Reseñas Vida Gamer

Dos joyas ocultas traídas de vuelta gracias a NIS Classics Vol. 3

Hace mucho tiempo, cuando jugaba en la PlayStation 2 siempre quise probar un título llamado La Pucelle Tactics, debido a que me encontraba en modo: juegos de Estrategia, y había pasado poco tiempo desde que terminé Final Fantasy Tactics, sin embargo, en dos ocasiones lo compré y en dos ocasiones mi consola no lo leyó, la oportunidad se marchó y no fue sino hasta 20 años después, que NIS decidió traernos dos joyas ocultas en su NIS Classics Vol. 3 para Nintendo Switch y Microsoft Windows. Esto nos permitió rememorar la gloria de las antiguas PlayStation 1 y 2, pues los títulos escogidos para esta colección fueron Rhapsody: A Musical Adventure y La Pucelle: Ragnarok (su relanzamiento para PSP), los cuales son juegos de estrategia por turnos (SRPG) que salieron respectivamente en las primeras dos consolas de Sony.

La Pucelle: Ragnarok

El primer título que encontramos nos pondrá en la piel de una cazadora de demonios llamada Prier, quien junto a su hermano Culotte (así es, es difícil tomarlo en serio con ese nombre) sirven a una religión sustentada a partir del enfrentamiento entre la luz y la oscuridad. Nuestros héroes son huérfanos y deberán enfrentarse a un mal que acecha desde las sombras y que se hace cada vez más fuerte. Para ello, viajaremos principalmente a través de dos tipos de paisajes, el primero de desplazamiento lateral (cuando estemos en ciudades y pueblos), con todo al alcance para que puedas comprar y hablar con los habitantes; y el segundo son los escenarios en tercera dimensión cuando inician los combates. No obstante, para el primer caso, ya empiezan a verse rezagadas las ilustraciones en cuanto a nitidez, aunque el nivel artístico sigue demostrando gran calidad.

Las mecánicas están centradas en batallas por turnos, en las cuales tenemos la posibilidad de mover y atacar con todo nuestro grupo antes de terminar y ceder el turno a nuestro enemigo. En estas tendrás la posibilidad de usar hasta ocho personajes, entre principales y monstruos que hayas convencido de unirse a tu cruzada. Como todo RPG que se respete, nuestros ataques pueden ser físicos o mágicos y según el personaje que elijas este tendrá mayor o menor efectividad, asimismo, eliminar enemigos le dará nivel a tu personaje, a tus habilidades y a tus armas. Por ende, hasta este punto no difiere de muchos otros juegos del género. Sin embargo, implementa un excelente sistema de estrategia en torno al uso de portales oscuros.

Me explico, estos portales son puntos aleatorios en el escenario de los cuales saldrán nuevos enemigos cada cierto tiempo, por lo que es de vital importancia cerrarlos antes de que esto suceda, a través de la habilidad Purificar que poseen nuestros cazadores. Además, desde estos puntos manan energías que podrás utilizar a tu favor. Primero, porque todo enemigo que esté en contacto con el flujo de energía recibirá daño cuando el portal se desactive; segundo, en caso de que sean nuestros aliados los que se encuentran sobre el flujo, este restablecerá sus acciones cuando se apague, permitiéndoles atacar y moverse de nuevo; y tercero, podemos controlar hasta cierto punto la dirección en la que fluyen los portales, pues estos se desvían según hacia donde esté mirando el personaje que se pare sobre la onda.

Para terminar con esta parte, el consejo sería mover y acomodar a todos tus héroes, aprovechar sus ataques y habilidades antes de purificar el portal, asegurarte de que el flujo de energía toque a la mayor cantidad de aliados y enemigos cuando se desactive, así tendrás posibilidad de moverlos una vez más e incluso culminar combates sin llegar a usar más de un turno. A su vez, si logras que la energía de un portal dé una vuelta completa hasta su lugar de inicio, y esta a su vez sea más grande que quince casillas, realizarás una invocación que infligirá mucho más daño a tus enemigos, no solo a quienes estén sobre el flujo, sino también afectará a quienes queden dentro del cerco.

