Black Myth: Wukong, una excelente reinvención del Viaje al Oeste

Han pasado cuatro años desde que Game Science lanzara un tráiler con el cual se pudiera llamar la atención de las personas y aumentar así el número de trabajadores en el desarrollo de su juego. La estrategia fue todo un éxito y terminaron recibiendo más de diez mil postulaciones para participar en un título que se veía asombroso. Es así que el pasado mes de agosto por fin vio la luz uno de los juegos más esperados del 2024, sin más preámbulos, La Vida es un Videojuego te trae las primeras impresiones de Black Myth: Wukong.

La belleza de la antigua China

En los primeros minutos del juego podremos ver a Sun Wukong enfrentándose contra la Corte Celestial, en un combate que nos deja atónitos por su gran epicidad, con dioses de tamaño colosal en el horizonte, mientras nos debatimos en duelo sobre las mismas nubes. Y este será solo un abrebocas, a partir de aquí avanzaremos por diversos biomas (bosques, desiertos, tundras, pantanos y montañas), que denotan las ruinas de una época mejor y aunque la naturaleza puede mostrarse de forma agreste, tiene una belleza realista y única. Las luces, el viento, la arena, la nieve, todo se ve sencillamente espectacular.

Los personajes también gozan de este nivel de detalle, en sus animaciones y movimientos en combate, viéndose fluidos y aterradoramente realistas. Uso el término «aterradores» porque los yaokuais (los enemigos que enfrentamos) tienen aspectos extraños, de animales, piedras o plantas que cobran vida de forma antropomórfica, mostrándose deformados o decrépitos.

Conjuntamente, la música nos lleva por nuevos horizontes, alejándonos de los arreglos occidentales a los que estamos acostumbrados, para ofrecernos un nuevo mundo de sonidos que todavía hoy, a pesar de la globalización, resulta exótico y atrapante. Esta estuvo a cargo de 8082 Audio y logran que la inmersión a China sea completa, con sonidos que nos meten de lleno en la trama y logran que acompañemos al Predestinado en este épico viaje.

Sencillez y dificultad a la par

Black Myth: Wukong es un videojuego que está dentro de la categoría de los soulslike, no obstante, en diferentes momentos logra alejarse de lo tradicionalmente establecido y le da un respiro al género. Aquí es posible encontrar apartados comunes, empezando con la dificultad, en algunos casos, encontrarás jefes que vencerás sin mayor demora al primer intento, pues no hacen demasiado daño o sus arremetidas no varían mucho. Pero hay otros, normalmente los que cierran el capítulo, que exigen mucho más y que seguramente te pidan toda tu concentración y de varios intentos para aprenderte sus ataques y movimientos.

Por añadidura, se puede ganar experiencia cada vez que vences enemigos, acumulando niveles, los cuales otorgan Chispas, estos son los comunes puntos de talento, que usarás para mejorar poco a poco al Predestinado.

  • Habilidades: En estos árboles encuentras talentos que mejoran al mono de forma general, incluyendo su vitalidad, vigor y daño crítico. Además encuentras las tres posturas; machaque, pilar y estocada, cada una influye en la forma en la que se usan los ataques pesados, estos árboles de talento mejoran sus respectivas poses y agregan movimientos extra a cada una de ellas.
  • Conjuros: A su vez, El Predestinado cuenta con hechizos mágicos que lo ayudarán en los combates, aquí podrás cultivar cada uno de ellos, mejorando su desempeño, así como el daño que ejercen y el costo de maná y vigor en cada uso.

Otra de las características es la posibilidad de elaborar armaduras y armas, a partir de los tesoros y materiales encontrados en tu aventura, en donde cada conjunto te ofrecerá no solo ventajas estadísticas, sino un desempeño específico según el escenario en el que te encuentres. También, es posible fabricar medicinas, las cuales otorgan beneficios durante cortos periodos, ya sea más ataque, defensa o aumento de protección contra estados alterados.

Por otro lado, el combate se desenvuelve de forma mucho más fluida, eliminando la opción de parry (parada), para centrar los esfuerzos principalmente en el ataque y en esquivar. Aquí encontramos entonces los ataques ligeros con el Rú Yì Bàng (el báculo que cambia de tamaño), los cuales permiten acumular puntos de concentración, algo que también puede hacerse al realizar evasiones perfectas, es decir, esquivar justo antes de un ataque. En consecuencia, cuando tienes uno o más puntos de concentración puedes liberar un ataque pesado, el cual consume toda la concentración acumulada para hacer un muy buen daño a tus enemigos.

Lo anterior crea una especie de minijuego en el que se recompensa la paciencia y te obliga a encontrar buenas ventanas de oportunidad para maximizar el daño que le hagas a los yaokuais. Asimismo, durante el combate podrás hacer uso de hechizos ofensivos y defensivos, que deben usarse en momentos específicos para potenciar su efecto, por ejemplo, convirtiéndote en roca cuando un ataque sea difícil de esquivar o paralizándo a tu rival justo en un derribo para infligirle mucho más castigo.

Un extraño viaje al oeste

En Black Myth: Wukong encarnamos al Predestinado, es decir al personaje que seguirá los pasos del Rey Mono varios siglos después de que este fuera aprisionado por los dioses de la Corte Celestial, esto lleva a que las historias que conocemos sobre la novela china del Viaje al Oeste no sean recreadas explícitamente, sino que sean referenciadas a partir de los múltiples personajes que nos encontramos en el camino, especialmente a través de pequeños cortes de escena al principio y final de los combates contra jefes, y, en cuentos que llenan nuestro diario cada vez que derrotamos a un enemigo.

El problema entonces es que, por la misma razón, la trama es difícil de llevar, pues no se entiende de primera mano la motivación de nuestro protagonista, ni la de nuestros enemigos más allá de que nos encontramos en la búsqueda de las seis reliquias del Rey Mono. Aparecemos entonces en tierras yermas y devastadas, sin una explicación concreta de la situación que nos llevó hasta ese momento. No obstante, con paciencia, las piezas empiezan a encajarse y se logra disfrutar en gran medida. Sumado a que, al final de cada capítulo se muestra un cortometraje que procura solucionar (o aumentar) las dudas sobre lo que está sucediendo, los cuales cambian de estilo de animación para cada episodio.

En conclusión, nos encontramos con un título excelente en casi todos sus apartados, especialmente en sus mecánicas sencillas, aspectos visuales impolutos y un apartado artístico mágico. Sin embargo, flaquea un poco en la narrativa, ya sea por la opción de contar la historia a través de los cuentos y específicamente en los combates, o, tal vez, porque soy una persona criada desde lo occidental, desconociendo en gran parte la mitología china y la forma en que se cuentan sus historias.

Aun así, es un título que le otorga frescura al género y que te engancha desde los primeros momentos, siendo una parada obligada para quienes disfrutan de los soulslike.

Y hasta aquí me ha traído el Rey Mono, antes de irte a completar su épico viaje, respóndeme, ¿ya tuviste la oportunidad de probar este título?, ¿qué te pareció su jugabilidad?, ¿sabes cuánto pesa el Rú Yì Bàng? Déjame tus respuestas aquí abajo en los comentarios o en nuestras redes, Facebook, Twitter e Instagram.

Calachoowie te dice, see you space cowboy…

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