Detrás de la partitura de Metal Gear Solid

Corría el año de 1998 y la primera consola de Sony, PlayStation, se encontraba en plena madurez, con juegos que llevaban cada vez más lejos sus posibilidades gráficas y narrativas, con títulos como Final Fantasy VII, Gran Turismo y Resident Evil, por solo mencionar algunos.

Fue entonces cuando llegó Metal Gear Solid, un juego que llevó el género de acción, espionaje y sigilo, a una nueva dimensión, con una presentación cinematográfica, una gran historia, un destacado trabajo de actuación de voz y un uso creativo del hardware de PlayStation. Todo esto nos dejó con la boca abierta y puso bajo los reflectores a su creador, Hideo Kojima.

Pero estos elementos no son los únicos destacables de Metal Gear Solid; el juego también cuenta con un tema musical principal que, curiosamente, alcanzaría una mayor notoriedad con la segunda entrega de la saga. Por ello, en La vida es un videojuego presentamos una nueva entrega de Detrás de la partitura, donde analizaremos la historia, composición y legado de su tema principal.

El compositor detrás de la misión

El compositor es Tappi Iwase, mejor conocido como TAPPY. Nacido en Japón en 1967, desde muy joven comenzó a tocar la batería. Posteriormente se mudó a Estados Unidos, donde continuó con su formación musical y estudió composición y arreglos con Dick Grove.

Regresó a Japón en 1991 y comenzó a trabajar para Konami. Dentro de la compañía formó parte del Konami Kukeiha Club, el legendario colectivo musical interno de la empresa. Durante sus primeros años en Konami participó en numerosos proyectos como compositor, arreglista e intérprete. Entre sus primeros trabajos importantes se encuentran Contra III: The Alien Wars, Mouryou Senki Madara 2, Policenauts y Suikoden.

Para 1998, Iwase tuvo la oportunidad de componer e interpretar el «Metal Gear Solid Main Theme», una pieza que con el tiempo se convertiría en una de las melodías más reconocibles asociadas con la saga.

Pero hay un dato curioso: Tappi Iwase no fue responsable de toda la banda sonora de Metal Gear Solid. Su participación estuvo centrada en la composición e interpretación del tema principal, mientras que la música del juego estuvo a cargo principalmente del equipo de sonido de Konami. Por su parte, Rika Muranaka escribió y produjo The Best is Yet to Come, la canción que acompaña los créditos finales.

Iwase dejó Konami en 1999 y continuó trabajando como músico independiente y docente, manteniendo también su carrera como baterista y participando en diversos proyectos musicales como Final Fantasy XIII y Gravity Rush 2.

El ritmo del sigilo

Metal Gear Solid Main Theme es una pieza dinámica y épica, con un marcado carácter cinematográfico. Tappi Iwase construye el tema a partir de una base rítmica constante sobre la que se desarrolla una melodía de carácter oscuro y misterioso, creando desde sus primeros compases una sensación de movimiento y peligro.

La pieza evoca inevitablemente el lenguaje musical de las películas de acción y espionaje de las décadas de 1980 y 1990, pero lo hace sin depender de una gran orquesta. Iwase consigue transmitir esa sensación de riesgo mediante una combinación de ritmos electrónicos, sintetizadores y una melodía que parece avanzar continuamente, sin encontrar un punto de reposo definitivo.

Con una duración de poco menos de tres minutos, el tema está construido a partir de pequeñas secciones que van incorporando nuevos elementos. Al principio encontramos una base rítmica acompañada por sintetizadores que establecen una atmósfera oscura, con ciertos matices que recuerdan a la música militar. Desde este momento, la pieza transmite la idea de que estamos ante una operación en la que el movimiento y la vigilancia serán constantes.

A medida que avanza la composición, aparece una contramelodía que incrementa progresivamente la sensación de acción. Los acentos de la percusión refuerzan este efecto hasta conducirnos a uno de los momentos más épicos del tema, seguido por un breve solo de sintetizador que funciona como una especie de clímax dentro de la pieza.

Después, la música entra en una sección de transición en la que la intensidad disminuye ligeramente, aunque sin abandonar su carácter sombrío. Iwase recurre a diferentes timbres de sintetizador y elementos vocales para mantener la sensación de movimiento. No se trata de una pausa definitiva, sino de un momento de respiro que mantiene la expectativa de que la misión todavía está lejos de terminar.

