota que escribí anteriormente, especialmente para aquellos lectores que no pasaron por allí, para que esta reseña sea muy completa.
Gótico sureño
No hay otra expresión para destacar de mejor forma la estética de South of Midnight, en la cual es posible apreciar los paisajes del sur de Estados Unidos, en donde el bayou recoge en sus aguas pantanosas un sincretismo de creencias provenientes de muchos pueblos: en donde destacan, en primer lugar, las tradiciones africanas, traídas a América en tiempos de esclavitud; y en segundo, las Cajún, un grupo étnico asentado en Louisiana de ascendencia francesa.

Esta amalgama hilará la historia de Hazel, nuestra protagonista, a paisajes bellísimos y aterradores, con pantanos que te harán sentir una atmosfera opresiva, en donde es posible percibir que desde cualquier rincón te vigilan. Aunado a parajes con bosques y montañas, que permiten que el mundo creado por Compulsion Games se sienta enorme y vivo, a pesar de no ser un juego de mundo abierto.

El otro elemento, y más que elemento, creo que debería decir «pilar», es la música. Compuesta por Olivier Deriviere, quien ha trabajado en grandes títulos como Obscure, Alone in the Dark, Remember Me o A Plague Tale. No obstante, para South of Midnight, el apartado sonoro es llevado a un nuevo nivel, ya que, cerca del final de cada capítulo, podremos escuchar una canción única que cuenta parte de la historia que estamos hilvanando, interpretada por los propios artistas que viven en los territorios de los que se obtiene la inspiración del título. Agregando una sensibilidad increíble a la trama, siempre dramática, en torno a los personajes que conoce Hazel.
De hecho, las habilidades de movimiento que tiene nuestra heroína: doble salto, correr por paredes hiladas, planear y deslizarse cortas distancias; es acompañada por un coro que adorna cada segmento de exploración. Además, estos coros se afinan con la música ambiental, esto consigue que cada paso que demos se sienta totalmente inmersivo.
Por otro lado, South of Midnight puede jugarse con voces en francés o inglés, recomiendo este último, ya que su historia, contextualmente, nos lleva a Estados Unidos, usando jergas y acentos propios de la racialización y la cultura sureña. Sin embargo, el francés no queda descartado, ya que es el idioma de los cajunes.
Y, antes de terminar este apartado, debo rajar un poco de la mala sincronización de los subtítulos, los cuales suelen partirse en medio de las frases, haciendo un poco más compleja su lectura, sin mencionar que, no es posible quitar la opción descriptiva de los mismos, subtitulando los suspiros o enfados de quienes hablan. Además, si no activas la opción de sombreado negro (con algo de opacidad) en estos, muchos serán difíciles de leer, si la imagen mostrada es demasiado luminosa.

Quietud del pantano y dinamismo del río
South of Midnight es un juego de acción y aventura, con los elementos propios del género, donde el combate y la exploración toman protagonismo por ciclos. Para algunos, estos podrán presentarse de forma muy predecible y repetitiva, no obstante, siento que le aportan identidad y mecánicas propias. A saber, los enfrentamientos funcionan de forma muy sencilla, en donde los enemigos atacan en conjunto y debemos usar nuestras habilidades para infligirles castigo. A su vez, al igual que en otros videojuegos, cada tipo de enemigo te exige un abordaje diferente, por ende, conocer sus patrones de ataque te permite esquivar con facilidad y abrir ventanas de oportunidad para contraatacar sin piedad.

El apartado de exploración se resuelve de igual forma: desviarte del camino principal y adentrarte por grutas te llevará a coleccionar puntos de habilidad extra, salud y lecturas que complementan el macrocontexto de nuestra historia, entendiendo de forma más profunda las motivaciones de las pobres almas de Prospero, el lugar donde se desarrolla nuestra aventura. Conjuntamente, desde el cuarto capítulo (si mi memoria no falla), nos acompañará Crutón, un muñeco de trapo que expandirá las habilidades de Hazel, permitiéndonos explorar recovecos en los que no cabe nuestra hilomante, o controlando enemigos para ganar fácilmente las reyertas.

Posteriormente, los puntos de habilidad son gastados en un árbol que mejora nuestro desempeño en combate, haciendo que valga la pena salirse un poco del camino, debido a que, fortalecerte te ayudará a salir airosa de forma mucho más sencilla de cada enfrentamiento, especialmente, si escogiste el último nivel de dificultad. Es por ello que todas estas opciones y posibilidades permiten que el título se sienta sencillo y dinámico, con un espacio demarcado para la acción y la exploración.

Una promesa cumplida
South of Midnight nos pone en la piel de Hazel, una joven en busca de su madre, perdida por culpa de una enorme tormenta. En su camino escucha el llamado de la rueca y los husos, convirtiéndose en una Hilomante, las cuales son personas con la habilidad de ver el Gran Entramado, un tejido que hila todo el universo, que se desgasta y enreda con el sufrimiento y la tristeza de las personas. Las hilomantes, pueden desenmarañar estos estigmas y sanar el dolor de las personas, que es lo que hará Hazel en su aventura, mientras descubre historias entrañables y criaturas míticas propias del folclore sureño de Estados Unidos.

En mi anterior prerreseña, destacaba que South of Midnight era una promesa fuertemente tejida. Hoy puedo decir que es una promesa cumplida. Es un videojuego que tiene un apartado artístico sin parangón, con paisajes bellísimos y un efecto stop-motion que nos hace sentir en una película. Sus mecánicas no son innovadoras, pero se adaptan perfectamente a lo que exige la trama, siendo esta última el elemento más potente del título, ofreciéndonos muchísimos momentos que arrugarán el corazón y te permitirán conectar con el amor gigantesco que pueden llegar a sentir los personajes por sus seres queridos. En mi opinión, South of Midnight ya es un clásico que debe ser jugado no solo por los fanáticos de Xbox, sino por los amantes de los videojuegos.

Hasta aquí la reseña, antes de irte a salvar al Gran Entramado, respóndeme, ¿le darás una oportunidad a este título?, ¿cuál fue tu capítulo favorito?, ¿Crutón es lo más tierno que has visto? Déjame tus respuestas aquí abajo en los comentarios, también puedes seguirnos en redes: Facebook, Twitter (X), Instagram y Bluesky. O en nuestro canal de WhatsApp, para estar al día en torno al mundo de los videojuegos.
Calachoowie te dice, see you space cowboy…