Fire Emblem: Fortune’s Weave, un RPG táctico donde se entreteje el destino

Hay algo que ha sucedido en el último año con respecto a mi tiempo de juego en la Nintendo Switch 2 y es la posibilidad de acercarme a sagas de las que he estado lejos durante toda mi vida, una de ellas es la insignia de los RPG tácticos, Fire Emblem, que este año estrena su décimo octava entrega, Fortune’s Weave. Por tal razón, abordaré esta reseña como un nuevo jugador, mencionando diversos aspectos que llamaron mi atención y porqué deberías darle una oportunidad a este título. 

El magnífico Imperio de Dagda

Esta entrega nos sumergirá en un mundo con una estética que parece llevarnos por la gloria del antiguo Imperio Romano, con anacronismos propios para enriquecer el relato. Aquí, todos nuestros protagonistas empezarán su historia desde un punto apartado del Imperio de Dagda, un gran reino construido desde hace más de 14 siglos y cuyo gobierno se sostiene a partir de la creencia y regencia de deidades tan antiguas como el imperio. No obstante, estos dioses están vivos y hacen parte de la vida cotidiana de las personas, ofreciendo su abrigo y concejo de forma directa; como si pudiéramos ir a peregrinar al monte Olimpo y hablar con Zeus y su familia directamente. 

Dentro de Dagda habrá varias naciones vasallas al Imperio y cada una tendrá escenarios que difieren entre sí, con habitantes que también cambian en su forma de vestir y pensar. Todos estos elementos aportan a la inmersión, ofreciéndonos un mundo inmenso, con su propia historia; que querremos develar mientras más pasamos tiempo jugando. 

Como es costumbre, esta saga utiliza animaciones que parecen sacadas de una serie japonesa, aunque estas varían de calidad según en el punto de juego en el que nos encontremos. Por ejemplo, usando el motor gráfico del mismo, tendremos conversaciones que se verán algo acartonadas, haciendo uso del recurso de poner los subtítulos y el dibujo detallado del interlocutor, por lo que los personajes en pantalla apenas si muestran expresiones; no obstante, las animaciones dentro de los combates resaltan en cuánto a fluidez, aunque no tanto el detalle de los escenarios. 

Por otro lado, los cortes de escena o cinemáticas se ven increíbles, no tienen un solo tache en su haber y, si no es porque engrasaría los controles, me sacaría unas palomitas de maíz para disfrutar de la excelente animación de estos puntos, esencialmente cuando finalizamos una misión principal. 

Del mismo modo, la música tiene una potencia pocas veces vista, que merece su propia Bitácora Sonora (@joselocalderon). Aquí, se harán usos constantes de coros que parecen evocar la propia gloria del Impero Dagdan. A su vez, serán recurrentes las guitarras españolas que se combinan con la música orquestal para darle un color único a esa estética, aunque, no sobra mencionar que cada protagonista, al tener su propio origen, tendrá su propio leitmotiv, para darle mucha más profundidad y peso a su historia. 

No es un paso a la vez 

Fire Emble: Fortune’s Weave se categoriza dentro de los RPG tácticos, esos juegos de rol en donde la mecánica central se encuentra en combates por turnos, pero en escenarios preestablecidos en cuadriculas, por donde moveremos a nuestras tropas, en donde cada unidad tendrá que posicionarse, atacar o defender, como en una partida de ajedrez. Con esta explicación suena sencillo, pero estos títulos siempre destacan por su dificultad, ya sea porque te lanzan al mundo sin explicar mucho (Final Fantasy Tactics) o porque hay demasiada información para asimilar en el tutorial.

Yo, personalmente, agradezco que me expliquen bien, mientras veo cada uno de los aspectos a tener en cuenta, sin embargo, Fire Emblem tiene tantos elementos que hay puntos en que se siente abrumadora la cantidad de cosas a tener en cuenta, aunque son precisamente estos elementos los que le dan una identidad al juego. 

