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Shigeru Miyamoto cumple 69 años: el hombre que salvó los videojuegos

La historia está llena de eventos importantes. Puntos de quiebre que rompen con crisis o que potencian ideas que luego trascienden en el tiempo. La Segunda Guerra Mundial y su impacto en la cultura mundial. Iphone y la potenciación de internet en los teléfonos móviles. Maradona y sus dos goles a Inglaterra en México 86. Y Shigeru Miyamoto creando Donkey Kong y Mario Bros para salvar la industria de videojuegos.

Esta ruptura en la historia de los videojuegos marcó no solo el salto a una consolidación y mejora técnica, sino también le dio una identidad más profunda y amplia a un mercado que era viso cómo un ocio vacío que iba acabar con la salud de los niños.

Este 16 de noviembre, Shigeru Miyamoto cumple 69 años. Su legado aún no lo alcanzamos a dimensionar. Su nombre está ligado a Nintendo, pero su trascendía ha inspirado a muchos. Así que hablemos de ese punto de quiebre en el que él saltó de ser un diseñador de arte de juegos y maquinas de arcade a ser el padre del gaming moderno. El hombre que salvó a los videojuegos.

El Crunch del 83

Para entender la grandeza de Miyamoto es fundamental primero ver el panorama que llevó a los videojuegos a caer, cuando apenas cumplían una década de vida, cuando estuvieron cerca de desaparecer y la predicción de los padres, de que era una moda, parecía hacerse real.

Atari había llegado a los más alto y era el rey del mercado. Lo que generó un exceso de confianza en la empresa y tras la segunda generación de consolas no apostó por realizar mejoras, ni en el hardware ni en el software, es decir en las consolas y los juegos.

Pero como estaban dominando el mercado y vendían por millones, los desarrolladores tuvieron que sacar juegos sin parar para cumplir con los deseos de los usuarios. Lo que generó un exceso de productos y, especialmente, juegos de mala calidad. Como el recordado caso de E.T., que muchos consideran el peor juego de la historia y el detonante de la crisis.

Todo esto generó una gran desconfianza en la industria. Los compradores ya no querían saber de juegos, que eran una copia del otro y de muy mala calidad. Y los inversores se alejaron al no tener la solidez de años anteriores, que incluso llevo al cierre de empresas… Hasta que llegó Nintendo, Miyamoto, Donkey Kong, Mario y Link.

Miyamoto, al rescate

Shigeru Miyamoto fue un niño y joven criado sin muchos recursos, de hecho, él mismo fabricaba sus juguetes y eso potenció su creatividad. Se graduó como diseñador industrial, donde nunca pudo conseguir trabajo. En 1977 llegó a trabajar a Nintendo para diseñar juguetes, ya que en ese tiempo la empresa se dedicaba a crear cartas, juguetes y objetos de ese estilo.

El cambio se dio años después, cuando desde la directiva se empezaron a fijar en el potencial de los videojuegos y las maquina de arcade. Por lo que Miyamoto entró en un grupo de trabajo y empezó a diseñar el concepto de un juego inspirado en Popeye, pero ante la imposibilidad de tener la licencia tomó el concepto base: un héroe, una damisela en peligro y un villano grande. Jumpman, Paulina y Donkey Kong. Esta era la primera vez que un videojuego tiene una historia base y un por qué tan relevante, que aunque era pequeño, pero estaba presente.

Así nació el juego de arcade de Donkey Kong en 1981 que le dio el salto a Nintendo a esta industria. Pero luego vendría el Crunch del 83 y la crisis en el mercado. Por lo que el héroe tuvo que transformarse.

Con la idea de mejorar a Jumpman, Miyamoto prefirió cambiarle su profesión de carpintero a plomero por la ropa que tenía. Y así en 1983 creó Mario Bros, aprovechando las tuberías y el objetivo de tener que limpiarlas junto a su hermano Luigi, o el Mario verde en ese momento. Esto fue un éxito en la NES y las maquinas de arcade. Aunque nada comparado con lo que se vendría luego.

Para este punto Nintendo ya estaba sacando del fondo a los videojuegos. Donkey Kong le dio el impulso y el éxito de la NES en Japón y Estados Unidos le permitieron tener prestigio para ganar confianza. Ahora faltaban dos joyas para terminar la corona.

Primero fue Super Mario Bros en 1985 y luego The Legend of Zelda en 1986. Dos juegos que marcaron una diferencia frente al resto porque le dieron una historia y motivos al jugador. Si bien aún el argumento no era como los que tenemos en la actualidad, para su época esa resolución del por qué o del camino y sus dificultades era una gran novedad.

Todo esto inspiró a muchos a regresar a los videojuegos, las empresas volvieron a confiar en la industria y que esa moda aún tenía más por dar, tanto que aún sigue en vigente en 2021 gracias a Miyamoto, su ingenio, creatividad, originalidad, visión y un poder que hoy lo hace único…

… Y si les contará lo que hizo después con la Wii.

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¡@JuandGames_, good game!

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