Durante los últimos compases, el tema adquiere un carácter más luminoso y resolutivo. El cambio de color armónico transforma la sensación de peligro que había dominado buena parte de la composición y conduce hacia un cierre cercano a una fanfarria. Es como si, después de atravesar todos los obstáculos, finalmente hubiéramos completado la misión.

Más que funcionar únicamente como una melodía asociada al videojuego, Metal Gear Solid Main Theme resume en menos de tres minutos buena parte de la identidad de la aventura: infiltración, peligro, acción y triunfo. Su motif principal terminaría convirtiéndose, además, en uno de los elementos musicales más reconocibles de la saga y sería retomado y transformado en entregas posteriores.

Información clasificada

Y seguramente en este momento te estés preguntando: si este tema es tan famoso como parece, ¿por qué dejó de utilizarse? La respuesta está relacionada con una de las polémicas musicales más conocidas de la franquicia.

Una de las primeras curiosidades de Metal Gear Solid Main Theme es que, a pesar de llevar el nombre de tema principal, tiene una presencia muy limitada dentro del juego original. La pieza fue utilizada principalmente en los materiales promocionales y tráileres previos al lanzamiento. Aunque también la puedes escuchar dentro del juego, solo aparece en los créditos finales, y tendrás que terminarlo por tercera vez para poder escucharla.

Entonces, ¿por qué terminó convirtiéndose en una de las piezas más reconocibles de Metal Gear? Básicamente, gracias a Harry Gregson-Williams. Ya que para Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty, este compositor retomó y reinterpretó el tema de Tappi Iwase, incorporándolo a una nueva propuesta musical que terminaría asociándose estrechamente con la identidad sonora de la franquicia.

Esto explica una curiosa paradoja: el tema original de Iwase es conocido por los seguidores de Metal Gear Solid, pero no necesariamente por haber acompañado constantemente las aventuras de Solid Snake. Su reconocimiento creció, en buena medida, a través de las reinterpretaciones y referencias que aparecieron posteriormente en la saga.

Sin embargo, hay una controversia que se generó poco antes del lanzamiento de Metal Gear Solid: Portable Ops, en 2006, ya que comenzó a circular en internet una comparación entre Metal Gear Solid Main Theme y The Winter Road, una pieza del compositor soviético Georgy Sviridov que forma parte de The Snowstorm, una suite orquestal compuesta en 1964.

Las similitudes señaladas por quienes realizaron la comparación no se limitaban a una frase concreta: se hablaba de semejanzas en la melodía, determinados intervalos, el fraseo y algunos elementos armónicos. La controversia llegó a tal punto que, según se ha señalado posteriormente, llamó la atención tanto de Hideo Kojima como de Konami, que para evitar algún tipo de problema legal, el tema de Iwase dejó de ocupar el mismo lugar dentro de la identidad musical de la franquicia.

A partir de entonces, la saga comenzó a utilizar nuevas aproximaciones musicales para representar su identidad sonora. En lugar de continuar construyendo sobre el tema original, las entregas posteriores fueron desarrollando nuevos motifs, hasta que Harry Gregson-Williams estableció otra referencia musical para la serie, particularmente en Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots.

El legado de Snake

El tema compuesto por Tappi Iwase definitivamente innovó al imprimir ese ambiente cinematográfico que iba muy de la mano con el nuevo concepto que presentaba Hideo Kojima en 1998.

Desgraciadamente, el caso de Metal Gear Solid Main Theme es bastante extraño, ya que fue un tema muy famoso que fue creciendo en importancia y que estaba pensado como la identidad musical de la franquicia. Sin embargo, a partir de la polémica que surgió alrededor de la composición, el tema fue perdiendo presencia dentro de la saga y terminó siendo sustituido por nuevos motifs musicales.

Lo importante es que este tema sigue existiendo y todavía lo puedes encontrar tanto en los primeros juegos de la franquicia como en sus respectivas bandas sonoras, para disfrutarlo y, ¿por qué no?, compararlo con la obra de Georgy Sviridov para que tú mismo decidas si existen o no similitudes entre ambas composiciones.

Estoy seguro de que en esta industria debe haber más casos como este y, si sabes de alguno, compártenoslo en los comentarios. ¿Sabías de la polémica de este tema musical? ¿Qué otro tema de videojuegos te gustaría que analizáramos? Déjame tus respuestas aquí abajo en los comentarios o en Facebook, Twitter (X), Instagram y Bluesky. No olvides seguirnos en nuestro canal de WhatsApp.

Joselo Calderón te dice, Somos accidentes, esperando a suceder.

¡Nos encantaría saber qué piensas! Deja un comentario.

Discover more from La vida es un videojuego

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading