Reseña Viewfinder, una aventura para enmarcar

La creatividad humana no tiene límites, y en los últimos años hemos visto como florece en los videojuegos, títulos experimentales que nos han dejado con la boca abierta, historias con más giros que la pista de Nürburgring y formas tan extrañas de jugar que ya ni hace falta usar el control.

Y esta vez tengo que alabar a aquella persona en Sad Owl Studios, que dijo: «oigan, y si el jugador le toma una foto al mundo y esa foto se vuelve parte del escenario» pues grosso modo, esto es lo que sucede con Viewfinder, un juego que lleva a los puzzles ambientales un paso más allá.

¿Qué pasa después?

Al iniciar Viewfinder, no sabes por qué estás allí, solo inicias a resolver puzzles y todo se ve genial, ya a la mitad del juego, tienes ciertos cabos que vas uniendo y quieres saber más, y cuando todo empieza tener más sentido y tienes las piezas de este gigantesco rompecabezas ya casi en su sitio, ¡pum! Se acaba el juego.

No estoy diciendo que Viewfinder dure muy poco, lo que pasa es que su historia es algo intrincada y las mejores partes, están dispersadas en una especie de gramófonos, y aunque algunos son fáciles de encontrar, otros son incluidos en puzzles opcionales y terminas dejándolos pasar.

Fuera de esto, tenemos un peludo acompañante, que nos irá narrando algunos apartes de la historia y nos explicará con más detalle el porqué estamos allí. Su nombre es Cait, un gato parlante, que se asemeja bastante en su comportamiento al gato de Cheshire de Alicia en País de las Maravillas.

Lastimosamente, y como te dije antes, el juego acaba justo cuando la historia se pone más interesante, aunque creería yo, que esto sucede porque pronto tendremos un Viewfinder 2, su historia y ambientación da para muchos juegos más y sientes que acabas en un cliffhanger, que te deja con ganas de conocer más de este universo.

Piensa fuera de la caja.

Has visto que todo coach espiritual, motivador o conferencista que viste jeans apretados y mocasines sin medias, prostituye el término «think out of the box» para vender cursos o libros llenos de humo, que al final no sirven para nada.

Pues te cuento que Viewfinder es todo lo contrario a esto, si existiera un diccionario universal, justo al lado de esta frase, debería ir: Véase también: Viewfinder. Con link a esta reseña, por supuesto. 😉

Los puzzles están cargados de imaginación, no hay dos soluciones iguales, eres impulsado a dar tu propia perspectiva de lo que está pasando, no es poner una foto aquí, moverse allí, y continuar a lo siguiente. Fuera de esto, hay una progresión en los puzzles, dando la curva de dificultad necesaria para ir aprendiendo cada mecánica de una forma orgánica y no sobre impuesta.

Iniciamos con acertijos sencillos para aprender que el mundo puede ser cambiado como uno desee, vas a utilizar fotos de diferentes elementos, que al ser posicionados en el escenario estas uniones se volverán realidad.

Y aunque ahí dice alinear, la fusión no será perfecta, tú puedes jugar con la ubicación tanto de las fotos predeterminadas como las que hagas tú mismo. Y es que más adelante se te será dada un cámara fotográfica con la cual puedes sacar tus propias instantáneas para usarlas como solución de los acertijos.

Pero no todo será, toma una foto y ponla en el lugar correcto, tendrás que alinear los portales de salida, activarlos con baterías o con sonidos. Habrá sitios y objetos que no pueden ser fotografiados, así que deberás jugar con el espacio negativo.

En ciertos escenarios hay cámaras fijas, que te ayudarán a completar puzzles donde la precisión es muy importante.

También debes recordar que aunque una foto es bidimensional, al ponerla sobre el escenario será un entorno 3D, así que podrás recorrer ciertas partes que no se ven en la fotografía, o como por ejemplo llegar a tomar esa mejora de salto que vez en la imagen debajo.

Fuera de esto, la profundidad con que tomas la foto, será clave al posicionarla, si haces la toma de algo muy lejano, no quiere decir que si la alineas con un objeto cercano, este aparecerá allí al lado. Deberás alejarte lo suficiente para que las dos imágenes combinen.

¿Me puedo quedar a vivir aquí?

Uno de los puntos más fuertes de Viewfinder, es su apartado gráfico, todo se ve espectacular, dan ganas de sentarse y disfrutar del paisaje. Además, no contamos con el mismo estilo de arte, a medida que avancemos descubriremos nuevas formas de ver el mundo.

Es más, nosotros podemos cambiarlo, ya que antes de entrar a un nivel podemos elegir el filtro de nuestras fotografías, creando una mezcla muy interesante, que sirve como lienzo para sacar capturas y usarlas como wallpaper.

Musicalmente, cuenta con lo justo para hacer el juego más inmersivo, no hay canciones para tararear después de jugar o buscar en Spotify, pero su musicalización de los sonidos ambientales, menús, efectos de la cámara y la actuación de voz es de altísimo nivel. Me sorprende como se ha pensado en cada detalle y como hace juego con su temática.

5 minutos más.

Lo único malo, o más bien, lo único no tan bueno, es la duración, (en este juego no vi cosas malas, son más elementos que les faltó un poquito de pulido para ser perfectos) en poco menos de 4 horas, según tu nivel de abstracción y pensamiento crítico, vas a ver los créditos finales.

Justo cuando ya manejas a la perfección las mecánicas, el juego se despide de ti, y aunque la jugabilidad está presente, esta se basa en completar algunos niveles opcionales y conseguir todos los objetos coleccionables.

Los coleccionables incluyen estos bonitos patitos, planetas, imanes para la nevera y hasta piezas de Mahjong.

No hay múltiples finales o New Game Plus, igual no los necesita, por mi parte sentí que la duración estuvo un poco más abajo de lo justo, pero lo adecuado para no sentir que estaba realizando el mismo puzzle una y otra vez. Cada nivel ha sido creado específicamente para enseñar algo nuevo y no sentir esa monotonía que golpea tan fuerte a los juegos de desafíos ambientales.

Finalmente, Viewfinder se lleva un Muy Recomendado por parte nuestra, es un juego muy especial, con mecánicas interesantísimas y creería yo, que un desafío en programación para sus desarrolladores, crear algo así estaba destinado a ser roto por los jugadores en dos minutos, pero jamás vi un bug o crasheo, y cada idea que salía de mi mente, se podía ejecutar, como si el juego contemplará las mil y una opciones posibles.

Y lo más importante, no hay esos muros de dificultad comunes en los juegos de puzzles, donde si no haces lo propuesto al milímetro quedas bloqueado. Así que recomendado también para los más impacientes. Ya para despedirme, te agradezco llegar hasta aquí y te recuerdo que Viewfinder, ya está disponible en PS5 y Steam, así que cuéntame, ¿dónde lo jugarás? Déjame tu comentario aquí abajo o en FacebookTwitter e Instagram.

@Relict King – Hail to the King.

¡Nos encantaría saber qué piensas! Deja un comentario.

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