En cada combate desplegarás a tus unidades en puntos predeterminados y con la posibilidad de elegir someramente su ubicación. A partir de aquí todo se resume a acomodar tus tropas y atacar con fuerza cuando el enemigo se aproxime. Pero, como sabes, las armas y clases de tus unidades influenciarán el daño que reciben y hacen, por ejemplo, quienes tengan lanzas, tendrán ventajas contra unidades montadas; las unidades montadas tienen ventaja de movilidad; los arqueros son muy afectivos contra unidades aéreas, además de contar con un ataque a distancia. Esto te pondrá en situaciones en donde debas planear bien cada movimiento para potenciar tu daño o para menguarlo cuando es inevitable recibirlo. 

Obviamente, el título posee un sistema de clases que empieza de forma predeterminada entre gladiadores, cazadores, soldados, augures y jinetes. Cada una de estas tiene diferentes armas a su disposición y cuya maestría va en aumento a medida que las usas. Cuando progreses podrás cambiar esas clases a unas más especializadas y avanzadas, ganando también habilidades en el proceso y haciendo mucho más daño con el tiempo. 

Explorando el reino 

Del mismo modo, dispondremos de tres mecánicas de exploración, en donde el juego te da la posibilidad de caminar a través de diferentes escenarios en tercera persona, interactuando con los personajes y objetos que te encuentres. Tendrás ciudades y pueblos a tu disposición, charlando con comerciantes, taberneros y, aún más importante, posibles nuevos reclutas. Aquí podrás iniciar misiones secundarias, descansar para recuperar puntos de vida, entrenar a tus unidades para aumentar su pericia con armas, cambiarlas de clase o invitarlas a comer.

Otra de las formas de exploración es en “calabozos” por decirlo así. Escenarios laberínticos en donde encontrarás cofres y materiales para usar en tu aventura, así como enemigos que se lanzarán contra ti en cuanto te vean. Esta acción iniciará un combate, pero uno diferente, a un estilo RPG más tradicional, ya que no te mueves por el escenario, sino en batallas por turnos en donde solo eliges cómo atacar a tus rivales, aquí los enemigos y tus personajes comparten puntos de vida, este elemento logra darles un aire diferente a las mecánicas del juego.

Finalmente, la tercera forma de explorar es a través del mapa del mundo, en donde podrás moverte entre los nodos y lugares que lo componen, decidiendo si entrar en un pueblo, enviar tropas para que encuentren recursos o extraerlos tú mismo. Aquí también se completarán la mayoría de misiones secundarias, ya sea porque debas eliminar a un batallón de enemigos que le causa problemas a alguien o para reunir los materiales solicitados por X o Y persona. 

Una ronda para esta mesa 

Mencioné más arriba que podías invitar a cenar a personajes, esto hace parte del sistema de apoyo de Fire Emblem. En primer lugar, este sistema hará que tus aliados tengan mayor desempeño cuando se despliegan de forma conjunta en una batalla y, en segundo lugar, para desbloquear conversaciones que develan elementos personales de cada uno, sus propósitos y motivaciones.  

Estos niveles de apoyo se aumentan al poner a tus unidades a realizar actividades juntas, ya sea combatir, cenar o darles regalos que podrás conseguir en tus campañas de exploración o comprándolos. Habrá objetos de todo tipo para regalar, por lo que es importante conocer la personalidad de quién recibe el objeto, ya que al darles algo que les guste, aumentará el nivel de apoyo más rápidamente. 

Además, podrás regalar objetos a personas que no estén en tus tropas, lo que te permitirá reclutarlas en el futuro, si cumples obviamente dos condiciones, un nivel exigido de prestigio y de apoyo, haciendo, con el tiempo, más grande y poderoso a tu ejército. 

