Reseñas Vida Gamer

Manafinder: Del exilio a la Gloria

La industria de los videojuegos crece a grandes pasos, de hecho, se expande de maneras que no habíamos podido imaginar, si hace 10 años hubiéramos escuchado de estudios latinos haciendo videojuegos, seguramente pensaríamos en títulos muy sencillos sin gran nivel de detalle, los cuales no podrían competir con sus contrapartes orientales, europeas o estadounidenses; sin embargo, la época en la que vivimos nos ha mostrado grandes proyectos que tienen detrás a talento latinoamericano.

Te preguntarás, ¿por qué hago esta aclaración? Bueno, porque el juego que te voy a reseñar a continuación, es el primero de un estudio independiente, que aunque tiene su sede en Seattle, cuenta entre sus filas con talento mexicano, hablamos de Wolfsden y de su primer título Manafinder. Así que prepárate buscador, pues esta aventura no hace más que empezar.

Un juego hecho por grandes fanáticos del JRPG

Como es costumbre, vamos a abordar esta reseña por partes, empezando por la historia, sin embargo; antes de entrar de lleno en ella, quiero hablarte un poco de sus inspiraciones o por lo menos algunas de las que pude notar al dar un par de vueltas por Aevi. En principio, obviamente no podría ser de otro modo, juegos de la talla de Final Fantasy o Earthbound, son lo primeros que saltan a la vista en las influencias, el primero debido a la mecánica de un arma distinta para dañar cierto tipo de enemigos, el cual recordará un poco a cómo se manejaba a Edgar Figaro en Final Fantasy VI.

El segundo va más con el diseño de la interfaz jugable, la cual no solo recuerda a la aventura de Ness y compañía, sino también a lo visto en algunos Dragon Quest, con los enemigos abarcando todo el frente de la pantalla. También, podemos notar un poco de influencias de Pokémon o de Shin Megami Tensei; sobre todo si mencionamos a Scar, nuestro fiel acompañante canino, quien poco a poco se convertirá en el mejor aliado que se pueda tener (a él le dedicaremos un apartado de esta reseña).

Como puedes ver, Manafinder toma prestados algunos elementos para hacer una aventura entretenida, que aunque a primera vista parece simple, esconde alguno que otro secreto y guiños a otras sagas de videojuegos. Eso sí, a nivel técnico, el juego es sencillo, pero no necesita mucho para poder destacar y aborda de manera inteligente algunos inconvenientes que se te pueden presentar en la aventura.

Por otro lado, uno de los pocos puntos que veo negativo es el arte, y no me refiero al pixel art, el cual está muy bien llevado, destacando algunos sprites que están muy bien hechos; hablo es de los dibujos que acompañan algunas escenas o animaciones, por ejemplo, las de los ataques más poderosos, aunque aclaro, esto puede ser una noción personal, por la costumbre de lo pulido que suele ser este apartado en otros juegos del mismo género y que contrasta mucho con el gran diseño de enemigos que posee, con más de 120 distintos.

Luchando por una vida mejor

Esta sección contiene Spoilers sobre la historia, por lo cual te recomiendo leerla solo después de que hayas pasado el juego.

La historia de Manafinder nos pone en la piel de Lambda, una habitante del reino de Manahill, ubicado en el mundo de Aevi, la cual es condenada a vivir fuera de las murallas por el capricho del poderoso y obstinado Rey Vikar; esto es básicamente una sentencia de muerte, pues la ciudad está protegida por una barrera de energía producida por las Manastones, elemento fundamental de la trama. Así bien, las Manastones, cuentan con el poder suficiente para mantener alejado a las bestias salvajes que habitan en la región y también a los enemigos del reino que deben contar con una sincronización especial para atravesar dicho campo de fuerza.

Rápidamente, nuestra heroína estará luchando por su vida mientras trata de llegar a un lugar seguro, lamentablemente perderá a muchos de sus compañeros en el camino; sin embargo, cuando ya está a punto de rendirse, es rescatada y llevada al Asentamiento, un pequeño pueblo que ha logrado establecerse y prosperar gracias a los Manafinders, guerreros que se enfrentan a grandes peligros para conseguir Manastones y así poder proteger su nuevo hogar.

Obviamente, Lambda se unirá a los Manafinders y emprenderá su primera misión tratando de rescatar a uno de los guerreros, el cual se encuentra desaparecido. En este primer viaje conocerá a Scar, un perro muy valiente que pertenece al guerrero que buscado; desde este momento Scar se convertirá en tu nuevo compañero, después de averiguar el destino de su antiguo amo.

A partir de aquí, empezará la búsqueda de las Manastones, que nos llevará a recorrer los distintos biomas de Aevi y enfrentarnos a temibles enemigos, entre los cuales encontraremos bestias, animales salvajes y un grupo de incivilizados llamados los nómadas, liderados por Octavius, los cuales ven inútil el estar escondiéndose de las bestias bajo un campo de fuerza y prefieren sobrevivir al aire libre con lo que eso implica; además de otros enemigos ,entre los cuales estarán un misterioso caballero e incluso una diosa oscura.

¿Cómo ser un Manafinder?

