Reseña Dragon Quest 3 HD 2D Remake: El regreso de una leyenda

Enfrentarse a un RPG de antaño suele ser, en cierta medida, un reto. No solo porque puede ser complicado encontrar una manera de jugarlo, ya que este puede estar en plataformas difíciles de conseguir, sino también porque las mecánicas o el apartado gráfico pueden hacer que algunos lo piensen dos veces antes de probarlo. Lo cual es una lástima, pues existen muchas experiencias las cuales, en mi opinión, merecen ser disfrutadas tal como fueron concebidas (Chrono Trigger). Sin embargo, de vez en cuando surge algún remake que busca revivir esas viejas glorias, aunque con resultados mixtos.

Es por eso que hoy queremos hablarte de Dragon Quest III HD-2D Remake el cual tuvimos la oportunidad de probar antes de su lanzamiento y de cómo Square Enix quiso rendir homenaje a una de las franquicias de JRPG más populares de Japón.

El Dragon Quest que lo cambió todo

Una de las preguntas más comunes al ver este remake es: ¿Por qué elegir precisamente este título y no el 1 o el 2? Para contar esta historia bien, debes saber que los tres primeros juegos de la franquicia conforman la Trilogía de Erdrick, en la cual los héroes de los dos primeros títulos descienden del legendario héroe Erdrick, quien liberó al mundo del mal hace muchísimos años. Por su parte, el tercer juego se sitúa precisamente en la historia de este héroe, así que, cronológicamente, este tercer título sería en realidad el primero.

También debemos tener en cuenta que Dragon Quest III cambió muchas cosas en la franquicia, pues introdujo el sistema de clases, dando al juego un grado de rejugabilidad increíble al permitir variar nuestro equipo. Además, incluyó un ciclo de día y noche el cual afectaba no solo a los enemigos en el mapa, sino también a los eventos que sucedían en las ciudades, algo bastante novedoso en el lejano 1988, cuando fue lanzado por primera vez.

Otra cosa a destacar es el sistema de personalidades. Verás, al principio del juego te hacen un pequeño test de personalidad que determina cuáles estadísticas van a aumentar cuando subas de nivel o cómo se comporta tu personaje durante los combates. Este test, en el título, se divide en dos partes: primero, se realiza una serie de preguntas siempre al azar, y después, el juego te coloca en una situación o escenario (8 en total) en los que, según cómo actúes, se determinará tu personalidad. Sin embargo, esta no es fija, pues por todo el mundo encontrarás libros los cuales te permitirán cambiarla, brindándote la opción de escoger la que más se adapte a tu equipo.

Para continuar, también debes saber que este no es el primer remake que recibe el juego. En 1996 se lanzó una nueva versión para la SNES, en la cual se basarían para sacar versiones posteriores para celulares, e incluso una versión para Nintendo Switch diferente a este remake, pues se lanzó en 2019 e incluía los tres primeros títulos. Por lo tanto, Square ya tenía experiencia con los relanzamientos de este clásico.

Expandiendo el mundo de Dragon Quest III

Entremos, pues, en el terreno de este remake. Lo primero que podemos resaltar y uno de los apartados más vistosos del título, es su calidad gráfica. Este remake toma elementos ya explorados en Octopath Traveler, al mezclar el estilo retro con uno moderno que brilla al mostrarnos escenarios preciosos, y que me hizo detener más de una vez a observar algunos de los detalles, como el movimiento del mar al fondo o las grandes estatuas en ciertos escenarios. Esto es evidente desde los primeros momentos de la aventura y cuando entras a la Gran Pirámide.

Algunas imágenes que demuestran lo increíble de esta reimaginación de Dragon Quest III.

También podemos ver que a algunos enemigos se les dieron retoques, añadiendo movimientos a los sprites al momento de realizar ataques o caer en combate. Esto último es bastante satisfactorio de ver cuando estás frustrado con un enemigo que está colmando tu paciencia (te veo a ti, Robin Hood, y a ti, Trol del Demonio).

A nivel musical, también podemos destacar el tratamiento que se le dio a las composiciones de Koichi Sugiyama, con versiones filarmónicas de las melodías del juego las cuales las hacen sonar más sublimes y épicas. Además, se añadió un trabajo de doblaje que complementa perfectamente la experiencia, aunque este solo está presente para los personajes con peso en la historia principal.

Otro apartado que se ha pulido es la historia. Si eres un acérrimo jugador del título original o de su remake de SNES, quedarás bastante complacido al ver los añadidos a la aventura, con algunos cambios leves en la trama los cuales expanden la historia o reubican a ciertos personajes para añadir dramatismo a algunas escenas. Además, se añadieron algunos nuevos jefes en localizaciones donde antes no había nada, así que los veteranos se llevarán alguna que otra sorpresa si no van bien preparados.

