El género del survival horror es uno de los más queridos en el mundo de los videojuegos. En la actualidad, estamos viendo el regreso de varios títulos clásicos en forma de remakes, lo que demuestra que Resident Evil, Silent Hill y Alone in the Dark siguen estando en el corazón de miles de jugadores.
Por todo esto, no es de extrañar que salgan juegos inspirados por estas sagas, creados por desarrolladores que crecieron viviendo el verdadero horror en sus consolas de sobremesa. Uno de estos juegos es Tormented Souls, un videojuego creado por el estudio chileno Dual Effect, que está próximo a lanzar su segunda entrega y al que queremos dedicarle esta reseña por si en su momento no tuviste la oportunidad de jugarlo.
Si quieres jugar Tormented Souls, lo puedes encontrar en Xbox Series X/S, Xbox One, PlayStation 4, PlayStation 5, Nintendo Switch y PC a través de Steam.
Dentro de la Mansión Wilderberg
La historia del juego nos lleva a tomar el control de Caroline Walker, quien un día, mientras estaba descansando en su casa, recibe una carta con la foto de unas gemelas y un mensaje bastante inquietante. Este mensaje la lleva a viajar a una antigua mansión que, durante años, funcionó como un hospital y que actualmente se encuentra aparentemente abandonada.


Pronto, la simple visita de Caroline se convierte en una pesadilla cuando es noqueada y despierta desnuda en una tina, con un ojo menos (no un riñón, como cierta leyenda urbana). A partir de este punto, su misión será descubrir qué pasó en ese lugar mientras trata de encontrar una manera de salir con vida de los horrores que acechan la mansión.
En cuanto a la mansión, nos encontramos con una casa señorial llena de cuartos y alas secretas que recuerdan mucho a la mansión Spencer del primer Resident Evil, pero algo más enredada y laberíntica. También toma inspiración de lugares reales como la mansión Winchester, aunque más adelante podremos explorar otros escenarios como las alcantarillas y lo que se esconde debajo de ellas.
Encontraremos una gran variedad de estancias y escenarios llenos de objetos que hacen que el ambiente se torne opresivo. Esto, sumado a que pasaremos gran parte de nuestra aventura a oscuras, le da una capa extra de terror, ya que solo dispondremos de un encendedor (y más adelante, una linterna) para sortear la oscuridad.

Oscuridad que se convierte en una mecánica indispensable, pues si nuestra protagonista permanece algunos segundos en completa oscuridad, será un game over automático. Esto nos obliga, como jugadores, a estar buscando nuevas fuentes de luz para poder avanzar.
Aquello que se arrastra a nuestras espaldas
Como en todos los juegos de este género, una de las partes más importantes son los enemigos a los que nos enfrentaremos. En esta aventura, los peores horrores toman la forma de horribles experimentos que se arrastran y pululan por los rincones de la mansión. Todos ellos son frutos de una mente perversa. Lastimosamente, estos enemigos no son muy variados, pero personalmente me recuerdan un poco a los de la película Frankenstein’s Army, siendo seres humanos con modificaciones genéticas para reemplazar partes de sus cuerpos con cuchillas o instrumentos similares.
Estos enemigos son extremadamente peligrosos, por lo cual Caroline se armará con distintos objetos a lo largo de la aventura, como palancas, pistolas de clavos, un bastón eléctrico y una escopeta improvisada (o “hechiza”, como diríamos en mi país). Cada uno de estos objetos tiene munición limitada, lo que nos hará pensar detenidamente si deseamos enfrentarnos a un enemigo o solo esquivarlo.

Para esto también contamos con un botón de retroceso que nos salvará más de una vez de morir a manos de estas criaturas. Aquí hacemos un pequeño paréntesis para hablar del sistema de control. Si eres de los que creció con los controles tipo tanque (cuya definición de diccionario gamer encontrarás aquí), te alegrará saber que aquí podrás usarlos con las crucetas del control. Por otro lado, si prefieres un movimiento más dinámico, usando el joystick podrás moverte con un estilo mucho más moderno.
Con esto en mente, las cámaras también juegan un papel fundamental. En algunos casos están fijas y en otros se moverán junto con nuestros personajes, como ocurría en los juegos de Dino Crisis. Esto nos dará ángulos de cámara que aumentarán la tensión al no saber si un enemigo se está acercando a donde estamos.
Una estética moderna con esencia clásica
Tormented Souls es un juego que no oculta su inspiración, pero esto trae tanto cosas buenas como malas del género. Podemos destacar cosas como su música, que, aunque no está al nivel de un Akira Yamaoka, puede generar sensaciones de inseguridad, temor o angustia, haciendo la experiencia más inmersiva y melancólica en algunos momentos.
También tiene un sistema de guardado interesante con cintas de magnetófono que recuerdan a las máquinas de escribir de los Resident Evil. Aunque son bastante limitadas, son fáciles de encontrar y se integran muy bien en nuestro inventario, el cual es ilimitado y está separado en tres secciones: objetos, recursos y documentos, diferenciando las armas de los objetos necesarios para avanzar en la trama.


Sin embargo, uno de sus puntos débiles es la narrativa, que resulta algo confusa. Para no perderse de nada, es necesario registrar cada rincón en busca de documentos que expliquen lo ocurrido en el lugar. Además, el mapa no cuenta con indicadores de posición y resulta complicado de leer.
Por último, los puzzles pueden ser algo divisivos. Hay algunos bastante buenos, con soluciones intuitivas o que requieren atención al entorno, pero también hay puzzles muy confusos y poco claros que te harán dar muchas vueltas para encontrar la solución (o recurrir a guías como un salvaje).

Conclusiones
Tormented Souls cumple con lo que se espera de una aventura de survival horror. Es muy recomendada para los fans del género. Aunque tiene algunos aspectos a mejorar, es una aventura muy disfrutable que presenta varios giros de trama (algunos predecibles) bastante entretenidos. Además, ofrece tres finales distintos, dependiendo de las decisiones que tomes durante el tramo final del juego lo que permite la rejugabilidad.

Es una aventura corta, de no más de 6 horas (3 en el caso de los speedrunners), que puede entretenerte durante una tarde o dos y demuestra que aún hay formas de crear buenos juegos dentro del género. Esperamos que su segunda parte llegue pronto; mientras te dejamos el teaser aquí:
Joseva te dice, It’s Dangerous to Go Alone! Take This.
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