Reseñas

Hoy en #ThrowBackThursday: Felix the Cat

Corría el año 1992; Kevin Costner y Whitney Houston se enamoraban en el cine, Baby got Back sonaba en las emisoras y en nuestra TV estaba conectado un hermoso aparato llamado Nintendo Entertainment System, NES para los amigos. Después del colegio corríamos a buscar el esquivo RF o marranito, poner el canal 3, no sin antes que nuestra madre nos recordara que ese aparato iba a dañar el televisor.

Sin importar la advertencia, soplábamos el cartucho en caso de algo, gamer prevenido vale por dos. Encendíamos nuestra consola y allí estaba Felix the Cat, un juego desarrollado por Hudson Soft, que nos ponía en el papel de un carismático gato con un maletín mágico.

Nuestra premisa: salvar a Kitty, nuestra novia, que ha sido raptada por un malvado científico, el motivo: la bolsa mágica de Felix. Después de una llamada de aviso, nuestro protagonista se embarca en un viaje a través de nueve diferentes mundos, cada uno con tres fases y el último de ellos con un jefe final.

El objeto de deseo del villano, es la herramienta que hace posible nuestro viaje, ya que nos transforma o nos da vehículos con los cuales enfrentar esta aventura. Podremos usar un globo, aeroplano, submarino, tortuga y hasta un delfín será necesario para llegar a Marte, donde es el último enfrentamiento contra el raptor de nuestra novia.

En el camino de nuestra “Búsqueda implacable” encontraremos un tipo de coleccionable con la cara Felix, este nos ayudará a subir el contador de nuestra vida, cada vez que recolectemos cien de ellos. También nos dará corazones, que son prácticamente lo más importante, ya que nos subirá el nivel de nuestro maletín, permitiendo transformarse en lo anteriormente mencionado.

Pero estos corazones no duran para siempre, aproximadamente cada seis segundos uno de ellos desaparecerá y si llega a cero, nuestro nivel de maletín decrecerá, haciéndonos más vulnerables al daño de los enemigos.

La tarde ha terminado y nuestra madre nos llama a cenar, así que la aventura de este gato finaliza. Apagamos nuestra consola y con cuidado sacamos el cartucho. Felix regresa al estante de juegos y nosotros al mundo real.

Te agradezco mucho si llegaste hasta aquí y espero que hayas recordado algo de tu infancia con mi relato. Cabe resaltar que, si no llegaste a jugar esta joya para la NES, trata de hacerte con una copia, es un título digno para jugar o coleccionar. De nuevo gracias y dime, ¿Qué título recomiendas para esta nueva sección? ¿Llegaste a jugar Felix the Cat en aquellas épocas de pantalones bota campana? Cuéntame tus experiencias.

@Relict King – Hail to the King, baby

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