En la primera parte de este especial mencionamos aquellos juegos que fueron adaptados directamente al medio digital. Pero hoy queremos hablar de otro tipo de inspiración: de esas historias, personajes e ideas que sirvieron como punto de partida para crear algunos de nuestros títulos favoritos.
Porque no siempre hace falta adaptar una historia completa. A veces basta con tomar un personaje, una idea o incluso un concepto y transformarlo en algo completamente nuevo.
Y con eso comenzamos esta segunda parte de nuestro especial sobre videojuegos basados en libros.
Saga Castlevania
No es un misterio que una de las principales fuentes de inspiración para Castlevania es la novela Drácula, escrita por Bram Stoker, quien a su vez tomó elementos de distintas leyendas y relatos sobre criaturas que se alimentaban de la sangre de los mortales. Y por supuesto, el gran villano de la franquicia es el mismísimo Drácula. Pero las referencias a la novela de Stoker no terminan ahí. A lo largo de los juegos podemos encontrar varios guiños bastante interesantes.
Por ejemplo, en Castlevania: Portrait of Ruin, uno de los protagonistas se llama Jonathan Morris, un personaje cuyo nombre parece ser una combinación de Jonathan Harker y Quincey Morris, dos personajes de la novela de Stoker. Algo similar ocurre con Mina Hakuba, de Castlevania: Aria of Sorrow, cuyo nombre hace referencia a Mina Harker, la prometida de Jonathan en Drácula.
Pero la inspiración literaria de Castlevania va mucho más allá de la obra de Bram Stoker. Buena parte de sus criaturas y enemigos provienen de la tradición del terror gótico y de personajes que posteriormente se hicieron famosos gracias al cine. Frankenstein, por ejemplo, aparece como uno de los enemigos recurrentes de la saga. Pero si hay un personaje que merece una mención especial, ese es Carmilla.
La vampira que aparece en varios juegos de Castlevania está inspirada en el personaje creado por el escritor irlandés Sheridan Le Fanu para su novela Carmilla, publicada en 1872, más de veinte años antes que Drácula. De hecho, Carmilla es considerada una de las primeras vampiras de la literatura moderna y una de las grandes precursoras del vampiro que posteriormente popularizaría Bram Stoker.
Assassin Creed 1 y Saga en general
La saga de asesinos más famosa de los videojuegos también tiene su inspiración en el mundo de la literatura, sobre todo en las bases del primer juego. Y es que, si alguna vez tuviste la suerte de leer Alamut, de Vladimir Bartol, notarás inmediatamente muchas similitudes con la obra de Ubisoft. Aquí tenemos un líder religioso llamado Hassan, el cual logra la lealtad absoluta de sus soldados, haciendo que estos mueran sin problema por su causa, manipulándolos gracias a drogas y tentaciones.
Cuando uno de sus asesinos es enviado a matar a un visir, este le revela los engaños de Hassan y, cuando lo confronta, este solo le dice: “Nada es una realidad absoluta, todo está permitido”. ¿Te suena esta frase? Bueno, es la misma del credo de los asesinos, solo que con algunos cambios: “Nada es verdad, todo está permitido”. Además, también tenemos esa pequeña historia de traición entre líder y asesino, que también hace parte de la trama del primer juego.
Eso sí, en la novela no hay hojas ocultas ni atalayas que escalar.
Saga God of War
Como ya lo habíamos hablado en el especial de videojuegos basados en La Odisea, la saga God of War toma gran inspiración de los poemas épicos griegos y de algunos de los escritos que buscaban recopilar la mitología griega, como la Teogonía de Hesíodo o Los trabajos y los días, también de Hesíodo. De esta manera, criaturas, lugares, dioses y elementos de estos relatos se entrelazan en los primeros títulos de los juegos de Kratos.
Pero también otros textos antiguos podrían haber servido de inspiración, como Las Argonáuticas, de Apolonio de Rodas, o la Fabulae, de Higino.
Por otro lado, su saga nórdica toma gran inspiración de las Eddas escandinavas, tanto la Edda poética como la Edda prosaica, y de El cantar de los nibelungos, por lo que se nota que la gente de Santa Monica ama en exceso leer sobre mitología.
Bioshock
Cuando se habla de las influencias de BioShock, el primer libro que suele salir en la conversación es La rebelión de Atlas, de Ayn Rand, debido a que su premisa guarda ciertas similitudes con la del juego, pues habla de un grupo de individuos, cansados de las reglas y limitaciones de la sociedad, decide crear su propio hogar siguiendo sus propias ideas.
BioShock lleva esta premisa al extremo con Rapture, una ciudad submarina construida para vivir lejos de los gobiernos, la religión y cualquier forma de control. También podemos mencionar El manantial (The Fountainhead), de la misma autora, que es mencionado muchas veces en entrevistas por Ken Levine, creador del juego como fuente de inspiración.