Rhapsody: A Musical Adventure

En el segundo título controlamos a Cornet, una hermosa cocinera y titiritera, que tiene el poder de hablar con las marionetas y de cantar unos cumbiones bien bonitos, de esos que te ponen a bailar o te apachurran el corazón. Esta joven enamoradiza sueña con conocer a un príncipe y vivir el sueño de no tener que trabajar, sino dedicarse a la música tranquilamente sin el afán de morir de hambre (como todos). Con la diferencia que a nuestra querida heroína se le cumple el sueño, pero un grupo de brujas se interpondrá en su amor, obligándola a salir de viaje para rescatar al muy apuesto Ferdinand.

Al igual que muchos otros títulos de la época, los escenarios están prerenderizados y nuestra protagonista se moverá a través de estos, hablando con cuanto extraño se cruce en su camino. Por otro lado, debo resaltar la mecánica de exploración, ya que, podremos visitar diferentes lugares, entre ellos bosques y pueblos, sin un objetivo concreto, lo que le agrega un espíritu de mundo abierto a la aventura. De igual manera, muchos de estos sitios estarán inaccesibles hasta que se avance en la historia, como sucede normalmente con juegos similares.

También, encontrarás zonas en donde devendrán combates aleatorios, estos se desarrollan en pequeños escenarios con perspectiva isométrica, en la cual ni siquiera se puede girar la cámara. Por cierto, también es posible aceptar monstruos en tu equipo, logrando pelear junto con hasta tres de ellos. Conjuntamente, las mecánicas son igual de pequeñas, ataque por turnos, subida de nivel y pare de contar, por lo que puede volverse repetitivo muy rápidamente. Además, que su historia en muchas partes es extremadamente infantil. Aunque, debo aceptar que sí hubo momentos irrisorios que me regalaron un par de carcajadas.

Rhapsody: A Musical Adventure es uno de esos títulos al que el tiempo ha vapuleado con fuerza y es que para ser un juego de 1998 varios de sus aspectos ya se quedan muy atrás. Sus mecánicas son extremadamente sencillas y los gráficos ya empiezan a molestar bastante la visión, de hecho, en las opciones disponemos de tres tipos de filtros para mejorar este apartado, uno pixelado, otro con difuminación y un último que imita a un TV de rayos catódicos, a mí parecer el mejor, pues mantiene la estética pixel sin dejar que la alta definición arruine la experiencia debido al detalle.

A pesar de todo, hay una característica que lo convierte en una joya oculta, es un musical, así es, de más en nada los personajes empiezan a cantar como si de una película de Disney se tratara y eso me pareció genial. Debido a que no suelen verse títulos que hagan eso, a excepción de algunas escenas muy concretas, es extremadamente raro ver juegos donde su historia sea contada a través de canciones.

Una mágica oportunidad

En definitiva, es lo que representa esta colección, pues nos trae de nuevo juegos con más de dos décadas de antigüedad, ya sea para vivir por vez primera estas aventuras o para rememorarlas en nuestros dispositivos. Eso sí, uno con mejor historia que el otro, pero ambos consiguiendo que sus personajes adquieran gran profundidad y logres empatizar con ellos debido a sus peripecias, ofreciéndonos historias que se deslizan tranquilamente entre la jocosidad y la tristeza. Aun así, para ambos casos empieza hacerse evidente el paso del tiempo, por lo que, personalmente, recomiendo jugarlos en el modo portátil, ya que esto le dará más nitidez y vida a la parte artística.

También se hace evidente el cambio cultural en estos 20 años, en donde la cosificación y sexualización de los personajes femeninos era mucho más aceptada, por lo que, si llegas a probarlo, no se te haga extraño ver a mujeres semidesnudas, con bustos prominentes e incluso físicas en sus pechos para enfatizar en ellos; cuando bien sabemos que este tipo de cosas realmente no aportan absolutamente nada a las tramas de sus respectivos juegos y sí han heredado problemas que actualmente las mujeres aún padecen.

Por todo lo anterior, NIS Classics Vol. 3 es una colección recomendada, aunque deba jugarse con ciertas reservas, principalmente por la mirada actual que tenemos sobre obras que empiezan a quedarse en el tiempo, y de nuevo, porque no piensan en el consumidor latinoamericano y siguen dándonos juegos solo en inglés.

Hasta aquí la reseña, no te quito más tiempo, pues ahora tienes dos nuevos títulos que probar o volver a jugar. Antes de irte respóndeme, ¿ya habías probado alguno de estos dos juegos? ¿Cuál de ellos es tu favorito? ¿No te distrae el nombre Culotte? Déjame tus respuestas aquí abajo en los comentarios o en Facebook, Twitter e Instagram.

Calachoowie te dice, see you space cowboy…

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