Curiosidades Vida Gamer

Los DLC, un plan que se viene gestando desde hace décadas

Los DownLoadable Content (en español contenido descargable) y conocido por sus siglas DLC, suelen ser tema de conversación entre millennials nostálgicos. Y es que se ha vuelto tan recurrente esta horrible mecánica, que con el paso del tiempo y a pesar de molestarnos cada vez que sale un DLC nuevo para nuestro juego favorito, vamos a la tienda digital y lo compramos, no sin antes rechistar frente a nuestros conocidos; alegando de como antes lo juegos que comprabas venían completos. Pero, ¿sabes cuál es la historia detrás de esta práctica en los videojuegos? Hoy en La Vida es un Videojuego te lo contamos.

Arranquemos entonces con los precursores del DLC, transportándonos a la década de los 80, en la que el servicio GameLine, para Atari 2600, permitía a los usuarios descargar juegos a través de una línea telefónica, conectándose directamente a un cartucho plateado, llamado Master Module. De igual manera, Sega lanzó un servicio similar en 1994, llamado Sega Channel, que ofrecía descargas de videojuegos a través del sistema Mega Drive, usando la televisión por cable. Sin embargo, estas herramientas ofrecían los juegos completos y no contenido adicional para los mismos.

Entonces, si hablamos de los DLC como contenido adicional para los juegos, es importante poner sobre la mesa a las expansiones, ya que estas tenían el mismo objetivo de los DLC actuales; adiciones al juego base, como mapas, armas, objetos e incluso historias que extendían y complementaban el juego del que salían; el problema es que debías comprarlas en físico y eran especialmente populares para los computadores personales. Es entonces cuando entran a escena las primeras expansiones en videoconsolas; específicamente en el año 1994, se lanza Sonic and Knuckles, un videojuego para Mega Drive, que tenía una interesante característica: el cartucho contaba con una ranura en la parte superior del mismo, que permitía conectar los juegos Sonic the Hedgehog 2 y 3, «parchando» el código de los anteriores y ejecutándose juegos más completos, añadiendo personajes y niveles nuevos. Otro ejemplo, es la expansión de Grand Theft Auto: London 1969, para PlayStation, en donde el jugador debía poner el disco de London 1969, luego debía quitar este y poner el juego original de GTA y finalmente volver a poner la expansión para poder jugarla.

Con el pasar del tiempo, los servicios online empezaron a tomar fuerza, gracias también a la expansión de servicios de Internet y el aumento de velocidad en los mismos, estas expansiones finalmente se transformarían en los actuales DLC, asequibles en las plataformas digitales de las diferentes videoconsolas y computadoras, y, el resto es historia…

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Calachoowie te dice, see you, space cowboy…

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