Like a Dragon: Pirate Yakuza in Hawaii, una combinación de demasiadas cosas por hacer

Antes de empezar con estas impresiones, he de aclarar que este fue mi primer acercamiento a una saga que este año alcanzará su vigésimo aniversario, siendo esta entrega la número 11 dentro de la saga principal. Con esto sobre mis hombros asumí la responsabilidad de adentrarme en una de las series de videojuegos creada por Sega y querida por fanáticos de todo el mundo. Así bien, sin más preámbulos, La Vida es un Videojuego te trae las primeras impresiones de Like a Dragon: Pirate Yakuza in Hawaii.

Hawaii – Kawaii

Como siempre hago, empezaré centrándome en el apartado visual y artístico, y, el de Like a Dragon denota sacar provecho de la última generación, ofreciéndonos paisajes bellísimos de las islas de Hawaii, lugar en donde se desarrollará la aventura de nuestro yakuza-pirata; con playas hermosas y el reflejo de las olas golpeando la arena o el casco de nuestro barco.

Las cinemáticas también consiguen apreciarse de forma portentosa, con animaciones fluidas y viéndose varios detalles de los personajes en sus ropajes y expresiones. A su vez, el juego usa bastantes cambios de planos, típicos de series ánime, por lo que el recurso de resaltar expresiones exageradas o cambios drásticos de posturas entre cada corte será frecuente, lo que permitirá llevar la historia con más dramatismo y bastante hilaridad, porque debo aceptar que Like a Dragon me sacó un montón de risas.

Además de usar un excelente lenguaje para hablar del maltrato animal.

Por otro lado, tenemos el apartado sonoro, que destaca con creces, porque este título no se desarrolla en Japón, sino en Estados Unidos, pero no en el continental, sino en Hawaii, por lo que, Saori Yoshida, la directora de música, tuvo el reto de unir estas tres estéticas en un solo título; la sonoridad japonesa, estadounidense y polinesia, siendo posible percibir cada una de estas vertientes dentro del juego, pero uniéndolas a una estética pirata tradicional, que recuerda la era dorada de la piratería del siglo XVII. Como resultado tenemos a una tripulación de piratas que cantan salomas al estilo de los bucaneros ingleses del Mar Caribe, pero en japonés.

Yakuza y Pirata en un solo hombre

Like a Dragon: Pirate Yakuza in Hawaii tiene demasiados elementos para intentar encasillarlo en un solo género, aun así, voy a asumir el riesgo de decir que es, en su sentido más básico, un juego de acción, con fuertes toques de hack and slash, con los elementos propios de este tipo de títulos; constantes combates contra diferentes enemigos y grandes grupos de estos, en donde los combos destacan un poco más que la precisión y la pericia con la que se ejecuten.

De igual forma, las peleas nos permitirán usar dos estilos de combate diferentes, el primero, llamado Perro Loco, destaca por ser mucho más callejero, usando puños y navajas para golpear a los enemigos, prevaleciendo en combates individuales, ya que requiere de más precisión para cubrirse de ataques, aunque, es posible lanzar a los enemigos por los aires, realizar combos aéreos y hacer agarres para alejarte un poco de tus atacantes.

El otro estilo es Lobo de Mar, en donde Goro Majima, nuestro protagonista, metiéndose en su papel de pirata, usará dos alfanjes para lanzar cortes sucesivos sobre todo el que se cruce en su camino. Este estilo sirve demasiado contra grupos numerosos de enemigos, además cuentas con una pistola de chispa, para repeler a los rivales que tengas enfrente y un garfio para acortar distancias, muy útil contra rivales que tengan armas de fuego.

Ambos tipos de lucha poseen y comparten dos barras que te sacarán de aprietos o te ayudarán a dar el golpe de gracia en tus combates. La primera de ellas es la barra de calor, la cual te permitirá hacer movimientos especiales que eliminan a los enemigos sencillos o quitan bastante vida a los jefes y minijefes, este movimiento es muy situacional y cambia según el lugar en el que te encuentres o los movimientos previos que hagas antes de ejecutarlo. La otra es la barra de locura, que desbloquea una técnica especial que cambia según el estilo que tengas activo, dándote una ventaja increíble en medio de las peleas, haciendo demasiado daño mientras sigues dando hostias con Majima.

Sin mencionar que estar borracho aumenta mucho el daño que infliges.

