Reseñas Vida Gamer

Destroy All Humans! Un paso gigante… sobre la humanidad

El 30 de octubre de 1938 miles de estadounidenses fueron presas del pánico, en la radio se escuchaba como la raza humana era víctima de una invasión marciana, los reportes hablaban de que se habían visto explosiones procedentes del planeta rojo y al poco se informaba sobre las cápsulas que se estrellaban contra el suelo, dejando cráteres de más de 30 metros de diámetro sobre la tierra y entre los cuales surgían criaturas de otro mundo, que con gases tóxicos y rayos de calor mataban a la insípida resistencia formada por el ejército norteamericano. El miedo alcanzó tales proporciones que las estaciones de policía colapsaron por la cantidad de llamadas que recibían y de personas que iban buscando información, las calles agolpadas de almas en busca de provisiones y de una posibilidad de huir de la nube de gas tóxico. Finalmente, el radio-programa terminaba y les recordaba a los incautos que todo había sido una adaptación de La Guerra de los Mundos de H. G. Wells. Con toda esta historia de fondo no es de extrañar el gran pavor que provoca Cryptosporidium-137 en Destroy All Humans!, un remake desarrollado por Black Forest Games y publicado por THQ Nordic; por ello, La Vida es un Videojuego hará que estos patéticos sacos de carne, al fin enfrenten su aniquilación.

La belleza de la destrucción

Lo primero que resalta cuando iniciamos nuestra invasión al planeta Tierra es el gran trabajo artístico que tiene, se mantuvieron las voces y los audios para que aún se sintiera ese toque del juego anterior, conservando intacto el humor negro que tanto caracteriza al título. Por otro lado, hubo una actualización en el modelado de personajes y se agregó captura de movimiento en los cortes de escena, de hecho, nuestro protagonista tiene un nuevo traje, con un aspecto más futurista, sumado a unos ojos rojos que lo hacen ver más psicópata, asimismo tendremos la posibilidad de personalizar nuestra vestimenta, poniéndole su ropa antigua o diseños hilarantes. Incluso podemos notar los espiráculos que usa Crypto para respirar justo detrás de su cabeza, ensanchándose y encogiéndose de forma desagradable. A su vez, los escenarios se ven más vivos, aumentando la cantidad de vegetación, viéndose árboles más frondosos y plantas más exuberantes, también debo hablar del gran trabajo de iluminación, que sale a relucir cuando esta rebota en objetos metálicos, como la nave extraterrestre, y es que, si acercamos la cámara a nuestro pequeño hombre gris, los detalles son geniales al interactuar con la luz, logrando gran calidad en los acabados del juego. De hecho, los estragos y explosiones que podemos disfrutar desde la comodidad de nuestro platillo volador, se ven increíbles, a medida que avanzamos dejando muerte y destrucción a nuestro paso.

Más fácil que manejar una sonda… anal

Entorno a la jugabilidad, esta no cambia mucho con respecto a sus predecesores, es importante destacar de igual manera, que los mandos se volvieron más cómodos y ágiles, mejorando el control que tenemos frente a este simpático Furón, el cual cuenta con un arsenal variado que nos permitirá destruir a la civilización humana, haciendo referencias constantes a todo lo que conocemos de la ufología, por ejemplo, podemos leer mentes, obteniendo así información de vital importancia, como la ubicación de bases militares y agentes de la CIA (digo, Majestic), o saber con qué chico de la secundaria debería quedarse Tiffany (cada quien asume sus prioridades). También podemos usar nuestras habilidades psicoquinéticas, ya sea transmutar objetos inanimados y convertirlos en munición para nuestro arsenal, como moverlos y lanzarlos con fuerza contra los humanos. Finalmente, y no menos importante, podemos hacer explotar la cabeza de nuestros rivales y obtener así cerebros que llenan nuestros escudos gastados.

En cuanto a las armas tendremos a nuestra disposición cuatro, con funciones diferentes pero un mismo objetivo ¡Destruir a todos los humanos!

  • Electromatic: Un rayo que electrocuta a sus objetivos, especialmente útil cuando se agrupan pues el rayo salta de uno a otro.
  • Rayo Desintegrador: ¿Recuerdan Marcianos al Ataque? Hace prácticamente lo mismo, disparas y conviertes a tus enemigos en un esqueleto que se derrumbará sobre sí mismo.
  • Sonda Anal: ¿Qué sería de este juego sin la clara referencia de la exploración rectal? Con esta arma puedes matar a tus enemigos sacando sus cerebros desde sus traseros.
  • Detonador de Iones: Es como un lanzagranadas, la bomba cae y la detonas a voluntad, convirtiendo todo en una explosión de muerte.

