Regresamos con una nueva entrada de nuestro querido diccionario gamer, estas cápsulas de información que nos ayudan a entender a fondo el bonito medio que son los videojuegos. Hoy es el turno de un estilo artístico que nos ha acompañado desde que a alguien se le ocurrió que podía jugar ping-pong en una pantalla: el Pixel Art.
Un estilo siempre presente
El Pixel Art es, en sí, un estilo artístico en el que las imágenes, personajes, escenarios y objetos (es decir, todo lo que ves en pantalla) están compuestos por pequeños cuadros de color llamados píxeles. Cuantos más píxeles tenga una imagen, mayor será su resolución y nivel de detalle. Sin embargo, en los videojuegos antiguos, la cantidad de píxeles en pantalla estaba limitada por la resolución que permitía la consola.
Si viajamos en el tiempo hasta la NES, la primera consola de sobremesa de Nintendo, encontramos un sistema de 8 bits. Este término hace referencia a la arquitectura del procesador y la capacidad de memoria de la consola, lo que afectaba la resolución y la cantidad de colores que podían mostrarse en pantalla.

Hablando de datos técnicos (aquí es donde se pone pesada la cosa), la NES tenía una resolución de 256×240 píxeles, lo que significa que toda la pantalla estaba formada por una cuadrícula de 256 píxeles de ancho y 240 píxeles de alto. Dentro de este espacio, los gráficos del juego estaban compuestos por sprites, que es como llamamos a las imágenes en píxeles que representan personajes y objetos en movimiento (mira tú, un diccionario gamer dentro de otro diccionario gamer).
Sí tomamos a Mario como ejemplo, su sprite en el primer Super Mario Bros, medía 16×16 píxeles, aunque el tamaño variaba dependiendo de la animación o acción que estuviera realizando.
Aquí es donde surgía la magia del diseño, pues en este espacio tan reducido los desarrolladores lograban dar vida a personajes icónicos, que se volvían más detallados a medida que se utilizaban distintas técnicas o trucos para mejorar la resolución y el detalle.
Seguramente habrás escuchado que jugar en una televisión de tubo de las viejitas es una experiencia distinta a jugar una versión emulada del mismo juego. Esto se debe a un efecto llamado Dithering (tres diccionarios gamer, estamos en racha), que consistía en intercalar píxeles de diferentes colores para simular sombras, transparencias o una mayor variedad cromática de la que realmente permitía la consola.

Por ejemplo, en el primer Sonic the Hedgehog se usaba esta técnica para crear sombras en el suelo o simular efectos de transparencia en el agua. Como la paleta de colores era limitada, se combinaban píxeles oscuros y claros para dar la ilusión de más tonos y profundidad.
Datos que aportan píxeles: En este curioso y limitado estilo fue donde nacieron Mario, Luigi, Samus Aran, Link, Donkey Kong y muchos más personajes icónicos.
Los 16 bits
Durante la era de los 8 bits, el Pixel Art dominaba y siguió siendo clave en la siguiente generación. Con la llegada de los 16 bits, la forma en la que veíamos los videojuegos cambió, ya que aunque la resolución de pantalla se mantuvo similar, la cantidad de colores disponibles aumentó considerablemente.
Mientras que en una NES se podían usar 54 colores en total, en la SNES, que era una consola de 16 bits, se podían utilizar hasta 256 colores simultáneamente.
Regresemos a los ejemplos, en el primer Super Mario Bros., Mario solo usaba 4 colores: rojo para su gorra y camisa, marrón para el pantalón y cabello, beige para la piel y transparente para el fondo. Pero quizás te estés preguntando: “¡Espera! ¿Mario en la NES no tenía más colores?” La respuesta es la superposición de sprites. Mario realmente tenía dos sprites superpuestos: uno con el color base y otro con detalles en blanco y otro tono para resaltar el bigote y los ojos.

Por su parte, en Super Mario World para SNES, Mario tenía 15 colores en su sprite, lo que permitía añadir sombras y más detalles. Además, mientras que la NES podía manejar sprites de 16×16 píxeles, la SNES podía manejar sprites de hasta 64×64 píxeles. (Más píxeles, más calidad).
Esto fue aprovechado por muchas desarrolladoras para crear mundos increíbles con este estilo. Recuerda que aquí estamos hablando de la época en la que llegaron Final Fantasy VI y Chrono Trigger.
Caída y renacimiento
Con la llegada del 3D y el uso de polígonos para crear escenarios y personajes, el pixel art dejo de ser el estándar de la industria a mediados de los 90. Eso sí, aún había títulos que se decantaban por este estilo, pero parecía que estaba destinado a desaparecer.
Sin embargo, este estilo de arte renació como el fénix de sus cenizas con la llegada de los juegos indie, cuyos desarrolladores optaron por el pixel art como una opción simple y accesible. Les permitía crear sus juegos sin la necesidad de un gran presupuesto o de consumir muchos recursos en su desarrollo.
Este nuevo aire fue un gran campo de experimentación para nuevos desarrolladores, quienes lograron darle una identidad única a sus títulos, mezclándolo con técnicas modernas de iluminación y sombras.

De hecho, muchos de los títulos más aclamados de los últimos años en el ámbito indie están hechos en este estilo, como Cave Story, Shovel Knight y Undertale, quienes, a su manera, han demostrado que el pixel art puede ofrecer experiencias innovadoras y emocionantes.
Por último les dejamos algunos juegos recomendados por nuestro equipo en donde podrán vivir de primera mano la magia del Pixel Art:
- The Messenger
- Blasphemous
- Celeste
- Infernax
- Signalis
- Prince of Persia (El primero)
- Stardew Valley
- Souldiers
- Saga Castlevania
- Dead Cells
- Graveyard Keeper
- Sea of Stars
- Live A Live
- Hotline Miami
- Full Void
- Gestalt: Steam and Cinder
- Octopath Traveler II
- Dragon Quest (saga)
- Final Fantasy 1 al 6
Pero dinos… ¿Cuál es tu juego Pixel art favorito? ¿Te gustaría ver más especiales de libros o relatos que han inspirado a videojuegos? Déjanos tu comentario aquí abajo o también puedes hacerlo en nuestras redes sociales, Facebook, Twitter, Bluesky o Instagram, no olvides que también puedes ver nuestras noticias en nuestro canal de Whastapp.
Joseva te dice, It’s Dangerous to Go Alone! Take This.