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EGGLIA: Rebirth, un mundo dentro del cascarón

Debo aceptar que me he acercado a este juego por lo hermoso que se ve, sin siquiera saber que es de hecho, un port de móviles a Nintendo Switch, de haberlo sabido no me hubiera lanzado de cara contra este simpático mundo. Aun así, sigue perteneciendo a ese género que tantos fanáticos tiene, un juego de rol que está lleno de referencias a otros títulos y sacará algunas sonrisas de vez en cuando. Hoy La Vida es un Videojuego te trae la reseña de EGGLIA: Rebirth.

Magia en cada trazo

Como he sugerido hace un momento, lo que te engancha en un comienzo al título es el apartado visual, es sencillamente bello. Este no resalta por grandes gráficos, sino por la magia que transpira en cada rincón al que miramos. El diseño de personajes es extremadamente tierno y los escenarios no se quedan atrás, dándonos la posibilidad de viajar por diferentes biomas, ampliando de a pocos el mundo de la aventura. Destacar también, que los personajes cuentan con un diseño en 2D para las conversaciones, que rememora al arte de la Saga Mana (Seiken Densetsu), lo cual fue grato ver cuando recuerdas estos títulos con tanto cariño.

La parte musical es realmente sencilla, si bien sus canciones transmiten bastante y se usan para incentivar la inmersión en el título, no hay mucha variedad, haciendo que empiecen a volverse repetitivas a medida que avanza el juego.

Familiaridad y repetición

EGGLIA: Rebirth es un RPG, que usa elementos característicos del género, como lo es el combate por turnos, la subida de nivel, estados alterados y la asignación de misiones. Además de transcurrir en un mundo mágico en el cual las habilidades del protagonista serán vitales para ir desenmarañando la trama. Encontramos entonces un sistema de combate tipo roguelike, que recuerda a juegos centrados en calabozos, como Chocobo’s Dungeon o The Nightmare of Druaga, en donde la exploración de estos escenarios se hace a través del movimiento por cuadrantes, en este caso, hexágonos. Asimismo, nuestra movilidad y ataque depende de un dado, entonces nos podremos mover tantas casillas como marque el cubo, y, si debemos atacar, el daño de nuestro duendecillo dependerá de nuevo de que tanto haya salido en el dado.

Para ganar los combates lo único que debemos hacer es llevar a nuestro héroe (Chabo) al final del escenario, mientras por el camino encontraremos enemigos. Aparte de esto, no hay mucho más: lanzas el dado, te mueves y atacas. Sin embargo, hay un sistema de espíritus que agrega un poco de variabilidad a la aventura, este se centra en seleccionar a un elemental (fuego, agua, planta, luz y oscuridad) que te ayude a realizar hechizos, ya sea para fortalecerte o atacar al enemigo.

Es importante aclarar que cada escenario cuenta con un número máximo de turnos para poder concluirse, por lo que, si se agotan, fin de la partida. Entonces, si vas directo a la salida, no habrá problema, aunque, cada uno de estos tableros cuenta con misiones secundarias que te pedirán recolectar un recurso específico: derrotar a algún monstruo especial o variar tu equipo, lo cual hará que tardes más y debas usar un poco de estrategia en cada enfrentamiento (muy poca, la verdad).

Por otro lado, EGGLIA también tiene una gran parte centrada en la gestión, en este caso, de nuestro pueblo inicial. En este podemos ayudar a nuestros amigos a construir sus hogares e incluso darles muebles para decorar sus respectivas casas. Por ello, será normal que pases gran parte del tiempo buscando los materiales necesarios para aumentar el tamaño de tu casa y hacer los recados que cada miembro del pueblo te pide. En este punto sale a relucir que originalmente fue concebido como un juego para celulares, pues para mejorar ciertos lugares o cultivar ciertos materiales, se te pedirá tiempo real para culminar la tarea, el cual se puede acortar con un objeto especial. Aunque la mecánica de tiempos de espera tan común en móviles estará ahí palpitante.

Me recuerda a Gaia, uno de los sabios de Legend of Mana.

A media que se avance en la historia, nuestros amigos nos ayudarán en la exploración de las mazmorras, pero no harán mucho la verdad, solo se especializarán en la recolección de un recurso en específico. Estos también tienen una barra de energía, que se gasta por cada paso que demos en los escenarios y se recarga en uno cada 3 minutos, volviendo a estar latente la mecánica de juegos móviles, lo cual puede solucionarse dándoles un bebedizo. Por ende, pasaremos todo el tiempo, gestionando el pueblo, haciendo recados y atravesando escenarios.

EGGLIA no logra salir del cascarón

La historia de EGGLIA nos pondrá en la piel de un duendecillo llamado Chabo, aunque su nombre se puede cambiar. El juego inicia con una bella escena en la que nuestro protagonista está hundiéndose en la oscuridad mientras se pregunta dónde está, para que se hagan una idea, se parece al principio de Kingdom Hearts. Luego comienza la aventura, entendemos que el mundo estuvo en una terrible guerra contra los ogros y para evitar que fuera totalmente destruido tuvieron que esconderlo es pequeños huevos dorados, los cuales solo pueden romperse gracias a nuestro héroe, y, una vez abiertos, pondremos ese lugar en un mapa en torno a nuestro punto de partida; está dinámica es calcada de The Legend of Mana, como muchas otras.

Igualmente, el combate es excesivamente repetitivo, lo único que intenta darle variedad son las misiones secundarias y el uso de los espíritus, con los cuales podemos tener desde charlas súper profundas, a trivialidades graciosas, que le dan mucho aire al título. Igualmente, podremos luchar junto a una gran variedad de estos etéreos amigos.

La trama irá transcurriendo entre situaciones hilarantes, que te sacarán varias carcajadas, pero que no logran sacar el juego del lugar en el que está atascado, sumado a que solo se encuentra en inglés; y en este punto no se atrevan a recriminarme (soy de la generación que creció jugando con diccionario en mano para saber que tenía que hacer en los RPG), solo destaco la importancia que ha tenido la globalización para disfrutar de mejor forma los títulos traducidos a nuestro idioma, además, que las diferentes razas en el juego usarán modismos para identificarse, por lo que una persona que no sea diestra en el idioma, terminará alejándose más rápido del título.

En conclusión, EGGLIA: Rebirth, es un juego bonito, que no pasa de ahí, que se convierte en esos títulos que solo pruebas si tiene una excesiva rebaja o si lo están obsequiando, ese título que a pesar de las bellas referencias se queda sin identidad propia. En suma, cuenta con mucho lastre detrás, y, al poco tiempo, este mismo empezará a pesar demasiado.

Hasta aquí la reseña, si has llegado a probar el título y compartes o deseas debatir nuestra opinión, puedes hacerlo aquí en la caja de comentarios o en Facebook, Twitter e Instagram.

Calachoowie te dice, see you space cowboy…

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