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Elden Ring: Primeros pasos en un mundo que viene por ti

Tras recorrer kilómetros a campo traviesa, vislumbrar el horizonte adornado de imponentes árboles dorados y atacar caravanas encabezadas por dos gigantes que resguardan un apetecible tesoro podemos decir que sí, Elden Ring es un juego de FromSoftware en todo el sentido de la palabra, con todo lo que esto implica.

La beta cerrada nos permitió probar cada una de las virtudes del nuevo juego del director Hidetaka Miyazaki con la colaboración del afamado autor de Game of Thrones, George R.R. Martin, descubriendo además que a pesar de las novedades, que no son pocas, el título se siente familiar para aquellos que hemos gozado y sufrido a partes iguales de los juegos de la desarrolladora japonesa más influyente de la última década. Sin más preámbulo, te invitamos a leer nuestras primeras impresiones de uno de los títulos más esperados del año entrante.

¿Dark Souls 4 o Demon’s Souls 2?

Una vez iniciamos el título, nos percatamos que no hay una cinemática o algún texto que nos dé algo de trasfondo sobre el enorme mundo que pronto se abrirá ante nuestros ojos. En su lugar, tenemos pues, una selección de cinco clases diferentes sin la posibilidad de una personalización en la apariencia de nuestro héroe como sí sucedía en títulos anteriores (a excepción de Sekiro). Probablemente, esto se deba a la duración de la beta, de alrededor de unas tres horas, en las que te podemos asegurar: te quedarás corto. Si te quedaste con la curiosidad, las clases a escoger son las siguientes:

  • Guerrero
  • Caballero encantado
  • Profeta
  • Campeón
  • Lobo sangriento

Para nuestra primera prueba de contacto nos decantamos por la clase de lobo, el cuál destaca por su asombroso diseño y el cabello largo plateado que le queda muy “cool” al personaje. Una vez escogido, iniciamos en una cueva en la que veremos varios mensajes luminosos y las ya clásicas, manchas de sangre que revelan los últimos pasos dados por otro jugador antes de su inevitable destino. Asimismo, cabe recalcar que la zona inicial sirve como un pequeño tutorial para que nos vayamos familiarizando con el esquema de control y las nuevas habilidades del personaje, como, por ejemplo, el uso del sigilo, el ataque combinado con salto y el contraataque, el cuál resulta extremadamente útil hasta con los mismos jefes de los cuales hablaremos más adelante. Sin embargo, para aquellos más impacientes, basta con pasar de largo de la zona, dirigirse directamente hasta al ascensor y abrir el portón con la animación marca de la casa para degustar la mayor novedad de este título: su impresionante mundo abierto.

Un mundo para perderse… y morirse

Como mencionamos anteriormente, Elden Ring arranca de una manera muy similar a títulos anteriores de FromSoftware, pero una vez atravesamos el umbral y salimos al aire libre, es cuando empezamos a calcular la inmensidad del macro-escenario que el equipo comandado por Miyazaki ha diseñado para nosotros, bautizado por Martin como Las Tierras Intermedias. Pero antes de ponernos a explorar , no estaría mal reposar en las nuevas hogueras, acá llamadas convenientemente: Lugares de Gracia. En estos lugares podemos realizar acciones como aprender hechizos, gestionar equipo, subir de nivel, vamos, lo normal… No obstante, una de las novedades es que el jugador puede manipular a su antojo los ciclos día, tarde y noche, ¿afectará esto al mundo? Quién sabe. Tal vez esto abra la posibilidad de ver nuevos enemigos o que sus comportamientos se vean afectados gracias al horario. Lo único que pude atestiguar fue la aparición de un búho de ojos amarillos muy enigmático, así que probablemente existan animales que solo salgan en determinadas horas del día.

Ahora, retomando los Lugares de Gracia, que, al estar repartidos por zonas importantes y unos más lejos de los otros, nos preguntábamos si tras haber recorrido grandes distancias y por alguna razón morimos, ¿tendríamos que volver a recorrer el mismo tramado? Pues no, no exactamente. Pensando en esto, los chicos de FromSoft nos han facilitado la vida gracias a la incorporación de unas pequeñas estatuas llamadas “Estatuas de Marika”, las cuales vienen siendo una especie de checkpoint, ya que en caso de morir a manos de un enemigo, podremos revivir justo en ese punto y sin necesidad de volver al último Lugar de Gracia en el que hemos descansado. Puede que esto desanime un tanto a los más puristas, pero dada las características de este nuevo título, sería muy engorroso recorrer distancias tan pronunciadas solo para volver a morir una y otra vez. De nueva cuenta, es una decisión que responde al sentido común.

Como recorrer el escenario a pie se antoja abrumador, esta vez estaremos acompañados de Torrente, un veloz corcel híbrido entre gacela y caballo. Junto a él, podremos recorrer con mayor rapidez toda la extensión del escenario, utilizar zonas exclusivas para ejecutar un espectacular “súper salto”, como también combatir a lomos de este.

Vive y deja morir

Si bien, Elden Ring no te lo dice todo y es muy normal sentirse anonadado, es importante recalcar que el juego te indica, muy a su manera, el camino a seguir. Al estar cerca de un Lugar de Gracia, una especie de aura dorada apunta hacía el punto cardinal al que debes dirigirte, algo similar al viento de Ghost of Tsushima. Claro, esto es solo una sugerencia, ya que lo mejor que puede hacer un jugador es adquirir las valiosas “runas” que dejan caer los enemigos, que vendrían siendo la versión de las almas o los ecos de sangre, como también los tesoros que esconden varias de las cuevas y calabozos opcionales.

