Reseña | Shinobi: Art of Vengeance – La nueva era de Joe Musashi

1987 fue un gran año para las arcadias. Todavía recuerdo llegar a esos locales llenos de maquinitas —como les decimos en México— que eran el destino perfecto para gastarnos unas cuantas monedas que, se suponía, estaban destinadas para comprar el kilo de tortillas que te encargaba tu mamá; todo para poder jugar unas partidas en títulos como Double Dragon, After Burner y, por supuesto, Shinobi. Por eso a casa llegaban solo 800 gramos de tortillas.

Ese primer juego de la saga era una joya: controlabas a un ninja, lanzabas shurikens, tenía un ataque de cerca con su katana, usabas un movimiento especial de Ninjutsu y hasta podías saltar al plano de fondo para continuar la acción. El objetivo era rescatar rehenes y, entre niveles, disfrutabas de escenas de bonus que al hacerlos perfectos, recibías una vida extra. Para esa época era todo un espectáculo ver a alguien que dominara ese juego.

Hoy, casi 40 años después, Shinobi es una saga que ha perdurado en el tiempo, cuenta con 12 entregas principales (14 si sumamos las versiones móviles) y, tras una pausa de 14 años, cuando parecía que la saga había quedado en el olvido, SEGA confió en Lizardcube —sí, los mismos encargados de revivir la saga Streets of Rage— para traer de vuelta al legendario Joe Musashi en una nueva aventura.

Así bien, en La vida es un videojuego tuvimos la oportunidad de jugar Shinobi: Art of Vegance en su versión para PS5 y aquí te contamos todo lo que encontramos.

La resistencia del clan Oboro

Shinobi: Art of Vengeance es un juego de acción y plataformas en 2D, con un estilo visual dibujado a mano. Su jugabilidad mezcla el diseño clásico de la saga con toques metroidvania, logrando ese balance entre nostalgia y modernidad, innovando al ser el primer juego en contar con ese backtracking carácteristico del género.

La trama nos pone frente a ENE Corp., una organización paramilitar que busca dominar el mundo a la fuerza. El único obstáculo en su camino es el clan Oboro, liderado por el legendario Joe Musashi. Tras un brutal ataque a su aldea, Musashi y sus aliados deciden contraatacar para frenar las ambiciones de Ruse, la mente maestra detrás de todo.

La aventura se desarrolla a lo largo de 14 niveles muy variados: desde la Villa Oboro, las montañas nevadas y un mercado de pescados, hasta el desierto, un tren en movimiento, el laboratorio secreto de ENE Corp. y hasta ¡las entrañas de un Kaiju! Cada escenario está diseñado con un gran detalle y propone siempre cosas diferentes.

En lo personal, uno de los niveles que más disfruté fue el Laboratorio de ENE Corp., ya que rompe con la exploración lineal de los anteriores. Aquí el diseño metroidvania toma protagonismo, obligándote a explorar, retroceder y sacarle provecho a cada rincón para poder avanzar, incluso para buscar a un par de escurridizos jefes, o tal vez más.

Como guiño a los orígenes de la saga, el juego también incluye dos niveles tipo bonus, al puro estilo de los 80 y 90. Son pruebas en las que puedes recolectar monedas, aunque eso no significa que estén exentos de reto. Además, cuentas con un área especial de entrenamiento donde perfeccionar combos, técnicas de Ninjutsu y movimientos especiales.

El arte de Shinobi

Lo primero que salta a la vista en Shinobi: Art of Vengeance son sus gráficos. Como comenté, todo el diseño fue dibujado a mano por el equipo de desarrollo, y honestamente creo que fue la mejor decisión: le da un aire artesanal que luce increíble. Cada escenario está lleno de detalles y colores que hacen que el juego se sienta como si estuvieras controlando a un ninja dentro de un anime.

Los colores son vibrantes, los trazos muy finos y los movimientos de los personajes se ven súper fluidos. Me encantó que Joe Musashi siempre corre con una mano lista en la empuñadura de su katana y la otra haciendo la pose clásica de “dedos de espada”, un detalle pequeño, pero muy significativo. En consecuencia, cada enemigo, NPC y jefes tienen diseños cuidados al máximo, lo que hace que todo se perciba muy orgánico y único.

En cuanto al rendimiento, en PS5 el juego va como la seda: sin problemas de framerate, bugs molestos y pantallas de carga casi inexistentes. Básicamente, pude disfrutar la experiencia visual y técnica en todo su esplendor.

Una dificultad universal

La dificultad en Shinobi: Art of Vengeance está muy bien balanceada. Al inicio todo es bastante sencillo, con la clara intención de que te adaptes a los controles, aprendas los combos de Joe Musashi (tanto en tierra como en el aire), domines los movimientos especiales e incluso el impulso. Al principio llegué a pensar que el juego no tendría mayor reto y que podría haber un área de oportunidad en ese tema, pero… estaba equivocado. Conforme avanzas, los enemigos se vuelven más resistentes y variados, los escenarios más desafiantes y la curva de dificultad sube lo justo para mantenerte siempre alerta, sin llegar a frustrar.

Además, el juego ofrece un sistema de dificultad muy completo. De entrada, tienes tres modos predefinidos: Shinobi, Aprendiz y Principiante. Pero una de las mejores decisiones está en incluir un modo personalizado de dificultad —y que tal vez sea una buena idea para que muchos juegos implementen este modo—, que te permite ajustar parámetros como:

  • Daño de enemigos: reduce el daño infligido por los enemigos.
  • Salud de enemigos: reduce la salud de tus enemigos.
  • Frecuencia de ataques: alarga el tiempo entre los ataques enemigos.
  • Reglas de reaparición: elige dónde revivir tras perder (excepto en niveles bonus).
  • Daño del entorno: reduce la cantidad de daño recibido de peligros del entorno.
  • Umbral de amuleto de combo: reduce los golpes necesarios para amuletos de combo, así sus efectos son más fáciles de activar.