Otras influencias pueden venir de 1984 y Rebelión en la granja, de George Orwell, obras que exploran la corrupción del poder, la manipulación y cómo una sociedad construida alrededor de una determinada ideología puede terminar convirtiéndose en aquello que se quería destruir (Eres tu Anakin). A esto se suma El resplandor, de Stephen King, pues la ciudad en sí funciona como el hotel Overlook, convirtiéndose en un personaje más de la obra y trayendo consigo a los fantasmas del pasado, en forma de los errores cometidos por la sociedad.
Black Myth: Wukong
Un mono que usa un báculo sagrado y monta una nube voladora parece ser la premisa de Dragon Ball, pero se trata de algo mucho más antiguo, presente en una de las novelas más conocidas de Asia Oriental. Y es que Toriyama tomaría nota de la historia de Sun Wukong para crear a Son Goku, o Goku para los amigos (Kakaroto para Vegeta).
Pero si hay una historia que ha podido adaptar este relato de una manera muy acertada, esa es Black Myth: Wukong, el juego creado por el estudio Game Science. La premisa de la novela es bastante sencilla, el monje Tang Sanzang se vuelve amigo de tres inmortales, Sun Wukong, Bonzo Sha y Zhu Bajie, con los que viajará a la India para recuperar los sutras sagrados.
En este caso, el juego es una especie de continuación de la historia de la novela, empezando en un punto donde Wukong decide abandonar su inmortalidad. Este es el tipo de juegos que, aunque no está basado directamente en la novela, conocer el material original puede enriquecer muchísimo más la experiencia del juego, pues existen elementos del libro que son mencionados durante el viaje de nuestro protagonista, así como personajes que tienen su desenlace en el juego.
Alan Wake
Hasta la fecha, y aunque parezca imposible debido a lo prolífico de su carrera, no existen muchos juegos basados en libros de Stephen King. Pero, si quisiéramos uno que se pareciese a la vida y obra del autor de Nueva Inglaterra, ese sería, sin duda, Alan Wake, cuyo protagonista está fuertemente inspirado en el autor. Además, el pueblo donde transcurre la historia, Bright Falls, toma prestados algunos elementos de los pueblos ficticios de King, como Derry o Castle Rock.
Pero esto no termina aquí, ya que en la apertura del juego aparece la siguiente frase: “Las pesadillas no están sujetas a la lógica, no tiene sentido explicarlas; la explicación es la antítesis de la lírica del miedo”, que pertenece al propio King. Según se cuenta, el escritor solo le pidió 1 dólar a Remedy por los derechos de la frase, que había escrito previamente en un ensayo para Entertainment Weekly titulado “Por qué Hollywood no puede hacer terror”.
Detroit Become Human
Hablemos ahora de un caso particular y es que, aunque muchos de los juegos que hemos mencionado se basan o toman ideas de historias ficticias o mitológicas, existe uno que toma inspiración de un ensayo sobre la evolución de la tecnología: un libro que nos plantea cómo la tecnología avanza tan rápido que existe la posibilidad de que estas puedan llegar a sentir y tomar conciencia propia. Y es que David Cage se encontraba leyendo La singularidad está cerca, de Ray Kurzweil, cuando decidió plantearse qué pasaría si este escenario ocurriera.
De esta manera, creó una trama ambientada en 2038, donde los robots creados por la empresa CyberLife están sufriendo un fallo que les permite experimentar emociones reales. Claro está que algo de ciencia ficción debe haber, y algunos tópicos ya se habían tratado en otros libros, como Yo, robot o El hombre bicentenario, de Isaac Asimov, que son básicamente una fuente inagotable de historias sobre la rebelión de las máquinas.
The Binding of Isaac
Para terminar, hablemos del juego que está basado en uno de los libros más conocidos y traducidos del mundo. Y no, no hablamos de El Señor de los Anillos; a ese después le hacemos su propio especial. Sino que hablamos de la Biblia.
Y es que The Binding of Isaac toma la historia de Abraham y el sacrificio de su hijo Isaac por orden de Dios para crear un roguelike que empieza de una manera parecida: cuando la madre de Isaac, por orden de una voz misteriosa que parece ser Dios, intenta asesinar a su hijo, pero este logra huir hacia el sótano de la casa, en donde empezará su verdadero calvario. El roguelike utiliza varios elementos del dogma cristiano como objetos o nombres, desde la Biblia misma hasta el Santo Grial, y menciona a personajes como Caín, Eva o Magdalena, siendo estas personalidades del propio Isaac.
Este juego, en sí, merece su propio especial, pues el lore que lo rodea es extenso a más no poder, a pesar de ser una aventura que, a grandes rasgos, parece sencilla, y digo psrece por que otra cosa por lo que destaca es por su dificultad.
Y con esto acabamos el especial. Sentimos que aún nos faltan muchos juegos que están basados o toman inspiración de libros, pero esto ya te lo dejamos a ti. Cuéntanos cuáles nos faltaron. Te estaremos leyendo en los comentarios o en nuestras redes sociales, Facebook, Twitter, Bluesky o Instagram, no olvides que también puedes ver nuestras noticias en nuestro canal de WhatsApp.
Joseva te dice, It’s Dangerous to Go Alone! Take This.
