Reseñas Vida Gamer

Reseña Scathe, un ciclo infernal sin fin

Luchar en el infierno podría llegar a ser interesante, pero no cuando todo es igual

Soy amante de los shooters, y cada vez que sale uno nuevo no puedo evitar emocionarme por lo que pueda ofrecerme. Este año he tenido la posibilidad de probar Metal: Hellsinger y como no, de volver a pasarme Doom Eternal. Así que cuando tuve Scathe entre mis manos pensé que sería una nueva experiencia de batallas en el infierno al mejor estilo del género Bullet-Hell.

Scathe es la historia de Scathe, un ser diseñado por el Creador Divino, al cual se le ha asignado la tarea de entrar en el laberinto de Sacrilegio, acabar con sus generales y ayudar a la entidad divina a restablecer el balance entre el bien y el mal. Contarás con un arma de munición infinita (la cuál usarás la gran mayoría del tiempo, pues el resto de munición es supremamente escasa), un dash para escapar de ciertas situaciones difíciles, algo de magia, y tu ingenio para acabar con las hordas del infierno.

Todo pintaba muy bien. Tipo demasiado bien.

Un Paraíso Infernal

Scathe es un juego que tiene todo el potencial para ser un AAA que se pueda mantener en el top de ventas por unos años. Tiene un buen diseño visual, contando con múltiples biomas, un sistema de renderizado exquisito que logra llevar la iluminación y los colores a su máximo nivel. Así mismo, sus niveles tienen distintos biomas y nos llevan a recorrer hasta los más inhóspitos rincones del infierno.

Pasando por templos, zonas industriales (al mejor estilo DOOM), parajes llenos de naturaleza y fauna del averno, y como no, una variedad interminable de demonios para todos los gustos. Asimismo, nuestro personaje cuenta con un arsenal variado de armas y habilidades que podremos usar para abrirnos paso y cumplir con nuestro deber divino. Ahora bien, no todo fue un viaje tranquilo por los confines del infierno, pues las cosas no están del todo bien.

Un diseño muy experimental

Hasta el día de hoy, con más de 20 horas acumuladas, todavía me cuesta saber si lo que estoy haciendo es lo que debería estar haciendo, y si el camino que estoy tomando es el correcto. Scathe cuenta con un sistema de niveles, ehhh… un tanto peculiar. En cada sala o nivel al que entramos podremos salir por distintas puertas, las cuales nos llevaran a salas adicionales. Hasta ahí todo bien.

Sin embargo, esta sala puede que conecte (o no) con una línea siguiente de salas adicionales, donde podremos encontrar runas, armas o jefes. Aquí te dejo una imagen para que me entiendas un poco mejor:

¿Cuál es el problema? Te preguntarás. Pues resulta y acontece, que si deseas pasar de una sala a otra, tendrás que volver a completar el nivel para volver a abrir las puertas, esto traduce a: tendrás que volver a hacer las últimas 4 salas que pasaste antes de llegar al jefe, solo para poder acceder a otra línea por la cuál tendrás que devolverte y volver a aniquilar los enemigos que antes ya habías aniquilado (vuélve a leer después de terminar la frase, así es como se siente el juego). Es un ciclo de gameplay basado en la repetición, y la repetición de esa repetición.

La repetición, no solo de los niveles

Muchos sabrán que soy un amante del buen sonido y la música en los videojuegos, y lastimosamente, Scathe solo logra aportar esta última. El sonido en este infernal juego es de las cosas que más afectaron la calificación que le doy, pues desde el inicio pude sentir las repeticiones de sus sonidos una y otra vez, los gruñidos de sus enemigos, el sonido metálico de las placas al caer, los estallidos de los cuerpos demoniacos y los mismos ambientes con ligeros cambios.

Adicional a esto, muchos de sus elementos carecen de profundidad, ya sean las visualmente impresionantes armas, los hermosamente creados entornos, y los temibles demonios. Todos suenan vacíos y carentes de emoción o peso. Aún teniendo una escopeta doble cañón a mi disposición; al disparar sentí como si disparara arvejas, pues no hay un peso o cuerpo sonoro que me ayude a meterme en el papel de un guerrero celestial. El sonido de un FPS siempre será algo que el usuario esta escuchando y por esto debe tener un rol importante, y en Scathe, no se buscó ese potencial.

Conclusiones

Scathe es un juego que pudo ser muy grande, cuenta con un apartado gráfico impresionante, una amalgama decente de enemigos, entornos y armas. Sin embargo, su núcleo de jugabilidad se centra en la repetición y en alargar las horas de juego sin importar lo que cueste. Más aún, no tiene puntos de innovación en el género del Bullet-Hell, presenta una narrativa blanda, y descuida aspectos como el diseño de sonido que juegan un papel fundamental en un FPS.

Hasta aquí llego yo pero no sin antes dejarte con una incógnita. ¿Podrás tu acabar con las hordas del infierno y restaurar el balance? Recuerda dejar tus comentarios aquí o en nuestras redes de FacebookInstagram o Twitter.

@Itssquirrel – ¿Cuál es la música de la vida? Silencio, hermano.

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