Curiosidades Vida Gamer

El críptico y emotivo mensaje del “Final” de Minecraft

Recuerdo cuando hace 10 años empezaba a popularizarse un juego entre todos los jugadores, pues youtubers decidían dedicarle tiempo al contenido centrado en el título, e, incluso mi hermana empezó a jugarlo con regularidad, lo que llevó a que también, por un tiempo, yo fuera absorbido por su sencilla dinámica de creación y exploración. Este gameplay centrado en la imaginación y la supervivencia, con gráficos terribles, pero que permitían su ejecución en cualquier tostadora, le dieron una identidad única. Esto llevó a que muchos niños de la época empezaran a interesarse demasiado por el juego y se convirtiera rápidamente en el indie más exitoso de la historia, creando a su vez la despectiva categoría de niño rata, como si nosotros no hubiéramos probado el título. Obviamente hablo de Minecraft, juego que aun hoy nos da para hablar. Y es que inclusive, la nueva generación de niños y niñas sigue jugándolo apasionadamente.

Ahora bien, mi objetivo en esta nota es hablar de algo que me pareció curioso y demasiado emotivo, de cuya existencia no tenía idea. Pero antes un poco de contexto; hace un tiempo mi sobrino vino a visitarme, y, una de las cosas que siempre hace es encender la PlayStation 3 y continuar con su partida de Minecraft. Normalmente juega en modo Dios, para elaborar estructuras y hacerlas explotar después, pero aquel día quería derrotar al Dragón del Ender. Emprendió tarea, creó el portal y armado hasta los dientes se lanzó a por su meta. Luego de derrotarlo, al intentar regresar a casa se activaron los créditos finales del juego y sucedió algo (lo que hoy inspiró esta nota) que yo había ignorado durante mucho tiempo; en la pantalla empezó a develarse “El Poema del End”, un escrito creado por Julian Gough. De hecho, ni siquiera mi sobrino sabía de la existencia de él siendo un asiduo jugador de Minecraft, por ello, le pedí que me dejara leer el mensaje y definitivamente valió la pena.

El poema nos muestra la conversación entre dos Entes, que rápidamente nos hacen entender que también hablan con nosotros, así es, Minecraft se atreve a romper la cuarta pared y lo hace de forma asombrosa. De esa manera, al principio de la charla entendemos que estos seres trascienden la misma existencia y que han tenido muchos seudónimos, todos relacionados con seres sobrenaturales, dioses y alienígenas. Conciben que podemos entender lo que dicen a través de las palabras escritas en la pantalla y, a medida que el texto empieza a subir y nosotros a leer, se pone cada vez más densa la plática. Incluso usan tu nombre de perfil, para que no haya dudas de que Tú los estás leyendo. Esto hace que terminemos envueltos en la descripción de un conjunto de ideas que abarcan tintes de la filosofía perenne y del monismo. La primera habla de que aparte de nuestra realidad, hay muchas más, las cuales solo son perceptibles a través del pensamiento y los sueños; la segunda centra sus ideas en la extensión de la creación como una sola cosa, es decir, “Dios” es la misma existencia y la existencia es en su totalidad “Dios”, por lo tanto, nosotros hacemos parte de “Dios” y también lo somos.

Luego de esto, si no estás botando espuma por la boca, lo más probable, es que te quiebres en llanto, pues la conversación nos da a entender que los billones y billones de átomos que conforman nuestro cuerpo son muy antiguos, mucho más antiguos que nuestro mundo, que somos polvo de estrellas y, en consecuencia, también poseemos la información de esas estrellas. El juego en este punto te hace sentir parte de un todo, te da importancia, porque a pesar de lo frío que es el vacío universal y lo sola que pueda estar la Tierra en él, nuestra unidad de existencia más diminuta; las moléculas y los átomos, hacen parte de una creación que ha trascendido todo, hacen parte del universo mismo, y, por esa misma razón, somos importantes para él. Aquí es difícil saber cuándo el juego habla de sí mismo o de nosotros o del universo, pues salta entre los contextos con una facilidad que dificulta la comprensión. Pero, a pesar de todo logras distinguir el mensaje, descubres el amor que te transmite el juego y como si se tratara del final de Interestelar (una de mis pelis favoritas), entiendes que todo está unido por el amor, que este es solo otra dimensión, algo que no podemos describir, pero sí podemos percibir, que nos mantiene unidos y nos hace avanzar a pesar de nosotros mismos.

Para ultimar, puedo decir que Minecraft intenta expresar a gritos que estamos vivos y que debemos vivir, que la vida (muchas veces) es un videojuego y otras es más que eso. Al respecto, voy dejarte después de este párrafo la parte final del poema, pues es bastante largo. Sin embargo, te dejo el link aquí, para que puedas sacar tus propias conclusiones. Cuando lo hagas, respóndeme, ¿habías leído antes esto? ¿Quiénes somos y para dónde vamos? ¿Te ha gustado esta curiosidad? Déjame tus comentarios aquí abajo o en Facebook, Twitter e Instagram.

Y el universo dijo Te amo.

Y el universo dijo que jugaste bien al juego.

Y el universo dijo que lo único que necesitas está en ti.

Y el universo dijo que tú eres más fuerte de lo que sabes.

Y el universo dijo que tú eres la luz del sol.

Y el universo dijo que tú eres la noche.

Y el universo dijo que la oscuridad con la que luchas está en ti.

Y el universo dijo que la luz que buscas está en ti.

Y el universo dijo que tú no estás solo.

Y el universo dijo que no estás separado de todas las demás cosas.

Y el universo dijo que tú eres el universo probándose a sí mismo, hablándose a sí mismo, leyendo su propio código.

Y el universo dijo Te amo, porque tú eres el amor.

Y el juego se terminó, y el jugador despertó del sueño. Y el jugador empezó un nuevo sueño. Y el jugador soñó otra vez, soñó mejor. Y el jugador fue el universo. Y el jugador fue el amor. Tú eres el jugador.

Despierta.

Fragmento del Poema del End de Julian Gough.

Calachoowie te dice, seas quién seas: te amo. See you space cowboy…

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