De igual manera nuestro clásico platillo volador cuenta con tres armas, que nos permitirán arrasar con toda la civilización, además del buen rayo abductor que nos servirá para drenar energía tanto de vehículos como de seres vivos.

  • Rayo de la muerte: Un rayo calorífico que reduce todo a cenizas, sencillo y poderoso.
  • Boom Sónico: Proyectiles que lanzan volando en todas direcciones lo que tocan, útil contra vehículos.
  • Deconstructor Cuántico: Tienes pocos disparos con esta, pero no necesitas más, con uno, edificios, personas y armamento se vendrán abajo en su gigantesco radio de explosión.

I am not green

Cryptosporidium-136 es un guerrero del Imperio Furón en busca de ADN humano que les permita mejorar los procesos de clonación de su especie, debido a que perdieron sus genitales tras una larga guerra contra una civilización marciana; tras milenios usando este método de reproducción el ADN Furón se ha ido degradando, por lo tanto, dentro de los seres humanos queda algo de ADN Furón antiguo, que les permitirá no solo clonarse mejor, sino recuperar su capacidad sexual. En el intento, su nave termina estrellándose en el desierto de Roswell, en el año 1947 (perdón, quise decir Rockwell, pues todos los nombres han sido cambiados para proteger las identidades de los afectados), por lo tanto, después del fatídico suceso, 12 años adelante, el siguiente clon de Crypto, 137, buscará terminar lo que su predecesor había iniciado, además de vengarse por lo que le hicieron.

Suena irrisorio centrar el argumento de una invasión extraterrestre en esto, pero hace que la historia de Destroy All Humans! encaje bastante bien, y es que las constantes referencias a la cultura de la época (1959) terminan llenando al juego de humor sarcástico y negro cada vez que tiene la oportunidad; hablando de la Guerra Fría y de lo útil que era para el gobierno culpar por todo a la constante amenaza comunista. De hecho, cada vez que completamos una misión aparecerá un periódico con una noticia falsa intentando encubrir nuestras acciones.

Sin embargo, este remake se queda corto para ser un juego de la actual generación, ya que, prácticamente se dedica a calcar a su predecesor y no se atreve a ir más allá, pues si bien se han agregado objetivos secundarios a las misiones y calificaciones a las misiones secundarias (que nos entregan más ADN según nuestro desempeño), estas se acaban demasiado rápido, haciendo que el juego no arranque del todo, además que la dificultad deja mucho que desear y tampoco es modificable. En este punto, muchos me crucificarán, o en este caso, vaporizarán, pero si algo nos enseñó Final Fantasy VII Remake, es a caminar con gracia entre lo nuevo y lo nostálgico, por lo tanto, Destroy All Humans! pudo haberse aventado un poco más, y no me refiero a que modifiquen totalmente el juego, pero sí implementar cosas que lo mejorarían, por ejemplo, quienes también probamos la segunda entrega de este título, por allá en el 2006 , pudimos disfrutar de una campaña cooperativa o de un arsenal más amplio de armas, ¿por qué no implementar estas mecánicas tan bien recibidas? De igual manera se hubiera podido aumentar la dificultad y la cantidad de misiones, profundizando en la historia de otros personajes o del pasado bélico de los Furón contra los marcianos. O si se trata de calcar, por miedo a alejarse de la obra original y respetar lo que alguna vez nos atrajo, por qué no anexar de una vez la segunda parte, tal y como se ha hecho en otros remakes, entre ellos Crash Bandicoot N. Sane Trilogy o Spyro Reignited Trilogy.

En conclusión, Destroy All Humans! One Giant Step on Mankind es un juego divertido, que cumple con lo suficiente, ni más ni menos, para darnos un buen rato de diversión y recordar estas joyas de PlayStation 2, o adentrarse a la saga por vez primera.

No habiendo más por decir, recuerda que: “este planeta forma parte ahora del Imperio Furón. Tus benevolentes amos te saludan. Tenemos intención de abducirte por motivos científicos. El procedimiento será prologando e invasivo… Ahora quiero preguntarte ¿tienes alguna objeción? ¿Has probado este título antes? ¿Te gusta el adjetivo “Saco de carne”? Déjame tus comentarios más abajo o en Facebook, Twitter e Instagram.

Calachoowie te dice, see you, space little green man, digo, space cowboy…

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