Sobre estos últimos tuvimos la oportunidad de completar un par, encontrando casi siempre al final un miniboss (la mayoría de veces era una variante más grande de un enemigo normal) y si bien no resultan excesivamente complicados, no esta de más recomendarte combatirlos con cautela. La estructura de los calabozos recuerda poderosamente a las Mazmorras del Cáliz (de las cuáles no fui muy devoto) más que todo por su aparente simpleza y su brevedad. Ojalá esto se más que una impresión apresurada y no una constante como sí sucedió en Bloodborne.

Durante nuestro trayecto, también tenemos la posibilidad de recolectar materiales para crear nuevos objetos. En este caso podemos recolectar minerales cerca de los peñascos, hierbas de todo de tipo para fabricar menjurjes o cazar animales para aprovechar su piel y sus huesos. De estos últimos no tenemos demasiado clara su utilidad, pero suponemos que servirán incluso para la mejora de ciertas armas.

Aunque el juego apremia que te tomes tu tiempo explorando, es muy probable que en algunos puntos te sientas perdido. Pensando en esto, Elden Ring incorpora un mapa que se va descubriendo a medida que avancemos por las extensiones de Las Tierras Intermedias, en el cuál se le concede al jugador las opciones de colocar marcadores según le convenga. Y no solo esto, ya que el mapa también recopila cada uno de los Lugares de Gracia previamente visitados para que hagamos uso del viaje rápido. Eso sí, es recomendable hacerlo cuando se tenga prisa, porque la experiencia o las runas adquiridas caerán bastante bien frente a los enemigos, algunos de los cuales presumen ser bastante poderosos.

De acuerdo a lo que nos ha enseñado la beta, los enemigos van desde los conocidos soldados no muertos, perros salvajes, soldados armados hasta los dientes, murciélagos antropomorfos, goblins, y unas bolas de tentáculos que te sorprenderán por su rapidez y su agresividad. Cada uno de estos aparecen en lugares determinados, por ejemplo, los goblins suelen aparecer cerca de las cuevas, los cangrejos gigantes en charcos y los enemigos voladores en lugares empinados. Agregando a lo anterior, Elden Ring también juega a la sorpresa así que no te alarmes si un grupo de enemigos te tienda una emboscada o de la nada aparezca un dragón lanzando fuego cuando menos te lo esperes. Si bien la IA de los enemigos no es demasiado avanzada, esto se compensa por su letalidad. Eso sí, los jefes principales son otro cantar, y la beta nos lo dejó muy claro con Margit, un señor bastante grande y peludo que nos hizo reconsiderar eso que se ha estado diciendo desde hace mucho: que Elden Ring es un juego más fácil… y no podemos estar más en desacuerdo.

Elden Ring claramente ofrece más herramientas al jugador y entre esas encontramos las llamadas Cenizas de Guerra, un conjunto de habilidades que se pueden mezclar con ciertas armas. Pensemos en ellas como las gemas sangrientas de Bloodborne, las cuales podemos cambiar y reutilizar a nuestro antojo. La ceniza que más usamos fue la del rayo ya que hacía un daño decente, se ejecutaba relativamente rápido y consumía poca magia. Asimismo contamos con unas magias que nos permiten invocar una jauría de lobos, un guerrero o un mago, por poner unos ejemplos. Desgraciadamente, algunas de estas ayudas resultan un tanto descompensadas y se ve necesario que se reduzca su eficacia sino queremos que el juego se rompa a las primeras horas.

La belleza entra por los ojos

Si algo nos ha quedado claro durante estos años es que FromSoftware no se especializa en crear videojuegos con gráficos hiperrealistas y súper avanzados, no. Lo suyo ha sido crear experiencias sostenidas en un excelente diseño de niveles y una dirección de arte fuera de lo común. En este caso, Elden Ring no reinventa la rueda. Habiéndolo jugado en PS4 Pro, teniendo en cuenta además que se trata de un título intergeneracional y dada su condición de mundo abierto, podemos decir con seguridad que se ve bastante bien. Puede que algunas zonas las haya sentido algo genéricas, pero considero que las texturas son buenas sin muchos alardes, su rendimiento en general fue positivo, así como también la distancia de dibujado. Vi algo de popping al cabalgar sobre Torrente pero nada que rompa la inmersión. No esperen un portento gráfico como el visto en el remake de Demon’s Souls, por ejemplo, pero Elden Ring no lo necesita.

Lo que verdaderamente luce fantástico son los diseños de los enemigos y las armaduras que portaremos durante la aventura, luciendo sumamente detalladas y con múltiples texturas. A su vez, los fondos de los escenarios se ven para enmarcar por los bonitos e imponentes árboles dorados que decoran el horizonte. El sonido no difiere mucho de obras anteriores. Nuevamente contamos con actuaciones de voz comedidas pero con el tono de melancolía e ironía con el que el estudio japonés nos tiene acostumbrados. La música aparece en momentos de gran tensión, en especial y como no, en las batallas contra los jefes. Se ha confirmado el Ray Tracing para consolas de nueva generación por medio de un parche, sumándose a las resoluciones a 4K y desempeño hasta los 60 frames por segundo.

En definitiva, Elden Ring nos ha dejado con muy buenas sensaciones. Lo dicho anteriormente, no reinventa la rueda y se parece a muchas de sus obras anteriores. Sin embargo, el hecho de contar con un mundo abierto y puliendo las mecánicas que han encumbrado a FromSoftware a convertirse en uno de los mejores estudios desarrolladores del mundo puede ser un pretexto suficiente para obviar algunos detalles y hacernos suspirar hasta el 25 de febrero del año entrante. Nosotros, por nuestra parte, contaremos las horas. Y tú, ¿también esperas Elden Ring? Recuerda dejar tus comentarios aquí en nuestras redes de FacebookInstagram o Twitter.

@jorgworldchamp I’ll buy that for a luka.

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