Ser un Manafinder requerirá mucho más que solo subir de nivel, aquí uno de los mayores incentivos será el encontrar todas las armas del juego, algunas llegarán a ti dentro de la historia principal, pero para conseguir las demás tendrás que hacer misiones secundarias, desde ayudar a los habitantes del asentamiento en sus labores diarias o buscar retos más grandes como la caza de las bestias Extraordinarias, estos últimos son enemigos mucho más duros, los cuales estarán escondidos en los distintos mapas esperando a ser desafiados.

Las armas que puedes obtener son muy variadas, además algunos enemigos son más vulnerables cuando los atacas con el arma indicada, por ejemplo, los mamíferos reciben más daño si se les ataca con el hacha y los enemigos que sean de roca o posean armaduras son débiles ante la piqueta, por lo que entre más armas tengas te será mucho más fácil hacerle frente a todos los retos que encuentres.

El menú de juego es bastante fácil e intuitivo, contamos con un botón de Armas para poder atacar, un botón para Defender, uno para usar Magia (la cual se debe ir comprando o se puede adquirir encontrando Manastones especiales y usar estas mismas como combustible), un botón de Inventario, uno para Escapar y uno para Imbuir.

Este último también responde a una mecánica del juego y es que, en el mapa podrás encontrar vetas de materiales para minar, de las cuales obtendrás orbes de distintos elementos, estos pueden ser utilizados para que las armas queden impregnadas de un elemento especifico y así hacer más daño (siguiendo el esquema clásico de fuego es débil a agua, oscuridad a luz y así).

También contamos con el comando Desatar, una barra de carga que recuerda al Limite de Final Fantasy VII, el cual una vez está cargado permite lanzar un ataque especial, siendo único para cada arma del juego, así que, si sabes jugar bien tus cartas, podrás hacer ataques devastadores que incluyan el elemento al que es débil tu enemigo.

Nuestro fiel Scar

Nuestro perro Scar es más que solo un animal de compañía, este canino se convertirá en nuestro compañero de batallas contando hasta con su propia barra de carga y un ataque especial llamado Supermordida. A medida que avancemos en el juego y gracias a la entrenadora que se encuentra en el asentamiento, Scar aprenderá nuevas habilidades, a la vez que mejorará sus estadísticas y objetos consumibles.

Esto es bastante curioso porque Scar cuenta con sus propios objetos curativos, los Komabocadillos, mientras que nosotros tendremos las Komahojas, las cuales podrán ser mejoradas, mediante nuestro frasco de Mana. Hago paréntesis en este aspecto, pues a diferencia de otros RPG en donde puedes comprar los objetos curativos, aquí deberás cosecharlos de las Komaplantas e ir llenando periódicamente tu frasco para no quedar indefenso en una batalla, afortunadamente hay muchas plantas de estas en todo el mapa y suelen estar antes de alguna batalla importante.

No olvides rezar a los dioses

En el mundo de Aevi, existen deidades que protegen a los viajeros y exiliados. Durante tu aventura conocerás a Vhaetia, la diosa de la paz; Allaror, el dios de la batalla, y entre ellos estará Behra, la diosa que representa el equilibrio; su presencia en el juego será de gran importancia, pues son ellos los que te otorgarán habilidades de ataque o de defensa, dependiendo de quien escojas para que te dé sus bendiciones.

Esto depende del sistema de subida de nivel, el cual consiste en ir recolectando polvo cósmico (soltado por los enemigos), este se debe entregar a la diosa Behra y así subir de nivel, para hacerlo deberás descansar en uno de los campamentos y rezarle a los dioses. Una vez que subas de nivel, la diosa te otorgará puntos de bendición los cuales pueden ser canjeados por habilidades de lucha, si se los das a Allaror o de defensa, si optas por Vhaetia (un sistema bastante curioso el cual personalmente no había visto en otro juego, si tú lo has visto déjanoslo en comentarios).

¿Sobrevivir o luchar?

El ultimo aspecto del que me gustaría hablar, es de la toma de decisiones, pues en ciertos momentos de la aventura, serás cuestionado por los distintos personajes del juego, tanto aliados como enemigos, dependiendo de tus respuestas, la historia puede ir cambiando llevándote a finales distintos para la aventura y también a que ciertos personajes tengan diferentes destinos.

Esto le da un valor agregado para la rejugabilidad, pues tus decisiones podrán llevarte a recorrer otras zonas o enfrentarte a diversos jefes, además vale la pena jugar también las misiones secundarias y completarlas todas antes de terminar la aventura, pues algunos personajes tienen historias muy conmovedoras e interesantes.

Conclusiones

Siendo el primer juego, dejaron una vara muy alta para su siguiente producción y esto denota el amor por las aventuras JRPG clásicas: ojo, no decimos que estén inventando la rueda, pero sí es una aventura entretenida a la cual puedes dedicarle unas cuantas horas, especialmente si te adentras en todo lo que puede ofrecerte.

En cuanto a música, gráficos y otros aspectos técnicos, estos son de muy buena calidad, teniendo en cuenta que se trata de un estudio independiente, además tiene una mecánica para poder acariciar a Scar con una animación bastante tierna, esto sin duda hace que valga la pena jugarlo.

Manafinder es bastante accesible con un precio de menos de $6 dólares en Steam, ojalá se animen o se les presente la oportunidad de lanzarlo para consolas (en Switch quedaría genial), pero por el momento solo nos queda darle una nota:

Joseva te dice, It’s Dangerous to Go Alone! Take This.

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