Conjuntamente, puede mejorarse todo lo mencionado y agregar nuevos movimientos, combos, contraataques, salud y daño a través del menú de habilidades, en este invertirás el dinero conseguido y los puntos de reputación poco a poco. Facilitando muchísimo los enfrentamientos, ya que, a medida que avances, te enfrentarás a desafíos más complejos, sobre todo si eres como yo; de lo que les da piquiña cerebral no seleccionar el nivel de dificultad más alto.

Todos brindando, Yo Ho

Las vicisitudes del destino convertirán a Majima en un pirata del siglo XXI, pero con todo el anacronismo que te venga a la cabeza cuando piensas en la palabra «pirata», ya que nos haremos con una fragata movida por velas, nos enfrentaremos a marineros con camisetas a rayas y sombreros tricornios, al sonido de cañones y espadas chocantes.

Like a Dragon agrega enfrentamientos navales a su vera, pero no con la profundidad de títulos como Assassin’s Creed: Black Flag o Skull and Bones (lo cual está bien), sino mucho más sencillos y rápidos. En estos podrás disparar ametralladoras hacia adelante y cañones ubicados a babor y estribor, usando los gatillos correspondientes. Además, contamos con un impulso o turbo, que nos permitirá evadir ataques y derrapar nuestro barco para virar más rápidamente, intercambiando los lados de nuestro barco de forma más fluida mientras se preparan los cañones de un lado o de otro.

Asimismo, poseemos un modo cubierta, que nos permite atender los incendios provocados por barcos enemigos, o reanimar a los cañoneros que hayan caído en un intercambio de artillería, de forma personal y en el fragor de la batalla. Aunque, aquí debemos cubrir nuestro barco con una nube de humo, ya que seguiremos estando vulnerables a los ataques. De hecho, podemos usar un lanzacohetes para llevarnos otra oleada de daño antes de retomar el timón.

Nuestro barco, al igual que el capitán Majima, puede mejorarse de varias formas, la primera es con el menú de habilidades, en donde Clark, el constructor de barcos legendario, pedirá dinero y puntos de reputación para mejorar la integridad del casco, aumentar la cantidad de cañones, mejorar las armas y agrandar la tripulación disponible en los abordajes. La segunda, es a través de Julie, una ingeniera mecánica, que nos brindará las más raras modificaciones para nuestro equipamiento, en donde será posible instalar incluso cañones de pulso, láser o cocos. La tercera es a través de los niveles propios de tu tripulación, los cuales aumentan al final de cada batalla naval o incursión victoriosa.

Las aguas de Hawaii no están ampliamente abiertas, sino accedemos y nos transportamos por pequeñas zonas de exploración, unas cercanas a Honolulú, otras a la Isla de Rich, otras a la guarida de piratas Madlantis, etc. En cada una de estas podrás encontrar barcos piratas a los cuales enfrentar, o pequeñas islas por explorar junto con un pequeño equipo de avanzada, eliminando a la resistencia pirata que encuentres y consiguiendo así nivel para tu tripulación y cofres del tesoro.

Pero, si el ancho mar se te queda corto para poner a prueba tus habilidades de pirata, podrás competir en el Coliseo Pirata de Madlantis, una arena naval en donde se desafiarán los barcos en guerra total, teniendo, normalmente, que ganar el enfrentamiento marítimo para posteriormente abordar sus barcos y eliminar a su tripulación. Este abordaje se presenta como otro minijuego, en donde las estadísticas y habilidades de tus piratas influirán a la hora de masacrar a los enemigos y en donde, tanto ellos como tú, podrán activar estados alterados que cambiarán en el desempeño de las tripulaciones, curándolas, aumentando su ataque, su defensa o disminuyendo el de los rivales.

El poder del eclecticismo

Esta entrega de Like a Dragón, nos hace encarnar al Perro Loco de Shimano, el jefe yakuza, Goro Majima, que por desconocidas circunstancias termina naufragando en una isla cerca de Hawaii, obteniendo ayuda de un niño llamado Noah; en menos de nada, Majima, sin recuerdos de quién era, termina siendo acosado por piratas e iniciando una investigación para recordar su pasado, con ayuda de nuevos amigos termina relegando su primer objetivo, para convertirse en un pirata legendario y cumplirle una noble promesa al pequeño Noah, mientras inicia la búsqueda de un mítico tesoro.

Si nos dedicáramos solo a eso, el juego se quedaría corto y se sentiría a medias, no obstante, una de las cosas que llama más la atención de Pirate Yakuza es la cantidad absurda e ingente de juegos, minijuegos y actividades que se pueden hacer. Es que no hay un lugar donde no te distraigas de tu objetivo principal por todo el tipo de situaciones y cosas que te vas a encontrar.

