Reseñas Vida Gamer

TOEM, es hora de una aventura fotográfica

Desde hace un tiempo me gusta decir que los videojuegos ya ni siquiera son una categoría en el entretenimiento, son un medio. Así bien, encontramos aquellos hechos con el único fin de ser rentables y que se venden sin falta cada año, como las entregas de Fast and Furious en el cine. Por otro lado, hay otros que buscan expresar ideas, conflictos o excelentes historias, y, muchas veces aquí encontramos un gran listado de juegos independientes, para el caso que nos atañe, es un título que funciona con sencillez y genialidad. Desarrollado y distribuido por Something We Made para PlayStation 5, Nintendo Switch y PC, este juego nos promete una tranquila aventura desde la lente de una cámara, un juego de esos que te ayudan a relajarte después de un día de estrés en la ciudad. Hoy La Vida es un Videojuego te trae la reseña de TOEM.

La belleza detrás del lente

Inicia nuestra aventura como muchas otras en el mundo de los videojuegos: despertamos en nuestro cuarto y hablamos con nuestra madre antes de salir de casa a tragarnos el mundo. Sin embargo, el juego maneja una animación mixta de 2D y 3D; los personajes tienen diseños sencillos y amistosos, dibujados en dos dimensiones y colocados sobre un escenario en tercera dimensión con perspectiva isométrica. Además, los paisajes están llenos de pequeños detalles; tendrás ganas de fotografiar cada rincón y ser vivo que se presente ante ti, desde pequeñas hormigas hasta arboles gigantes y todo este conjunto en escala de grises, dándole ese toque artístico de otra época.

La música es otro elemento importante en nuestra búsqueda de TOEM, pues las tonadas compuestas por Jamal Green y Launchable Socks nos mantendrán tranquilos y alegres, así estemos explorando las ruidosas calles de Ciudad Tronco o los picos nevados de Kiiruberg, podremos amenizar el paisaje con estas canciones de fondo, de hecho, algunas misiones o acciones nos darán como recompensa nueva música, que, para mí, se convierte en la cereza del pastel de este bello juego.

Digan: ¡whiskey!

La jugabilidad de TOEM es realmente sencilla, controlamos a esta pequeña personita, que tendrá que viajar a través de cuatro mapas diferentes (sin contar la intro y el epilogo) en los cuales debemos ayudar a otros para poder ir avanzando a través de los escenarios. ¿Cómo ayudamos? Con nuestras habilidades fotográficas: en cada lugar las personas nos pedirán encontrar objetos, animales, gente o eventos. Por lo tanto, cada vez que terminemos una de estas tareas nos recompensarán con una estampilla para obtener un pase de autobús y poder viajar al siguiente punto del mapa y, a veces, una prenda para personalizar a nuestro avatar.

Podemos sacar nuestra cámara en cualquier momento y tomar muchas fotografías, ya sean las que necesitamos para cada misión o capturar una composición que quieras tener guardada. Además, como misión alterna, debemos fotografiar a todos los animales que veamos, los cuales ocuparán un lugar específico en nuestro álbum de fotos. También contamos con la posibilidad de voltear nuestra cámara y tomarnos selfis o usar el trípode y obtener mejores resultados. En definitiva, tu imaginación y creatividad son el límite.

La importancia del camino

Es común que en muchas historias se nos resalte siempre la importancia del camino más allá del objetivo, y no digo que esté mal; es una premisa que también considero importante en mi vida. Sin embargo, este título logra ofrecernos un cierre igual de memorable al trayecto. El objetivo de nuestra aventura es llegar a la cima de una montaña y presenciar el fenómeno TOEM, y en el transcurso habremos ayudado a muchísimas personas, pasando por diferentes situaciones que nos sacarán sonrisas. Luego, en la cima seremos testigos de lo hermoso de TOEM, un punto final que nos permite sentirnos a gusto con el juego a pesar de su corta duración.

En conclusión, TOEM es un título que merece una oportunidad, que desarrolla la imaginación y la creatividad, que nos permite descansar, sonreír y disfrutar. Su jugabilidad es muy sencilla y su historia no va más allá de una pequeña figura y su cámara (y no necesita hacerlo), por ende, también es corta esta reseña, pues no quiero adornar más con palabras una aventura que se centra en la forma como visualizamos el mundo que Something We Made nos trajo. Porque la vida muchas veces trata de eso, de disfrutar del paisaje y si es posible, retratarlo en una foto para la posteridad.

Ahora cuéntame, ¿Has probado TOEM? ¿Te gusta la fotografía? ¿Abriste tu cámara por accidente y velaste el rollo? Déjame tus respuestas aquí abajo o en Facebook, Twitter e Instagram.

Calachoowie te dice, see you space cowboy…

Nota del editor: La actual reseña se realizó con una copia digital de TOEM para Steam, recibida por Popagenda.

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