Opinión Vida Gamer

Kingdom Hearts Orchestra, un bello evento con las peores sillas

El sábado pasado tuve la oportunidad de asistir a Kingdom Hearts Orchestra World of Tres en la Ciudad de México, un evento que llenó mi corazón de tantas emociones, que aún me es difícil tratar de plasmarlo en palabras, pero que en los siguientes párrafos trataré de explicar.

Como en cualquier otro evento, al llegar nos hicieron la respectiva requisa y hablo en plural, ya que mi esposa me pudo acompañar, así que el evento era doblemente especial, luego de pasar unas puertas, llegamos donde estaban todos los asistentes, eran alrededor de 100 a 150 personas, la verdad esperaba que estuviera más concurrido.

En total tuve tres decepciones durante el evento, la primera de ellas fue la ausencia total de merchandising, ni una sola figura adornaba el evento, un escueto póster en un precario atril indicaba que estaba en el lugar correcto. Sin embargo, algunos asistentes hicieron Cosplay, así que el evento se hacía un poco más alegre.

Dieron el ingreso y allí tuve mi segunda decepción, nos sentaron en unas sillas plegables de 8 dólares a lo sumo, no importa si estabas en primera fila o estabas hasta el final, te sentabas en esas incómodas sillas, además que estaban demasiado pegadas una a la otra. Afortunadamente quedé en la esquina de unas de las filas, así que pude correrme un poco para no quedar tan apretado.

Llegó la orquesta y se prendió este concierto, iniciaron con una variación de Dearly Beloved y un pequeño resumen de la saga que se podía ver en una pantalla sobre ellos, al finalizar el auditorio casi se derrumba de los gritos y aplausos. Yoko Shimomura estaba en el escenario.

«Buenas noches» dijo Yoko en un frágil español, mi corazón y el de lo demás asistentes se derritió. Continuó dándonos las gracias por asistir y contó lo feliz que estaba de estar allí. Después de esto, continuó hablando en japonés y el traductor pues, hacia lo suyo. Minutos después, inició un repaso de los juegos anteriores de Kingdom Hearts 3.

Obviamente iniciaron con canciones del primer KH como Hikarí, Traverse Town, Olympus Coliseum y Wake Up, finalizando con Sora’s Sacrifice que heló la sangre de más de uno de los asistentes, incluyéndome.

Por más de una hora, disfrutamos de canciones de Re: Chain of Memories, 358/2 Days, Dream Drop Distance e incluso un par de Unchained X, dejando Kingdom Hearts 2 para el final, iniciando con el tema de Roxas, seguido con Friends in My Heart haciendo que nuestro corazón se arrugara un poco. También escuchamos un par de canciones de diferentes mundos, la verdad el concierto estuvo muy completo en la parte de repertorio.

Llegó el intermedio y tuve mi tercera y más grande decepción, no tocaron Sanctuary, una de las canciones más icónicas de la segunda entrega, una lástima sin duda, ya que por esa canción me hubiese sentado en el piso si fuera necesario. Mi esposa también la echo de menos, incluso llevamos pañuelos exclusivos para esa canción.

Nos dirigimos a la barra del bar y como no es sorpresa en ningún evento, los precios eran para irse al baño a tomar agüita de la llave, 4 USD por un vaso de cerveza, me pareció algo alto. Pero después de esa chillada, tocaba reponer líquidos. También vendían palomitas de maíz, perros calientes y gaseosas, pero con esos precios, mejor esperaba a llegar a un OXXO.

Ingresamos de nuevo y continuó el concierto, pero esta vez con canciones de Kingdom Hearts 3. Vim and Vigor, Gummi Ship, Anti-Aqua, The Final World y muchas más, terminando con una versión más de Dearly Beloved.

Yoko sale de nuevo y nos deslumbra con su gracia, se despide agradeciendo nuestra visita y deja el escenario. Cuando pensé que esto se había acabado, ella regresa, ante el vitoreo de «Otra, otra, otra, otra…» de los asistentes. Pero esta vez, toma el lugar del pianista, el auditorio casi cae nuevamente.

Don’t Think Twice resuena y el público enloquece, veo llanto y alegría en cada cara de los asistentes, unos mueven su cabeza al ritmo de la música, otros se toman la cara y lloran, mi esposa y yo estábamos tomados muy fuerte de la mano, mientras las lágrimas caen en silencio sobre nuestras mejillas, finaliza la canción, todos nos ponemos de pie y sabemos que no solo aplaudimos con las manos, aplaudimos con nuestro corazón y nuestra alma.

El evento acaba, Yoko y la orquesta se despiden por última vez, se encienden las luces y cada quien se dirige hacia la salida, mi esposa y yo nos miramos y sin necesidad de mediar palabra, nos abrazamos y nos besamos. Sabemos que esto ha sido una experiencia única en la vida y que después de 17 años juntos, aún nuestro corazón vibra por cada uno y por los videojuegos.

Te agradezco de todo corazón por llegar hasta aquí y te recuerdo que, gracias a ti y a nuestro Patreon, pude cumplir este sueño y viví una de las experiencias más bellas y enriquecedoras de mi vida como gamer. Gracias de nuevo y hasta la próxima.

@Relict King – Hail to the King, baby.

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