Por ejemplo, puedes reunir ingredientes y prepararte, en pequeñas cocinas improvisadas, platos suculentos, que te sacarán de problemas en los combates, llenando tus medidores de calor o tu barra de vida, esto por medio de un minijuego de oprimir botones con precisión para conseguir comida de mucha calidad. A su vez, puedes obtener estos ingredientes plantándolos en materas y volviendo al cabo de unos minutos, cosechando frutas y hortalizas. Es más, puedes pescar o atrapar insectos usando el garfio, por lo que los ingredientes nunca te harán falta a la hora de preparar un rico estofado.

Pero, eso es apenas el principio, el problema para quienes padecemos de déficit de atención llega cuando visitamos Honolulú, a tal punto que terminaba desviándome durante horas de lo que ya me había planteado; hablar con un personaje en otro extremo de la ciudad se convertía en un viaje de exploración en donde reclutaba a nuevas personas para el barco, jugaba durante horas billar, intentaba infructuosamente ganar en el shogi, batía los récords en karaoke, iniciaba misiones secundarias, hacía amigos en Aloha Links (una especie de red social ficticia del juego), le daba palizas a malhechores con orden de captura. Y es que hasta recreativas con juegos clásicos de Sega aparecen, donde también pude perder tiempo jugando Virtua Fighter. Todo para luego ir a Madlantis y volver a perderme en los juegos de azar y los retos del Coliseo Pirata.

Cada una de estas actividades es recompensada con puntos propios de cada minijuego, los cuales pueden ser canjeados por más materiales para el Goromaru (el barco), objetos de valor en el mercado, miembros exclusivos de la tripulación y obviamente, estéticos, para dejar bien guapote a nuestro excéntrico Majima.

Sí, quiero ser un Pirata Yakuza

Like a Dragon: Pirate Yakuza in Hawaii, es un título que destaca en casi todos sus aspectos, posee un excelente apartado gráfico, cientos de actividades por hacer, un modo de combate sencillo y exigente a la vez, peleas de barcos, situaciones inspiradoras e hilarantes, con algunas que procuran ser tristes, aunque se quedan algo cortas. Su historia, sirve para amarrar, de forma curiosa, el gran entramado de cosas por hacer, para que no se sienta que todo fue pegado con trazos de otros juegos (la trama es el punto donde más flaquea el título). Esto permite que, fijo, pasemos muchísimas horas frente a la pantalla, divirtiéndonos, que es el objetivo principal cuando agarramos el mando.

En conclusión, siento que es un título que sirve mucho para quienes se adentran por primera vez a la saga, ya que la amnesia de Majima y el nuevo escenario es una excusa perfecta para conocer de cero a muchos personajes nuevos. De hecho, los personajes de entregas anteriores o las referencias a los mismos son explicadas rápidamente y no suelen ser vitales para la historia, así que, al igual que Goro Majima, seremos nuevos en este mundo. Sin embargo, entiendo que será un excelente juego para los amantes de la saga, porque lleva mucho más allá lo conseguido en esta sólida historia, construida a lo largo de estos últimos 20 años.

Foto de Like a Dragon: Pirate Yakuza  in Hawaii, en donde puede verse a Goro Majima junto a Noah Rich. En la imagen se aprecia la calificación aportada por el medio de videojuegos lavidaesunvideojuego.com

Hasta aquí la reseña, antes de irte a convertirte en un pirata legendario, respóndeme, ¿ya probaste este videojuego?, ¿cuál es tu estilo de pelea preferido?, ¿no te parece tierno el “gato” de Noah? Déjame tus respuestas abajo en los comentarios y no olvides seguirnos en nuestras redes: Facebook, Twitter (X), Instagram y Bluesky. Así como en nuestro canal de WhatsApp.

Calachoowie te dice, see you space cowboy…

3 thoughts on “Like a Dragon: Pirate Yakuza in Hawaii, una combinación de demasiadas cosas por hacer

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  1. Buen post muy completo. Aún no he jugado está entrega, tuve mi primer acercamiento con el anterior el cuál me gustó mucho pero nunca llegue a terminar. Se nota que Sega pone toda la carne al asador con esta saga.

    Un saludo

    1. Gracias por tu comentario, siempre hacemos nuestras reseñas con todo el cariño para ustedes, los lectores. Ojalá tengas el tiempo de completar esos juegos pendientes.

¡Nos encantaría saber qué piensas! Deja un comentario.

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