Con estas opciones puedes moldear la experiencia a tu estilo: desde un paseo más relajado, hasta un reto intenso digno de un verdadero ninja.

Además de las opciones de dificultad, el juego también permite elegir el idioma de las voces entre inglés y japonés con subtítulos en español. Jugar con el doblaje japonés eleva la inmersión, ya que conecta mucho mejor con la esencia del juego.

El poder en tus manos

Ya te conté cómo la dificultad va subiendo poco a poco, pero no te preocupes, porque Joe Musashi también evoluciona: tus armas, habilidades e incluso tu barra de vida aumentan conforme avanzas.

De inicio, solo cuentas con tu katana, unos pocos kunais y una barra de Ninpo, que te permite lanzar un ataque mágico al entrar en postura ninja y presionar el botón correspondiente. Más adelante, puedes desbloquear hasta 8 tipos distintos de Ninpo, que van desde fuego, shuriken y rayos, hasta la brutal invocación de la gran serpiente. Lo mejor es que puedes equiparlos cuando quieras, dándole variedad y estrategia a cada combate, ya sea contra hordas de enemigos o en esas intensas batallas contra jefes.

Las barras de Ninpo se recargan conforme atacas con éxito y además puedes desbloquear más a lo largo de la aventura. A esto se suman los Ningis (unas habilidades/gadgets muy útiles) que te permiten acceder a zonas nuevas dentro de los niveles, además de movimientos de combate adicionales dándole dinamismo a tus combos.

Qué sería de un juego de Shinobi, sin técnicas Ninjutsu. Aquí podrás desbloquear hasta 4 técnicas especiales, que solo se activan cuando tu barra de furia está al máximo (la cual sube al recibir daño o ejecutar movimientos especiales). Estás técnicas sabiéndolas gestionar, pueden ser un salvavidas en los momentos más intensos en los combates.

Pero la que de verdad se lleva los aplausos —y mi favorita— es la ejecución Shinobi. Este movimiento lo puedes realizar cuando los enemigos están a punto de perder toda su barra de vida: sobre él surge un kanji rojo y, realizando la combinación correcta de botones, Joe lo ejecuta con un estilo impecable, otorgándote mayores recompensas que cualquier eliminación normal: puedes recuperar más vida, kunais, monedas y un hasta un poco de tu barra de furia. Lo mejor de todo: también se puede usar contra los jefes, con una animación especial que hace que la victoria se sienta todavía más épica.

Y si todo esto fuera poco, también tienes tiendas donde puedes conseguir más Ninpos, Ningis, movimientos especiales y hasta trajes alternativos para que vistas a Musashi de acuerdo con la ocasión.

En lo personal, esa gran variedad de armas y ataques es la segunda mejor cosa del juego, después de la animación hecha a mano claro está.

El arte de la melodía

El apartado musical de Shinobi: Art of Vengeance cumple en ambientar cada escenario, gracias principalmente a las composiciones de Tee Lopez, con algunas colaboraciones de Yuzo Koshiro. Las melodías acompañan bien la acción y el ritmo del juego, aunque no llegan a ser tan icónicas o memorables como en otras entregas clásicas de la saga. Aun así, logran que cada nivel se sienta más vivo y sumergen al jugador en la experiencia de controlar a Joe Musashi.

Perfeccionar el camino del Shinobi

La rejugabilidad en Shinobi: Art of Vengeance es otro punto fuerte. Durante las más de 12 horas que jugué la campaña, disfruté cada combate gracias a controles precisos, combos fáciles de aprender y realizar, y la satisfacción de encadenar ataques en donde no dejas que el enemigo toque el suelo y al final, aplicarle una ejecución Shinobi, es inigualable.

El diseño de niveles es excelente y una vez que completes la historia, desbloquearás nuevas opciones que te invitan a regresar para conseguir el 100% en cada nivel, encontrar secretos y perfeccionar tus habilidades. Conjuntamente, se desbloquea el modo Boss Rush, donde con una sola barra de vida tendrás que enfrentarte a todos los jefes del juego. Incluso, si eres fan de la saga, podrás buscar todas las llaves de Neo Zeed —que si eres conocedor de la saga sabrás que se conecta con la historia de Revenge of Shinobi de 1989—, con recompensas que prefiero no spoilear, pero que son un buen detalle para quienes gozan completar un juego en su totalidad.

La esencia de Shinobi revive

Shinobi: Art of Vengeance es un juego que vas a disfrutar muchísimo. Lizardcube, al igual que cuando desarrolló Streets of Rage 4, respetó la esencia de la saga y la renovó de manera brillante. Tanto los fans de siempre (que encontrarán guiños muy bien logrados a los clásicos) como quienes se acercan por primera vez, quedarán más que satisfechos.

El juego ofrece una gran variedad de niveles, enemigos, jefes y desbloqueables, además de mucha acción y combates entretenidos. Por todo esto, en La vida es un videojuego le damos una calificación de 8.5.

Ahora solo falta que lo pruebes y nos compartas: ¿eres fan de la saga Shinobi? ¿Estás listo para enfrentarte a ENE Corp.? Déjame tus respuestas aquí abajo en los comentarios o en Facebook, Twitter (X)Instagram y Bluesky. No olvides seguirnos en nuestro canal de WhatsApp.

Joselo Calderón te dice, Somos accidentes, esperando a suceder.

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