Eso sí, y esto es muy importante, si juegas en modo difícil y clásico… ¡guarda la partida antes de cada combate! Ya que, perder a un aliado en batalla hará que no puedas jugar con él para siempre, saldrá de tu tropa y aunque es posible que te lo encuentres de nuevo, no podrás reclutarlo (mi Sofía). Obviamente puedes elegir la dificultad y modo que desees, aunque esta capa les agrega bastante más entretenimiento a tus combates, ya que cada turno pesa. 

No es casualidad, es causalidad 

Esta segunda palabra es la forma en la que en este mundo definen al destino, el cual suele tener mucho peso en este tipo de historias fantásticas. Al principio de nuestra aventura elegiremos el sexo y apariencia de un avatar, que parece ser quien intentará salvar a un mundo ya condenado por la oscuridad emanada del infierno. No obstante, con la ayuda divina de Fortuna, será posible regresar en el tiempo y mover disimuladamente los hilos en torno a los acontecimientos de cuatro personajes principales, Cai, Dietrich, Leda y, mi reina, Theodora.

En este punto podrás escoger entre estos cuatro y verás cómo todas sus historias terminan confluyendo en la capital del imperio, entrelazándose para poder enfrentarnos al Dios Demonio Balor. Aquí debo aceptar que apenas he concluido con la historia de uno de estos protagonistas, a más de 27 horas, ya que suelo tomarme el tiempo de explorar cada rincón. Seguramente las otras historias me tomen menos tiempo, debido a que gran parte de tutoriales se van en la primera campaña, por lo que el juego se hace más ágil a medida que avanzas, pero esto asegura que tendrás un título largo y tendido, con una buena trama detrás.

El tejido de Fortuna

Es la primera vez que tengo la oportunidad de probar esta saga, aunque tengo experiencia en RPG Tácticos y me gustan bastante, nunca pude adentrarme en esta insignia del género y debo decir que ahora entiendo con creces porqué es un título emblemático dentro estos. Si bien, no logra el nivel de trama dramática y política de otros exponentes como Final Fantasy Tactics o Triangle Strategy, sí consigue, a través de sus animaciones e historias, explotar otros elementos en donde destacan personajes carismáticos y situaciones irrisorias que sirven de alivio cómico, mientras la historia de deshilvana lentamente. 

Es un título que logra superponer de forma exitosa muchas capas a su combate, que en esencia es muy sencillo, agregando varias mecánicas que le agregan riqueza a la jugabilidad cuando logras tenerlas todas juntas en el panorama. Además, sus escenas son portentosas y te hacen seguir devorando un capítulo tras otro, queriendo que pase el tiempo de libre (en donde entrenas, subes de nivel y completas misiones secundarias) para adentrarte en su historia principal de nuevo (puedes adelantarlo, pero que no lo recomiendo si estás en modo difícil). 

Además, posee una música que te hace sentir protagonista en cada paso y combate, los cuales pueden llegar a resolverse hasta la última estocada si aprovechaste bien tus turnos. Un juego que no recomiendo para personas fuera del nicho, pero que es extremadamente disfrutable, tanto para los amantes asiduos de la saga, como para aquellos como yo, que, disfrutando del género, aterrizamos por vez primera en sus parajes. 

Imagen del juego Fire Emblem: Fortune's Weave, que muestra a una de sus protagonistas, la Reina Theodora. De igual manera, es posible ver la nota de calificación dada por la página de medios especializada en videojuegos, La Vida es un Videojuego.

Hasta aquí la reseña de Fire Emblem: Fortune’s Weave, antes de irte a enfrentarte a las huestes de Balor, respóndeme, ¿ya habías probado otros títulos de la saga?, ¿con qué personaje iniciaste?, ¿ya serviste en los templos de los dioses de Dagda? Déjame tus comentarios aquí abajo o en nuestras redes: Facebook, Twitter (X), Instagram y Bluesky. Así como seguirnos en nuestro canal de WhatsApp. 

Calachoowie te dice, see you space cowboy… 

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