También se han pulido algunos detalles en la historia de Ortega, el padre de nuestro protagonista, y se han añadido numerosas cinemáticas que ayudan a comprender mejor lo que está pasando en el mundo, haciendo que la narrativa sea mucho más redonda.

Pero hablemos un poco de las novedades, empezando por una de las más llamativas: la nueva clase de Doma Monstruos. En el original, había ciertos lugares donde podías encontrar monstruos escondidos con los cuales podías hablar para convencerlos de unirse a un cuidador de monstruos, para después hacerlos pelear en combates contra otros monstruos, como si de Pokémon se tratara. Sin embargo, esta mecánica se detenía ahí. Con la nueva clase, no solo será más fácil reclutar a las criaturas, sino que, además, cuanto más rescates, este personaje podrá hacer ataques más poderosos o aprender técnicas de sus enemigos.

Añadidos interesantes

Una de las cosas que suelen suceder en los remakes o remasterizaciones de juegos antiguos es la inclusión de mejoras de calidad de vida para mejorar la experiencia de los jugadores. En el caso de este Dragon Quest, existe la opción de activar una ayuda de pantalla la cual permite a los jugadores novatos no perderse en el vasto mundo del juego, marcando los objetivos. Esto puede parecer negativo para algunos, pues es como llevar de la mano a los jugadores, pero resulta interesante para personas jóvenes o que no hayan tocado un JRPG. Además, esta opción se puede desactivar para aquellos que buscan una experiencia de vieja escuela.

Hablando precisamente de esto, la dificultad también tuvo algunos ajustes. Esta vez, el juego cuenta con tres modalidades: una Normal, llamada aquí “Dragón”, la cual mantiene la misma dificultad del título original; una Difícil, llamada “Super Dragón”, en la que los enemigos tienen mucha más vida; y un modo Fácil, o “Dragoncito”, en el que tus personajes golpean más fuerte y es imposible que mueras, dejando a tus personajes siempre con 1 de vida. Dependiendo de a quién le preguntes, estos cambios pueden parecer buenos o malos.

Como experiencia personal, la mejor opción siempre es jugarlo en modo normal. Aunque la aventura puede ser desafiante, esto agudiza tu ingenio al momento de crear estrategias o tácticas para el combate. Puedes experimentar con prueba y error para, en una segunda partida ya con experiencia, enfrentarte al modo “Super Dragón”. Además, llevar los ataúdes de tus compañeros a espaldas para resucitarlos es un detalle de fina coquetería.

Nuestra domadora de monstruos cargando los ataúdes de nuestros compañeros
No nos fue tan bien como esperábamos.

El legado del héroe

(Pequeña alerta de spoiler, aunque no dé elementos específicos del juego, sino de un aspecto interesante que quiero resaltar. Puedes saltarte esta parte y leer directamente la conclusión).

Un aspecto interesante que quiero abordar antes de finalizar esta reseña va más allá de la trama de la lucha entre el bien y el mal. Un elemento que, aunque ha estado presente desde las primeras versiones, con las nuevas cinemáticas creo que se le da una profundidad la cual enriquece lo que simboliza esta primera trilogía de Dragon Quest: la carga de un legado sobre tus hombros y la responsabilidad de estar a la altura.

En todo el juego se menciona mucho a Ortega, el padre de nuestro protagonista. Él es un héroe increíble que recorrió el mundo para vencer a las fuerzas del mal, y muchos NPCs cuentan historias sobre sus grandes hazañas y el anhelo de reencontrarse con él. Muchos incluso mencionan que, a pesar de luchar incansablemente, Ortega siempre tenía presente regresar con su esposa e hijo.

La primera parte del juego trata sobre cómo ese legado que dejó nuestro padre es lo que nos motiva o, en muchos casos, nos obliga a salir de aventura con apenas 16 años. Seguimos sus pasos e intentamos concluir una misión que él comenzó mucho tiempo atrás, cerrando historias en el camino otras historias que quedaron inconclusas y aprendiendo cómo ser un verdadero héroe.

Sin embargo, este legado no termina ahí, pues los dos juegos posteriores son protagonizados por descendientes de nosotros; quienes, al igual que hicimos con nuestro padre, deben seguir su propio camino al emular las huellas de quienes les precedieron. Porque, cuando haya oscuridad, siempre habrá alguien dispuesto a traer la luz o recuperarla… Pero eso, querido héroe, es ya otra historia.

Con todo lo dicho en esta reseña creo que esta reimaginación de este clásico es la entrada perfecta para aquellos que quieran entrar de lleno a una de las sagas más míticas del JRPG, pero también está pensado para los veteranos, por lo que, si quieres disfrutar esta aventura recuerda que puedes hacerlo desde tu Nintendo Switch, PlayStation 5, Xbox Series X|S y en PC. 

Por último, la nota final:

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Joseva te dice, It’s Dangerous to Go Alone! Take This.

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